EL TIEMPO DE NUESTRA LIBERTAD

Por: Moshe Hernandez

“Y nos has dado, ADONAI, Di-s nuestro, con amor festivales señalados para regocijo, festivales y tiempos para el gozo, este día del Festival de las Matzot, el tiempo de nuestra libertad, una santa convocación, un recuerdo del Éxodo de Egipto”. – Majzor Zijron Natfali Hertz.

La frase que más resalta por esta época de Pesaj (Pascua) e incluso en las oraciones que toman lugar en ella están enmarcadas en la Amidá (oración de pie) de la festividad, ésta es: tiempo de nuestra libertad (זמן חרותנו), y nos damos cuenta de que esta es la esencia de la época y además el mensaje de la Fiesta, sin embargo, debemos preguntarnos: ¿Qué es la libertad? ¿Quién es libre? ¿Cuál es el objetivo de la libertad?

¿Qué es la libertad?

Existen muchas definiciones sobre este término, algunas legales otras de corte filosófico, y otras muy artísticas, sin embargo el judaísmo le da otro enfoque a este constructo, entendiendo que “la clave de la libertad es un balance entre cuatro individuos: yo, mi compañero, la sociedad y, Di-s: un delicado equilibrio entre mi libertad y la tuya; entre la libertad de (levantar las restricciones) y la libertad para (la capacidad de trabajar hacia una meta más allá de mí mismo); entre la libertad como un fin en sí misma y la libertad como el fundamento de un proyecto colectivo” (Spokoiny, 2018).

Dentro del judaísmo la libertad va de la mano con las responsabilidades, por lo cual sin estas últimas uno es esclavo de sus impulsos más bajos, tal como Rav Shaúl declaró:“Por lo tanto, hermanos y hermanas, no le debemos nada a la carne, para vivir de acuerdo con la carne. Porque si viven para la carne, morirán; pero, si viven por el Ruaj han muerto a las obras de la carne, y vivirán. Porque todos los que son guiados por el Ruaj Elohim, estos son hijos de Di-s. Porque no recibieron el espíritu de esclavitud para caer de nuevo en el temor; en cambio, recibieron el Espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!”  [Romanos 8:12-15 TLV].

¿Quién es libre?

Kaila Lasky (2013) menciona que la libertad espiritual se alcanza por medio de la Torá y los mandamientos que se recibieron después de haber sido liberados de la esclavitud física del Faraón en Egipto. En esa línea, nuestro Mesías Yeshua dijo: “…Amén, amén les digo, cualquiera que peca es un esclavo del pecado” [Juan 8:34 TLV]. Con estas dos cosas en mente, el libre es aquel que puede vivir sobreponiéndose al pecado, ya que ha entendido que los mandamientos proveídos por Di-s y Su Torá, son el camino a la libertad espiritual, incluso sabiendo que esa Torá está viva, y está preservada en nuestros corazones, o como diría Juan: “Y la Palabra se hizo carne y tabernaculó dentro de nosotros.” [Juan 1:14 TLV], es decir, esa Torá viva que está guardada en nuestros corazones y nos conduce a la libertad espiritual es el mismo Yeshua, por eso también Juan dijo: “Porque si el Hijo lo libera, serán verdaderamente libres” [Juan 8:36 TLV], y Rav Shaúl agrega: “Para libertad, el Mesías nos liberó; así que permanezcan firmes, y no se carguen nuevamente con el yugo de la esclavitud” [Gálatas 5:1 TLV].

¿Cuál es el objetivo de la libertad?

Nuestra misión es garantizar que el alma tenga libertad de expresión mientras permanece atrapada en nuestro cuerpo; la Torá nos da la capacidad para hacerlo por medio de frenar – no de negar – nuestra parte animal y física, creando armonía entre las dos fuerzas opuestas que tenemos dentro (Lasky, 2013), esto mismo es de lo que Rav Shaúl habla en todo el capítulo 7 y 8 de la carta a la comunidad en Roma.

