Ayuno de Tisha BeAv (9 de Av): Un Dolor Sincero

Por Julio Rubio (Dudu)

“Así dice el Señor Todopoderoso: Para Judá, los ayunos de los meses cuarto, quinto, séptimo y décimo, serán motivo de gozo y de alegría, y de animadas festividades. Amen, pues, la verdad y la paz.” [Zac. 8:19]

El próximo sábado 10 de agosto corresponde al 9 del mes de Av, en el cual se guarda el ayuno del quinto mes (Tishá beAv). Sin embargo, al caer en Shabat se traslada para el día siguiente, iniciando desde el sábado 10 de agosto al atardecer y continuando todo el domingo 11 de agosto hasta que se ponga el sol, pues es un ayuno completo de 24 horas. No habrá actividad comunitaria y la invitación es a que nos unamos en oración, ayuno e intercesión para que El Señor tenga misericordia de nosotros.

Hace unos años atrás tuve el privilegio de compartir con la comunidad un tema en relación con Tishá beAv titulado “Un Dolor Sincero” y deseo aprovechar este medio para compartirlo con todos ustedes para que podamos llegar a este día de ayuno de la mejor manera.

Se dice que aquel que come o bebe en Tishá beAv, y ello no se debe a motivos de salud, no tendrá el privilegio de ver el regocijo de Jerusalén. Y todo aquel que llora y guarda duelo por Jerusalén merecerá ver su alegría, como asevera el versículo [Isaías 66:10]:

“Mas alégrense con Jerusalén, y regocíjense por ella, todos los que la aman; salten con ella de alegría, todos los que por ella se conduelen.”

¿Quieres alegrarte con Jerusalén cuando llegue su momento?

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Julio Rubio G. (Dudu)

Esposo de Andreina Castillo y padre de dos hijos (Eyal y Ayelet). Moreh (Maestro) de la Comunidad Mesiánica Yovel, trabaja con los jóvenes en su preparación para el bar mitzvah, dirige el ministerio de audiovisuales. También enseña hebreo bíblico y moderno desde el año 2004.

El Ayuno del Cuarto Mes – Shiva Asar BeTamuz –

Por Julio Rubio (Dudu ben Amí)

Así dice Adonai Todopoderoso: “Para Judá, los ayunos de los meses cuarto, quinto, séptimo y décimo, serán motivo de gozo y de alegría, y de animadas festividades. Amen, pues, la verdad y la paz”. [Zacarías 8:19]

El Ayuno del cuarto mes (Tamuz), instituido por los jueces de Israel desde tiempos de antaño y practicado por nuestro Mesías Yeshúa y sus talmidim (discípulos) se debe al sitio que sufrió la ciudad de Jerusalén por manos del imperio babilónico según nos narra el segundo libro de Reyes en el capítulo 25 versos 3 y 4:

“A los nueve días del cuarto mes arreció el hambre en la ciudad y, cuando el pueblo de la tierra no tenía ya nada que comer, abrieron una brecha en el muro de la ciudad”.

En este día 9, en el siglo VI AEC (año 586), durante el reinado de Nabucodonosor de Babilonia, se agrietaron las murallas de Jerusalén, lo que llevó más tarde a la destrucción del Primer Templo. Así que originalmente teníamos el día 9 como día de luto y ayuno por lo sucedido. De manera interesante casi 600 años después, pero ahora bajo el imperio romano, las fechas de asedio y ruptura de la muralla fueron muy cercanas! Solo una semana de diferencia! Ya que en esta ocasión seria 17 de Tamuz y es después del segundo “jurbán” (palabra hebrea para: “ruina, destrucción” del Templo) que el ayuno fue reinstaurado.

Como ayuno menor, comienza al amanecer y finaliza con las estrellas de la tarde.

Día en el cual inició todo el proceso de destrucción del Primer templo (templo de Salomón) y exilio del pueblo de Judah a Babilonia por manos de Nabujadnetzar (Nabucodonosor).

Dentro de otros acontecimientos que han sucedido sobre esta fecha hay que resaltar que fue en este día el que fueron rotas las Tablas de la Torá consecuencia del pecado del becerro de oro, ya que esta fecha es justamente 40 días luego de que Moshé subió a recibir la Torá y cuando descendió los encontró en el doloroso pecado.

También es la primera vez que se quema un rollo de Torá a manos del general romano Apostomus.

Maimónides escribe lo siguiente (Leyes del Ayuno 5): los ayunos fueron establecidos para lamentar la destrucción del Beit HaMikdash (Templo) y el exilio de Israel. Sin embargo, el propósito principal del ayuno no es el dolor y el lamento, pues la aflicción sentida cuando tuvieron lugar estos acontecimientos fue suficiente.

Por el contrario, su finalidad fundamental es la de estimular el arrepentimiento, recordarnos las malas acciones de nuestros antepasados, como así también las propias acciones que acarrearon, a ellos y a nosotros, grandes tribulaciones.

Mediante el recuerdo de todo esto nos arrepentiremos y obraremos correctamente, como expresa [Levítico 26:4]:

“Y confesarán sus pecados y los pecados de sus antepasados por el mal que Me han causado…”. Nuestros Sabios (Talmud Ierushalmí, Iomá 1) enseñaron: “Toda generación en la cual no es reconstruido el Beit HaMikdash, es considerada como si lo hubieran destruido”.