El objetivo de la libertad es recordarnos que en algún momento no tuvimos la capacidad de decidir el bien para nosotros, sino de ser sometidos a la voluntad del opresor, pero aún en medio de esto Di-s se acordó de nosotros, y trazó un camino para la libertad plena, el cual se encuentra en Éxodo 6:6-8, donde Di-s enuncia cinco pasos, a saber: a) los sacaré, b) los liberaré, c) los redimiré, d) los tomaré, y d) los introduciré. Cuando este proceso se ha cumplido, se ha cumplido el objetivo de la libertad, el cual es que cada individuo pueda frenar sus bajos instintos por medio de la capacidad de escoger lo mejor para sí, sin olvidar que en medio de la esclavitud el Eterno nos enseño la humildad, la perseverancia y finalmente nos dio identidad, lo cual es producto de la libertad.

La libertad además de ser un proceso es una decisión, debido a que aquel que desea ser libre es quien puede llevar a cabo esta hermosa misión que Di-s nos ha dejado desde aquel primer Pesaj. Como diría Viktor Frankl: “Todo ser humano tiene la libertad de cambiar en cualquier instante”.

Finalmente, nuestros Sabios comentaron que las Festividades tienen una relación con la salida de Egipto, dijo el Maharal: “Hay una profunda conexión entre todas las Festividades y el Éxodo. Se nos llama constantemente a renovar nuestro servicio a Di-s. La clave para hacerlo es nuestra conciencia de que Di-s se reveló a Sí mismo en el Éxodo, demostrando Su dominio sobre el universo, y nos hizo Su pueblo. Nuestras oraciones diarias acentúan nuestra libertad de Egipto, y en Pesaj experimentamos nuevamente la autorrevelación inicial de Di-s, y la creación del pueblo judío como una nación libre. La libertad obtenida en Egipto se extiende más en Shavuot, cuando recibimos la Torá. Ésta encuentra su expresión final en Sucot cuando dejamos el mundo temporal, para tomar refugio en la sucá, la cual simboliza las alas abrigadoras de la Shejiná, la Presencia Divina” (Majzor Zijron Naftali Hertz).

 

REFERENCIAS

Lasky, K. (2013). Libertad espiritual. [Mensaje en un blog]. Recuperado de https://www.aishlatino.com/h/pes/a/Libertad-Espiritual.html

Spokoiny, A. (2018). Why is this freedom different from all other freedoms? [Mensaje en un blog]. Recuperado de https://www.jfunders.org/passover-5778

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Psicólogo de la Konrad Lorenz Fundación Universitaria. Gabai de la Comunidad Mesiánica Yovel, maestro del ministerio Yeladim, miembro del ministerio de Danzas. Apasionado por el hebreo y otros idiomas.

¡Recuerda quien es el juez!

Por: Familia Delgadillo Zapata

El cielo proclama la justicia divina: ¡Dios mismo es el juez! (Salmos 50:6)

La Parashá “TZAV”(Ordena), inicia en el libro de Levítico 6:1 hasta 8:36. En esta parashá El Señor le ordena a Moshé respecto a como se deben realizar las diferentes ofrendas, la recolección de cenizas, la permanencia del fuego, purificación de recipientes utilizados con alimentos no Kosher, indicaciones sobre las grasas y la sangre, Las porciones de los sacrificios correspondientes a los sacerdotes y finaliza con  las indicaciones para la consagración de los Cohanim. 

Estas son las ofrendas mencionadas en esta parashá acerca de cómo deberían ser ofrendadas:

  • El Olá (ofrenda de ascensión) es realizado con un animal o un ave que es quemado completamente en el altar. Este korván es llevado por una persona que contempla la realización de un pecado, pero que no lo hace, razón por la que es quemado por completo en el altar y no se come nada de él. Esta característica representa la purificación de los pensamientos y la sublimación absoluta de uno a Dios, incluso con todos los pensamientos. (2)
  • Mija(Ofrenda de Harina) era la que ofrendaban los necesitados, que carecían de los medios para ofrendar un animal. Y por eso HaShem ofreció diferentes formas de preparar esta ofrenda de harina, para demostrar su especial afecto por estas ofrendas y por esta gente. (3)
  • Shelamim esta es una ofrenda de paz o de gratitud, esta ofrenda la llevaba a cabo quien anhelaba manifestar su amor a HaShem y acercarse a Él. Su denominación, Shelamim, deriva de Shalom, “paz”, por la aptitud de la ofrenda de establecer la armonía y pacificación al satisfacer las necesidades de todas las partes involucradas. (3)
  • El Jatat y el Asham (ofrendas de pecado) expían por quien peca con una acción. Actuar exclusivamente en base a los deseos y transgredir la voluntad de Dios es un comportamiento inapropiado para un ser humano. Entonces, uno lleva como ofrenda un animal, que también actúa en base al pensamiento. Matamos a ese animal como diciendo: “Me he equivocado y me arrepiento del daño que le causé a mi alma. Mi lado animal se impuso; no quiero repetir ese error. Entonces, prometo matar al animalismo como la fuerza dominante en mi vida”. (2)

Ahora que recordamos cada una de las ofrendas mencionadas en esta parashá podemos entrar en materia a la reflexión que queremos compartir en esta ocasión, ¡Recuerda quien es el juez!, es lo que Él Señor nos enseña, conforme a esta escrito: “El Señor le ordenó a Moisés que les dijera a Aarón y a sus hijos: «Esta es la ley respecto al sacrificio expiatorio: La víctima deberá ser degollada ante el Señor, en el mismo lugar donde se degüellan los animales para el holocausto. Es algo sumamente sagrado.” (Levítico 6:24-25) En el mismo lugar donde se realiza la ofrenda de Olá se debe realizar la de Jatat, la Guemará (Sotá 32b) nos da una linda explicación, dice parafraseando: “Que la razón de esto es proteger los sentimientos y la imagen del pecador”, que linda lección tiene nuestro amado Abba, que dulzura y cuidado aun con aquellos que le hemos fallado.

Él guarda y cuida nuestro corazón, recordándonos lo dicho por medio del rey David:” No nos trata conforme a nuestros pecados ni nos paga según nuestras maldades. Tan grande es su amor por los que le temen como alto es el cielo sobre la tierra. Tan lejos de nosotros echó nuestras transgresiones como lejos del oriente está el occidente.” (Salmos 103:10-12)

 Si el rey de Reyes y Señor de señores, que esta entronizado sobre querubines y a las estrellas llama a cada una por su nombre, no nos señala, no nos pone en escarnio público, cuando nos arrepentimos de nuestras faltas y lo buscamos de corazón, nos juzga con amor y misericordia, ¿Quiénes somos tu y yo para llegar al menos a pensar ser jueces o juzgar a cualquier persona? 

Por eso querido lector, hoy queremos que recuerdes quien es el juez, no solo para no juzgar a nadie y avergonzarlo, si no también para que recuerdes el amor inmensurable e inigualable con el que él nos ha amado sin merecerlo, su dulzura y ternura para cuidar nuestros corazones,

Si El dijo que alejo nuestras iniquidades cual lejos esta el oriente del occidente es porque así lo hizo, por eso que se alegren nuestros corazones.

Pues está escrito: ” Busquen al Señor mientras se deje encontrar, llámenlo mientras esté cercano. Que abandone el malvado su camino, y el perverso sus pensamientos. Que se vuelva al Señor, a nuestro Dios, que es generoso para perdonar, y de él recibirá misericordia.” (Isaías 55:6-7) y ¡Recuerda quien es el juez!

REFERENCIAS:

  1. Biblia Nueva Version Internacional
  2. https://www.aishlatino.com/judaismo/la-tora/temas-principales/Entendiendo-los-korbanot.html
  3. Tora Emet Editorial Keter Tor

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Anthony Delgadillo y Paola Zapata, somos esposos e ingenieros electrónicos de profesión. Llegamos a la congregación en Mayo de 2014 y nos sentimos muy agradecidos con nuestro Abba por habernos traído a ser parte de esta hermosa y bendecida comunidad.

COMO EL REY DIJO ASÍ HIZO

Por: Familia Delgadillo Zapata

Pon en manos del Señor todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán. Toda obra del Señor tiene un propósito; ¡hasta el malvado fue hecho para el día del desastre!” [Proverbios 16:3-4]

En la parashá Pekudei (Éxodo 38:21-40:38), encontramos el inventario que Moshé realiza de todos los materiales que el pueblo ofrendó para la construcción del tabernáculo, también se nos narra la confección del Joshen (Pectoral del juicio) y el Meil (Sotana). El Eterno le da la orden a Moshé de montar el tabernáculo el primer día del mes de Nisán, el tabernáculo se erigió, la menorá es encendida, y la parashá termina con el inicio de la quema del incienso.