Y no es que estemos a la espera de un nuevo templo, que seguro se levantará dentro de poco, ya que dentro de nuestro sentir en el Mesías Yeshúa sabemos que el próximo templo no será otro sino aquel en donde el anti-mesías hará su aparición.

Recordemos las palabras de nuestro Mashiaj:

Llegará el día en que se les quitará el novio;  en aquellos días sí ayunarán [Lucas 5:35].

Este año (2019), el ayuno del cuarto mes fue trasladado para el domingo 21 de julio ya que caía en shabat, lo mismo sucederá con el de Tishá beAv. No habrá actividad comunitaria y a invitación es a que nos unamos en oración, ayuno e intercesión para que El Señor tenga misericordia de nosotros.

Las lecturas designadas para hacer en los tiempos de oración son:

Éxodo 32:12 – 14

Éxodo 34:1 – 10

Isaías 55:6 – 56:8 (en la tarde)

Así que hagamos de este día un tiempo de ayuno y oración por Jerusalén, por nuestro pueblo Israel y por la aproximación de nuestra redención final.

Bendiciones.

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Julio Rubio G. (Dudu)

Esposo de Andreina Castillo y padre de dos hijos (Eyal y Ayelet). Moreh (Maestro) de la Comunidad Mesiánica Yovel, trabaja con los jóvenes en su preparación para el bar mitzvah, dirige el ministerio de danza y audiovisuales. También enseña hebreo bíblico y moderno desde el año 2004.

Balak (בָּלָק) ¿Quién era el terco?

Por Rocío Delvalle Quevedo

El burro o asno, es un mamífero, de la misma familia taxonómica que los caballos. Son animales nobles, fuertes y con capacidad de sufrimiento. Por varias generaciones han sido utilizados como animales de carga. A pesar de no ser un animal kosher, ya que no tiene pezuña hendida ni es un rumiante, era utilizado por los judíos como un símbolo de realeza. Rav Shaul (Pablo), David, Shlomo (Salomón) y Absalón, entre algunos reyes y sacerdotes de Israel, cabalgaron en burros, pues los caballos eran reservados para la guerra. El mismo Yeshúa (Jesús) en su entrada a Yerushalaim (Jerusalén), antes de ser entregado y sacrificado por nuestros pecados, lo hizo sobre el lomo de un pollino (cría o cachorro) de asno.

Personalmente pienso que  uno de los relatos más graciosos y coloridos que hace alusión a los burros es el de Bilám (Balaam) y su asna, que se encuentra en Números 22. Los asnos son animales solitarios que están acostumbrados a vivir en los márgenes de los desiertos. Curiosamente parece ser que Bilám (Balaam) era también un hombre solitario, tal vez como dice el refrán popular “las cosas se parecen a su dueño”. Según algunos entendidos en el hebreo, con las letras del nombre hebreo bilám (בִּלְעָם) que originalmente no tiene vocales, es posible entender el mismo nombre como “bli – am” osea “sin pueblo”. Se dice que este era uno de los problemas de Bilám (Balaam), que no estaba con el pueblo de Israel y aunque él podía haberlo hecho, prefirió no hacerlo. El Altísimo le había dotado con una capacidad natural para poder recibir y transmitir palabras de profecía, pero él no uso ese don para el bien común sino para sus propios beneficios.

Otro problema que parecía tener Bilám (Balaam), era que su amor por el dinero lo enceguecía espiritualmente. Fue tanto su afán por encontrarse con Balak, que no se percató de la presencia del ángel que estaba al frente, la cual sí fue percibida por su fiel asna. Los burros en general tienen la reputación de ser tercos pero ésta resulta de una mala interpretación del instinto de conservación altamente desarrollado que ellos tienen. Es difícil forzar un burro a hacer algo que vaya en contra de su supervivencia. Además los burros son capaces de detectar la presencia de depredadores con mayor facilidad que el ganado, alertando con rebuznos de la presencia del enemigo. En este caso, el asna, no solo salvó su propia vida al evitar en tres ocasiones continuar su marcha hacia el ángel, sino que salvó la vida de su terco amo, quien solo se dio cuenta de esto, cuando el Altísimo abrió la boca de la burra y los ojos de Bilám (Balaam).

Seamos sabios y aprendamos de este relato, procuremos no ser “llaneros solitarios”, sino que busquemos mantenernos dentro del pueblo de Israel, en el cual fuimos injertados, mediante la sangre de nuestro amado Mesías. Además no seamos obstinados, sino que pidamos al Señor, que nos haga sensibles a su voz y a su instrucción, para que no intentemos pasar por encima de los obstáculos que Él mismo pone en nuestro camino para evitar que vayamos en contra de su voluntad. Porque como dice el Pastor Rubio, el lugar más seguro, es el centro de la voluntad del Eterno.

Shavua Tov!

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Soy Bióloga de la Universidad Nacional de Colombia y creyente en el Mesías Yeshúa desde la cuna. En la actualidad estoy cursando una maestría en Medio Ambiente y Desarrollo también en la Universidad Nacional. El estudio de la Creación del Altísimo ha sido mi pasión, y me deleito en ampliar mi comprensión del texto bíblico desde el conocimiento de las Ciencias Ambientales.

PANES SIN LEVADURA

Por Martha Tarazona

¿Qué son las levaduras? A continuación, se definirán algunos conceptos sobre las levaduras y la relación con la parashá.

Las levaduras son compuestos importantes para la industria alimentaria y
existen muchos alimentos en los cuáles los consumidores no conocen si tienen
levadura o no.
Para la celebración de la fiesta de panes sin levadura el Eterno nos da tres
instrucciones: 1) Retirar toda la levadura de la casa el primer día, 2) No comer
pan con levadura durante los sietes días, 3) Comer pan sin levadura durante
siete días. [Éx.12:15; 23:15].
A continuación, se definirán algunos conceptos sobre las levaduras:
¿Qué son las levaduras?
Las levaduras son seres vivos, naturales y formados por una única célula. Son
organismos que permiten la fermentación, en el caso del pan; la levadura se
alimenta de los azúcares (derivados del almidón que está en la harina),
produce CO 2 que es un gas que dilata las proteínas (derivadas gluten que está
en la harina) y se produce la expansión de la masa. Es decir, que la levadura,
necesita de un sustrato o alimento como el azúcar para poder fermentar,
además necesita de agua (40%), temperatura (32-35°C) y oxígeno.
¿Cómo se obtienen?
Los extractos de levadura son concentrados de los componentes solubles de
las células y se pueden obtener a partir de la autólisis o autodigestión (es la
destrucción de una célula a través de la acción de sus propias enzimas),
termólisis (calentamiento a 100 °C) plasmólisis (altas concentraciones de sales
a temperaturas moderadas) y desintegración mecánica. También se obtienen
de subproducto de otros procesos fermentativos (cerveza), en especial de
cepas Saccharomyces cerevisiae cultivadas sobre mieles finales. Otras cepas
también empleadas son Kluyveromyces fragilis (propagadas en suero de leche
o melazas azucareras) o Candida utilis [1]. Dicho de otro modo, la levadura
que vemos en el mercado, es producto de organismos vivos (hongos
unicelulares), los cuáles han sido tratados en laboratorios o empresas para
generar el producto ya sea levadura fresca, prensada, en polvo, tabletas,
cápsulas o comprimidos.
¿Para qué se usa la levadura?
La levadura es conocida fundamentalmente por su capacidad de generar
dióxido de Carbono (CO 2 ) en la industria panadera y bebidas alcohólicas [2].
Sin embargo, también se usan en la producción de compuestos de interés en la
industria alimentaria como producción de aditivos, extractos saborizantes, ingredientes funcionales, suplementos proteicos, para resaltar el sabor de
alimentos procesados, puede incluirse desde el 0.2 % en salsas cárnicas hasta
un 95% en las sales de aderezo. Su incorporación en productos derivados de la
carne, no sólo imparte un sabor único sino que reduce el empleo de extractos
de carne mucho más caros ya que es buena fuente de proteína (40-45%) [1].
Es también utilizada en la industria farmaceútica y la elaboración de alimentos
balanceados para animales.
Para qué se usa la levadura en la alimentación de aves?
La Levadura de cerveza (Saccharomyces cerevisiae) se utiliza como aditivo en
la alimentación de pollos de carne, mejorando la producción en cuanto a peso
y la calidad de la carne respecto a reducción de grasa, se observan mejoras en
la producción sin dejar residuos en la canal [3]. En este caso la levadura actúa
como un probiótico, es decir, bacterias beneficiosas que regeneran la flora
intestinal. Aunque, algunos alimentos balanceados para pollos tienen levadura
dentro de su formulación, esta se usa para la conversión alimenticia, es decir
la relación del alimento que consumen y la ganancia en peso, por ello, no
queda residuos en la carne que consumimos, ya que la proteína que aporta la
levadura se convierte en carne.
¿Cómo podemos saber que vino  no contiene levadura?
En el caso del vino, la transformación la realizan las levaduras, que trasforman
el azúcar del mosto en alcohol y gas carbónico. Durante el proceso hay vinos a
los cuáles se le adicionan levaduras y otros que se hacen con una fermentación
natural de la uva y el azúcar. En el mercado se pueden conseguir vinos que
dice en la etiqueta: Kosher para pésaj o passover, supervisados por rabinos,
en los cuáles los ingredientes son uva y anhídrido sulfuroso (SO2) el cual
cumple funciones antioxidantes, antisépticas, y desinfectantes. Algunos vinos
Kosher para pésaj o passover son el Manischewitz, bodega privada Argentina
Kosher: vino dulce natural, sin agregado de azúcar, entre otros.
¿Cómo sabemos que alimentos tienen levadura?
Con base a lo anterior, hay alimentos en los cuáles el consumidor no puede
conocer si tienen levaduras o no. De acuerdo a la legislación nacional e
internacional de rotulado, se debe colocar los ingredientes en la etiqueta
nutricional, pero como se mencionó anteriormente, hay muchos aditivos,
saborizantes, resaltadores de sabor, etc, que se obtienen a partir de levaduras,
pero en la etiqueta se menciona solo el nombre del aditivo. Sin embargo,
debemos tener tranquilidad si no conocemos la fuente de estos aditivos: aunque si tenemos la posibilidad de usar algún medio para  cumplir una instrucción del Eterno hay hacerlo.
¿Qué alimentos no se deben consumir?
Los productos de panadería y pastelería, vinos, fermentados como encurtidos
elaborados mediante la fermentación del azúcar de los vegetales, yogures que
son leches fermentadas, bebidas fermentadas, bebidas alcohólicas.
Por otro lado, hay cinco tipos de grano que pueden volverse levadura al
mezclarse con el agua: trigo, espelta, cebada, avena y centeno, es decir que
éstas fermentan. Otros cereales como arroz, fríjoles, lentejas y guisantes no
fermentan sino que se deterioran, éstos si se pueden consumir.
¿Cuando habla del consumo de la levadura hace solo referencia al pan?
De acuerdo a Éxodo 12:15: “Durante siete días comerán pan sin levadura, de
modo que deben retirar de sus casas la levadura el primer día. Todo el que
coma algo con levadura desde el día primero hasta el séptimo será eliminado
de Israel”. Las traducciones cambian, en cuanto a lo que se debe comer con
levadura: por ejemplo; la NVI: dice “come algo con levadura”; la RVR1960
dice: “comiere leudado”; biblia de las américas: “algo leudado”, Di-s habla
hoy: “coma pan con levadura”. Ésta última es la traducción más cercana al
hebreo en Ex. 12:15.
De acuerdo al hebreo la palabra que aparece es Jametz (חָמֵץ) literalmente
quiere decir “leudado”- cualquier alimento hecho de granos y agua que
fermentó y leudó. Según el strong equivale a # 2557 strong que significa
leudo, leudado, pan leudado. De acuerdo a esto, la instrucción es no comer
pan con levadura, sin embargo como hemos removido toda levadura de
nuestra casa, no deberíamos comer nada con levadura. En cuanto a los
productos que tienen levadura; la tienen como parte de los ingredientes en su
formulación, sin embargo no están leudados, ya que para que fermenten
necesitan, agua, temperatura y oxígeno.
¿Por qué consumir pan SIN levadura (Matzá)?
De acuerdo a las instrucciones [Éx. 23:15] se debe consumir “pan sin
levadura”, es decir pan natural, está únicamente formado por harina y agua.
Según el rabino Elí Munk, de pura harina de trigo blanca no fermentada
representa la pureza natural.
La matzá (pan sin levadura) contiene según Najmánides, un doble recuerdo:

1). Representa el pan de miseria que nuestros antepasados comían en Egipto,
el pan de la aflicción, el estado de esclavitud.
2). Pero también inmortaliza el “apresuramiento”, cuando la salida de Egipto.
Constituye el recuerdo por la liberación.
Lo anterior, en la definición más elemental y técnica de lo que es la levadura
[4,5], sin embargo en Corintios podemos ver una definición más profunda de
los que esto significa:
“Límpiense, pues, de la vieja levadura, para que sea nueva masa, sin levadura
como deben ser, porque nuestra pesaj, que es Mashiaj, ya fue sacrificada por
nosotros. Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la
levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y
de verdad” [1 Cor 5. 7-8].
Escudriñemos nuestra alma; mente, emociones y voluntad y saquemos toda
levadura de nuestra vida porque un poco de levadura leuda toda la masa [Gál.
5:9], para que seamos prosperados en todos nuestros caminos. “Amado, yo
deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como
prospera tu alma” [3 Jn. 1-2].

REFERENCIAS
[1] Rambla, M. A. O., & Balbín, A. J. C. (2007). Procesamiento de levadura
para la obtención de derivados. Diferentes alternativas. ICIDCA. Sobre los
Derivados de la Caña de Azúcar, 41(1), 2-11.
[2] Heslot H, Vladescu B. Editors. La levure dans les industries alimentaires.
Paris: Technique et Documentation. 1994.
[3] Peralta, M. F., Miazzo, R. D., & Nilson, A. (2008). Levadura de cerveza
(Saccharomyces cerevisiae) en la alimentación de pollos de carne-Yeast
(Saccharomyces. REDVET. Revista electrónica de Veterinaria, 1695, 7504.
[4] Munk, E. (2001). La voz de la torah. Comentario del Pentateuco.
Segunda edición. Págs. 1876.
[5] Tarazona-Díaz, M.P. (2017). Quitando la levadura de nuestras vidas.
Disponible en: https://boletinshavuatov.wordpress.com/tag/martha-
tarazona/page/2/

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Miembro de la comunidad Yovel, Dra. Ingeniería de Alimentos. “Nada tenemos que no hayamos recibido” [1 Cor. 4:7].

Llevemos fruto en Tu Bishevat

Por Rocío Delvalle Quevedo

“Sabías que la biología de un árbol frutal, tiene una bonita enseñanza para esta fiesta”

Nos encontramos en el mes de Shevat, y este próximo domingo 20 de enero a la caída del sol y lunes 21 de enero durante el día será 15 de Shevat, o como también se conoce Tu Bishevat. Según la tradición judía, en este día del calendario hebreo se celebra el año nuevo de los árboles frutales. Este año nuevo está relacionado entre otras cosas con la ordenanza dada por el ETERNO en levítico 19: 23-25: “Cuando ustedes entren en la tierra y planten cualquier clase de árboles frutales, durante tres años no comerán su fruto, sino que los considerarán inmundo. En el cuarto año todo su fruto será consagrado como una ofrenda de alabanza al Señor y en el quinto año ya podrán comer de su fruto. De este modo aumentará tus cosechas. Yo soy el Señor su Dios”.