La primer hermosa enseñanza que encontramos en esta parashá es la recompensa del sacrificio y la obediencia, como el rey lo dijo así hizo el pueblo de Israel, es lo que se nos narra, pues está escrito: “Los israelitas hicieron toda la obra tal y como el Señor se lo había ordenado a Moisés. Moisés, por su parte, inspeccionó la obra y, al ver que la habían hecho tal y como el Señor se lo había ordenado, los bendijo.” [Éxodo 39:32]

Ver y recibir la recompensa es el anhelo de nuestros corazones, aquí el pueblo fue bendecido con la presencia divina después del trabajo, esfuerzo y sacrificio.

Nuestros sabios nos narran, conforme a está escrito en la Torá, que Moshé no participó en nada de la elaboración de los materiales para la construcción del tabernáculo, fueron los diferentes artesanos y a su vez los grandes donadores los que contribuyeron en cada uno de los diferentes materiales. Sin embargo está escrito: ”Al instalar el santuario, Moisés puso en su lugar las bases, levantó los tablones, los insertó en los travesaños, y levantó los postes; luego extendió la tienda de campaña sobre el santuario, y encima de esta puso el toldo, tal y como el Señor se lo mandó.”[Éxodo 40:18-19]. Y estos versículos han sido de discusión por varios siglos entre los grandes rabinos, pues si bien la Torá no menciona la participación de Moshé en la elaboración de los materiales, si se nos dice que él fue quien lo instaló, bajo lo cual surgieron y aún surgen dudas de la manera en como Moshé, él solo, pudo hacerlo si dado los materiales y la envergadura del tabernáculo, se intuye que un hombre solo en un día no lo podía levantar y por lo tanto requeriría de algún tipo de ayuda.

De los diferentes comentarios y opiniones al respecto, en esta ocasión queremos citar el de Rashi quien en su explicación al respecto nos da un hermosa enseñanza: este comentarista dice que si bien Moshé no participó en la elaboración de los materiales, El Eterno le da la oportunidad de levantarlo ya que era el único con los méritos suficientes para hacerlo, ahora bien, ya resolvimos el punto de porque lo hizo solo Moshé, ahora nos falta ver como él logra levantarlo solo pues según esta escrito dice: “Moisés puso en su lugar las bases, levantó los tablones, los insertó en los travesaños, y levantó los postes…” respecto a esto Rashi nos dice que El Señor le pidió a Moshé hacer su parte, su esfuerzo, y una vez vio su voluntad y disposición a pesar de que sus limitaciones físicas eran obvias, trajo como consecuencia inmediata el milagro: la ayuda del todopoderoso.

Que hermosa enseñanza obtenemos de aquí, ¿cuántos de nosotros tiramos la toalla a mitad de camino?, o en muchas ocasiones vemos la tarea, el desafío, la prueba en las diferentes facetas de nuestras vidas que se nos es puestas por delante, y a veces ni lo intentamos.

En esta parashá Moshe nos demuestra que hacer lo que dice el Rey de reyes trae su recompensa y no solo eso, también recibiremos su ayuda sobrenatural para que Él sea exaltado y glorificado, si realmente disponemos nuestro corazón y esfuerzos en hacer lo posible desde nuestra condición humana, Él nos mostrará su favor y nos dará su ayuda.

Querido lector, por todo esto queremos invitarte a que te animes, al igual que lo hizo el pueblo de Israel y Moshé, primero a hacer lo que el Rey de reyes nos pide que hagamos, y segundo a que hagamos nuestra parte dando lo mejor de nosotros con disposición de corazón y con la certeza que el Rey de reyes nos contempla con amor y nos enviará su ayuda sobrenatural para que Él sea glorificado y las naciones reconozcan que solo Él es Elohim.

Y que, así como escribió el rey Salomón, podamos vivir y ser testimonio de esta hermosa palabra: “Pon en manos del Señor todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán. Toda obra del Señor tiene un propósito; ¡hasta el malvado fue hecho para el día del desastre!” [Proverbios 16:3-4]

 

¡Que así sea su voluntad, Shavua Tov!

Referencias

*Tora con Rashi, Editorial Jerusalem

*Biblia Nueva Version Internacional

 

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Anthony Delgadillo y Paola Zapata, somos esposos e ingenieros electrónicos de profesión. Llegamos a la congregación en Mayo de 2014 y nos sentimos muy agradecidos con nuestro Abba por habernos traído a ser parte de esta hermosa y bendecida comunidad.