 Según la tradición judía, el conteo de los años para cumplir el precepto expresado en la anterior cita bíblica, no se hacía árbol por árbol según la fecha en que cada uno había sido sembrado, sino que se hacía un corte anual, en los que todos los árboles sembrados antes del 15 de Shevat cumplían años en ese día, independientemente de si habían sido sembrados 11 meses antes, cinco meses antes, o aún un día antes.

 A menudo, cuando llega un día de éstos en nuestros días a nuestra vida, tendemos a reflexionar sobre el fruto que estamos dando, y lo que ésto significa para nosotros. En esta corta reflexión, quisiera contarles un poco de la biología de los árboles que dan frutos comestibles para el ser humano y cómo es este proceso. Aunque se que muchos ya lo saben, me he dado cuenta que muchos otros tanto no, así que empezaré por decir que las estructuras florales están íntimamente relacionadas a la producción de frutos. Dicho de otra manera es precisamente una flor fecundada, la que se convierte en un fruto, específicamente el ovario de la flor.

Una flor esta conformada por dos partes asexuales y dos partes sexuales (hay excepciones al respecto, pero esta es la estructura más general). Las dos partes asexuales son los pétalos y sépalos, mientras las dos partes sexuales son el pistilo y los estambres. El pistilo es la parte femenina de las flores, conformado por el ovario, el estilo y el estigma. Los estambres son la parte masculina, conformados por los filamentos y las anteras (Ver figura abajo). Las anteras contienen el polen, el cual es la sustancia que contiene las células reproductivas masculinas; el cual viaja por diferentes medios según la especie de planta, hasta depositarse sobre el estigma de otra flor. Cuando llega al estigma, mediante algunas comunicaciones bioquímicas sobre las cuales no entraremos en detalle, el polen “derrama” éstas células sexuales dentro de la parte reproductiva de la flor, corriendo a través del estilo y llegando hasta el ovario que contiene los óvulos (células reproductivas femeninas), a los cuales se unen las células reproductivas femeninas y produce la fecundación.

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El momento de la fecundación desencadena un cascada metabólica y hormonal en la planta que comienza a provocar unos cambios de tamaño, textura, color y sabor en el ovario de la flor, que desemboca en la formación de fruto. Es decir, el fruto es el ovario de la flor transformado, y que lleva en su seno la semilla con la cual esa planta llegará a producir nuevas de su misma especie. En todo este proceso de transformación, entre otras cosas sucede, que la flor vistosa, liviana y en una posición erecta y hacia arriba, se convierte en un fruto que vencido por el peso que ha ganado, se doblega y queda hacia “abajo” (Ver figura abajo). Básicamente un fruto maduro y bien formado, es una antigua flor que se ha doblegado.

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Muchas veces cuando estamos iniciando en el camino del ETERNO, somos como flores vistosas, altivas y que queremos llamar la atención. Pero hay un momento en que el ETERNO nos toca, nos fecunda nuestro corazón, y comenzamos a sufrir una gran transformación en nuestra vida, cuyo resultado final será dar fruto. Pero como en la naturaleza, la mayor transformación que debemos sufrir es que al ser llenados por el Altísimo, el peso de toda esta generosidad que en el ETERNO nos inunda, debe doblegar nuestra vida ante el Altísimo, desterrar por completo todo orgullo y toda altivez. Así mismo, el fruto es separado del árbol, dulce, para alimentar y deleitar a muchos, para servir a otros y para llevar semilla que pueda ser sembrada y producir nuevo crecimiento. Que así mismo nosotros podamos entregarnos en el servicio a los demás, con dulzura y amor, que el ETERNO nos pueda usar como instrumento para suplir las necesidades de otros que lo requieren y para llevar la buena semilla hasta donde el Altísimo lo disponga.

¡ Shavua Tov!

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Soy Bióloga con maestría en Medio Ambiente y Desarrollo de la Universidad Nacional de Colombia. Creyente en el Mesías Yeshúa desde la cuna, miembro activo de la Comunidad Mesiánica Yovel y felizmente casada. El estudio de la Creación del Altísimo ha sido mi pasión, y me deleito en ampliar mi comprensión del texto bíblico desde el conocimiento de las Ciencias Ambientales.

Entre el amor y la muerte

Por: Natalia Lara

 

¿Por qué la torá escoge la muerte de Sara y Abraham como telón de fondo para la historia de amor de Isaac y Ribka? ¿Y que tiene esto que ver con el Mashiaj?

 

La parashá de esta semana Jayei Sara – las vidas de Sara [Gn 23:1-25:18] bien podría llamarse “Un matrimonio y 2 entierros”, pues narra el casamiento entre Isaac y Ribka, pero la coloca justo en medio de la muerte de los padres de Isaac: Sara [Gn 23:1-19] y Abraham [Gn 25:7-10] ¿Por qué la torá escoge la muerte como telón de fondo para una historia de amor?¿No es un escenario demasiado lúgubre y poco romántico para una boda?

Probablemente, es por el sentido especial de la muerte para Hashem, pues no es el fin de la vida, sino tan solo un paso obligado para todos los seres humanos hacia el destino final: el Olam HaBá -mundo venidero- [Ecl 7:2]. Di-s nos dio un cuerpo que muere, pero también un espíritu que no perece: “Volverá entonces el polvo a la tierra, como antes fue, y el espíritu volverá a Di-s, que es quien lo dio” [Ecl 12:7]. Para recordarnolo, el Eterno puso el concepto de la eternidad en el corazón de los seres humanos [Ecle 3:11]. ¿Qué evidencia hay en la torá de la vida después de la muerte? Por un lado, se narra que Enoj no murió, sino que fue tomado por Di-s [Gn 5:24] y de no existir el mundo venidero ¿A dónde fue llevado entonces? Por otro lado, Maimonides explica que la pena de כָּרַת –karet (S. 3742) que se aplica a las aberraciones sexuales [Lv 18:29], se refiere a la destrucción del alma: הַנְּפָשׁ֥וֹת הָעֹשֹׂ֖ת ,

por lo que es una evidencia de la vida después de la muerte, pues si la destrucción del alma es un castigo, no destruirla es una recompensa de la que se disfruta no en este mundo sino en el mundo venidero (1). Es más, la resurrección es una creencia fundamental del judaísmo, así como lo expresan “Los 13 principios de fe” de Maimonides: “Creo con fe completa que vendrá la resurrección de los muertos cuando el Creador así lo desee”.

La muerte no solo es importante por ser el paso obligado para partir de este mundo, sino por el cuidado especial para los vivos que se quedan. Cuando alguien fallece se guarda un periodo especial de luto de 7 días conocido como שֶׁ֫בַע Shiva (S.7651), que se narra desde la época de Iosef, quien ordeno guardar 7 días de duelo por la muerte de su padre Iaacob [Gn 50:10]. Incluso, el talmud (Talmud moed katan 20 a) refiere que los 7 días que pasaron entre el anuncio del diluvio dado por Hashem y el inicio del mismo [Gn 7:4] se dieron por el periodo de duelo que debía guardar Noaj por la muerte de su abuelo Matushelaj. (2) Durante la Shiva se busca que los familiares puedan expresar su dolor, liberar la tensión causada por la perdida y aceptar el consuelo de los que le rodean. Es una mitzva -mandamiento- consolar a los dolientes, pues, así como Di-s consuela a los afligidos, así mismo estamos nosotros en la obligación de hacerlo [2 Cor 1:4]. Este es un periodo exclusivo para vivir el luto, por lo que los dolientes deben olvidar toda ocupación y son sus familiares y amigos quienes deben ocuparse incluso de las tareas cotidianas del hogar, y en vez de preguntar ¿Qué hay por hacer?, la mejor actitud es hacer algo por los dolientes y luego preguntar ¿Qué más puedo hacer? (3).

Pero no solo se cuidan los vivos, sino que existen mandamientos sobre el muerto, como el enterrar el cadáver el mismo día que fallece [Dt 21:23] y la obligación de guardarle luto [Lv 21:3]. Se debe reconocer que el cuerpo es un regalo de parte del eterno [1 Cor 6:19], un préstamo temporal para habitar en este mundo, por lo que es nuestra obligación entregarlo en el mejor estado posible y devolverlo integro, por lo que prácticas como la cremación están prohibidas pues Hashem ha dicho: “Regresarás al polvo de la tierra, porque del polvo de la tierra has venido” [Gn 3:19].

La importancia de la muerte se resalta en el libro de Kohelet – eclesiastes-: “…Vale más el día en que se muere que el día en que se nace. Vale más ir a un funeral que a un festival. Pues la muerte es el fin de todo hombre, y los que viven debieran tenerlo presente… El sabio tiene presente la muerte; el necio solo piensa en la diversión. Vale más el fin de algo que su principio” [Ecle 7:1-2,4,8].La muerte le da sentido a la vida, nos hace ser conscientes de cuan efímeros somos, valorar el tiempo actual que tenemos y aprovecharlo de la mejor manera para la gloria del Eterno, tal como le pedía Moshe “Enséñanos (Di-s) a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría” [Sal 90:12].

Del mismo modo que la muerte de Sara y Abraham enmarcaron la boda de Isaac, la muerte de Yeshua es el marco que permite la teshuva -retorno- de Israel para su casamiento con el Eterno y la posibilidad para que nosotros podamos acercarnos a Di-s.‬‬ Es esta muerte en particular la que le da un sentido especial a nuestra vida. Ya los escritos de Daniel [Dn 9:25] y Zacarias [Zc 13:7] hablan de que el Mashiaj -Mesías- tendría que morir, pero ¿Para qué? La torá enseña que es la sangre, por razón de la vida, la que hace expiación de pecado [Lv 17:11-14] ya que sin derramamiento de sangre no hay perdón ni purificación [Hb 9:22]; por lo que era necesario que Yeshua muriera para que su sangre derramada hiciese expiación por nosotros [Hb 9:26] ; pues si la sangre de los animales sacrificados en el tabernáculo lograba la expiación de pecados [Lv 8:15, 16:11-19], la sangre de Yeshua derramada no solo hace expiación por nosotros, sino que nos purifica y transforma [Hb 9:14]. Yeshua es el sacrificio perfecto, ya que al no haber transgredido la ley [2 Cor 5:21] pudo cargar con nuestras iniquidades y transgresiones [Is 53:4, 6,12] restaurando nuestra relación con Hashem.

Nuestro reto ahora es morir a nuestro yo, nuestros deseos e inclinaciones para permitir que su vida se manifieste en nosotros, tal como dijo Yeshua: “Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, lleve su cruz cada día y me siga. Porque el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará” [Lc 9:23-24]

¡Shavua tov!

REFERENCIAS:

  1. Oppenheimer D. Olam haze, olam haba. En:https://www.delacole.com/cgi-perl/medios/vernota.cgi?medio=lavozjudia…
  2. Shurpin Y. ¿Por qué la shiva dura siete días?. En:https://es.chabad.org/library/article_cdo/aid/2977658/jewish/Por-qu-la-shiva-dura-siete-das.htm
  3. Markma A.. 15 Lecciones del proceso de Shivá. En: http://www.aishlatino.com/judaismo/ciclo-de-vida/muerte-y-duelo/15-Lecciones-de-Shiva.html***

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    Soy hija de Di-s, recién casada, miembro de la Kehilat Mésianica Yovel, pediatra y por misericordia del Padre Eterno trabajo con los niños de la reclusión de mujeres El Buen Pastor en Bogotá.

     

     

 

 

Alegres como niños

Por Natalia Lara

¿Por qué Di-s se interesa tanto en nuestra felicidad? Y ¿Qué tiene esto que ver
con los hijos?

Di-s está tan interesado en nuestras oraciones como nuestra felicidad: “Estén siempre contentos. Oren en todo momento” [1 Tes 5:16-17]. Tan es así que en la parashá de esta semana, ואתחנן Va’etjanan [Dt 3:23-7:11: Y suplique], la expresión “para que seas feliz” se repite en ¡6 ocasiones!: [Dt 4:40, 5:16, 5:28, 5:29, 6:3, 6:18]. En todas ellas aparece la palabra יָטַב yatab (S. 3190), que en el hebreo corresponde a un verbo que significa hacer algo bien ya sea de manera literal (como el sonido o la belleza) o de forma figurada (hacerse feliz, exitoso, correcto), y tiene la particularidad de ser un verbo causativo, es decir que quien realiza la acción genera una consecuencia directa sobre sí mismo.

La visión de la felicidad que nos brinda la Torá, no se parecen en nada al concepto del mundo actual sobre este tema. Para Hashem, la felicidad no depende de compras, excesos y placeres; de cuanto ganas o cuanto gastas, de lo popular que eres, cuantos amigos tienes, ni cómo te sientes… sino que la Torá la resume en una frase que se repite a lo largo de esta parashá “cumple estos mandamientos para que seas feliz”. Sí: la felicidad es el resultado del cumplimiento de sus principios para poder vivir una vida en el lugar más seguro del mundo, el centro de su voluntad.

Pero no basta con cumplir por religiosidad o por apariencias. Es necesario hacerlo de corazón y servir al Eterno con alegría. De hecho, el no hacerlo, trae maldición sobre nuestra vida “Todas estas maldiciones caerán sobre ti. Te perseguirán y te alcanzarán hasta destruirte… pues no serviste al Señor tu Di-s con gozo y alegría cuando tenías de todo en abundancia” [Dt 28:45-47].  

Para Di-s es tan importante la felicidad que existe el precepto de alegrarse en las festividades [Dt 16:14]; entendiendo que la alegría al ser un fruto del espíritu [Gal 5:22], es decir que es el resultado de la presencia continua de su espíritu en nuestra vida y tiene su fuente en la cercanía de Di.s con su pueblo, la herencia espiritual que se nos ha dado y el significado profundo y la santidad de cada festividad. La alegría necesita tener una intención pura y un corazón perfecto, ser capaz de reconocer el bien que el Eterno ha hecho por nosotros, es por esto que alegrarse es una forma de darle gracias a Di-s abiertamente. (Talmud: Introducción al tratado de Beitza, pág 54).

Es fácil entender la alegría como una emoción o como un sentimiento pero no como una obligación; sin embargo, si solo por un momento reflexionamos cuán bueno ha sido Hashem con nosotros, no deberíamos hacer nada distinto a lo que hizo el rey David, quien ordeno a su alma que se alegrara en el Eterno: “Alaba alma mía a Adonai y alabe todo mi ser su santo nombre” [Sal 103:1] y nos recuerda solo alguno de los motivos por los que deberíamos alabarle y alegrarnos: Él perdona todos nuestros pecados, sana todas nuestro dolencias, rescata nuestra vida del sepulcro, nos cubre de amor y compasión, colma de bienes tu vida, nos rejuvenece como a las águilas, hace justicia, nos defiende, nos muestra el camino, es clemente y compasivo, lento para la ira y grande en amor, no sostiene para siempre su querella ni guarda rencor eternamente, no nos trata conforme a nuestros pecados ni maldades pues conoce nuestra condición, echó lejos nuestras transgresiones y su amor es eterno [Sal 103:4-18].

De tal modo, que la felicidad no es una opción de vida, sino que es una consecuencia de cumplir sus mandamientos, un fruto de la relación con ÉL y una obligación para quienes reconocemos al Eterno como nuestro Di-s.  Pero hay algo más que nos enseña está parashá… y es la necesidad de los hijos en nuestra vida para que la alegría sea completa. Por un lado, en esta porción está la promesa explicita de que seremos padres, pues entre sus versículos se encuentra el shema [Dt 6:4-9], la proclamación de fe que afirma la creencia judía en un solo Di-s, del cual depende todo, afirmando que que nada existe fuera de él y no hay nada aparte de él. Pero también ordena que “(estas palabras del shema) las repetirás continuamente a tus hijos. Hablarás de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes” [Dt 6:7]. Es decir, que para para cumplir este mandamiento necesariamente debe haber hijos a quienes se les pueda repetir el shema.

En ésta parashá también se dan varias instrucciones para educar correctamente a los hijos, desde casarlos bien para que no se desvíen hacia la idolatría [Dt 7: 3-4] hasta enseñarles a tener temor de Di-s [Dt 4: 5], no inclinarse a otros dioses [Dt 5: 9], guardar shabat [Dt 5: 14], tener un corazón dispuesto [Dt 5:29], honrar a los padres [Dt 5: 16] y a Hashem y cumplir sus mandamientos [Dt 6:1]. También se nos recalca en la importancia de enseñarles tener un corazón agradecido, lo cual se logra recordándoles todo lo que Hashem ha hecho por nosotros [Dt 4:4, 6:20-21]. Di-s por su parte promete que, si nos mantenemos en sus preceptos, no solo nosotros sino nuestros hijos, disfrutaremos de una larga vida [Dt 6:1-2], nos mostrará su amor por mil generaciones [Dt 5:10] y nos hará felices [Dt 5:29].

Tener hijos suena una locura en un mundo preocupado por la sobrepoblación, el costo de la vida, pero sobre todo por el “yo”, el individualismo y la autosatisfaccion. En un mundo interesado por los DINKs (siglas en inglés para doublé income no kids), es decir parejas con doble ingreso, pero sin niños, que prefieren invertir hasta ¾ partes de su sueldo en productos que no son de primera necesidad (ropa, calzado, viajes, restaurantes, espectáculos) a cambio de no tener hijos; todo esto orquestado por un mercado que entiende que mientras baja la cifra de nacimientos aumenta la de ventas. Incluso, hasta hay investigaciones que sostienen que las parejas sin hijos son más felices que aquellas que los tienen, o posturas que defienden el que las mujeres que se niegan a tener hijos como el reflejo de “una carrera profesional brillante y un conocimiento profundo de sus derechos”. 

¡Que visión más alejada de la Torá! Pues procrearnos, no solo es el primer mandamiento que ordena Hashem al hombre “fructifíquense y multiplíquense” [Gn 1:28], sino que los hijos son una muestra de la misericordia y el favor de Di-s [Ex 1:21]. Ellos representan la vida porque gracias a ellos el hombre se asegura continuidad y perpetuidad, hacen que la vida tenga una finalidad [Gn 48:4]. Los hijos son sustento, pues para ellos es que el Eterno envía provisión a una familia [Dt 7:13, Sal 37:25]. Los niños son alegría, pues cada movimiento, cada risa y cada sonido que emite proporcionan felicidad a un hogar [Sal 127:3]. Los hijos fortalecen el matrimonio, pues ellos no se pueden dividir y crean un lazo eterno entre la pareja [Sal 128:3]. Los hijos dan fuerza para superar las dificultades y apaciguar los conflictos. Los hijos son verdaderamente el éxito de los padres, porque mientras los padres son jóvenes es posible que sus ambiciones y objetivos les aporten suficiente satisfacción, pero cuando envejecen son los hijos quienes traen vitalidad a un hogar [Prov 17:6], una casa sin hijos es una casa sin vida y aquel que decide no tener hijos es considerado muerto.

Yeshua cumplió estos 2 principios: mantenía una “alegría perfecta” gracias a su relación con Hashem y su cumplimiento de mandamientos [Jn 15:10-11] y a la vez era motivo de alegría para su Padre celestial [Mt 17:5]. Y, si bien, no tuvo hijos físicos -porque no hacía parte de su propósito-, nos dio la oportunidad de ser hijos de Di-s, pues medio de él obtenemos conocimiento del Eterno [Mt 11:27] y la posibilidad de acercarnos a Di-s como padre: “Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios. Estos no nacen de la sangre, ni por deseos naturales, ni por voluntad humana, sino que nacen de Dios” [Jn 1:12-13].

¡Shavua tov!
¹ Jacqui Gabb, Martina Klett-Davies, Janet Fink and Manuela Thoma. Enduring Love? Couple relationships in the 21st Century. The Open University November 2013.

² Juan Carlos Vargas, director científico de Profamilia. En “La opción de vivir sin hijos”. El tiempo. 5 octubre 2013.

³ Rab. Shalom Arush. Educación con amor. Israel, 2014: 13-14

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Soy hija de Di-s, recién casada, miembro de la Kehilat Mésianica Yovel, pediatra y por misericordia del Padre Eterno trabajo con los niños de la reclusión de mujeres El Buen Pastor en Bogotá.