Entre el amor y la muerte

Por: Natalia Lara

 

¿Por qué la torá escoge la muerte de Sara y Abraham como telón de fondo para la historia de amor de Isaac y Ribka? ¿Y que tiene esto que ver con el Mashiaj?

 

La parashá de esta semana Jayei Sara – las vidas de Sara [Gn 23:1-25:18] bien podría llamarse “Un matrimonio y 2 entierros”, pues narra el casamiento entre Isaac y Ribka, pero la coloca justo en medio de la muerte de los padres de Isaac: Sara [Gn 23:1-19] y Abraham [Gn 25:7-10] ¿Por qué la torá escoge la muerte como telón de fondo para una historia de amor?¿No es un escenario demasiado lúgubre y poco romántico para una boda?

Probablemente, es por el sentido especial de la muerte para Hashem, pues no es el fin de la vida, sino tan solo un paso obligado para todos los seres humanos hacia el destino final: el Olam HaBá -mundo venidero- [Ecl 7:2]. Di-s nos dio un cuerpo que muere, pero también un espíritu que no perece: “Volverá entonces el polvo a la tierra, como antes fue, y el espíritu volverá a Di-s, que es quien lo dio” [Ecl 12:7]. Para recordarnolo, el Eterno puso el concepto de la eternidad en el corazón de los seres humanos [Ecle 3:11]. ¿Qué evidencia hay en la torá de la vida después de la muerte? Por un lado, se narra que Enoj no murió, sino que fue tomado por Di-s [Gn 5:24] y de no existir el mundo venidero ¿A dónde fue llevado entonces? Por otro lado, Maimonides explica que la pena de כָּרַת –karet (S. 3742) que se aplica a las aberraciones sexuales [Lv 18:29], se refiere a la destrucción del alma: הַנְּפָשׁ֥וֹת הָעֹשֹׂ֖ת ,

por lo que es una evidencia de la vida después de la muerte, pues si la destrucción del alma es un castigo, no destruirla es una recompensa de la que se disfruta no en este mundo sino en el mundo venidero (1). Es más, la resurrección es una creencia fundamental del judaísmo, así como lo expresan “Los 13 principios de fe” de Maimonides: “Creo con fe completa que vendrá la resurrección de los muertos cuando el Creador así lo desee”.

La muerte no solo es importante por ser el paso obligado para partir de este mundo, sino por el cuidado especial para los vivos que se quedan. Cuando alguien fallece se guarda un periodo especial de luto de 7 días conocido como שֶׁ֫בַע Shiva (S.7651), que se narra desde la época de Iosef, quien ordeno guardar 7 días de duelo por la muerte de su padre Iaacob [Gn 50:10]. Incluso, el talmud (Talmud moed katan 20 a) refiere que los 7 días que pasaron entre el anuncio del diluvio dado por Hashem y el inicio del mismo [Gn 7:4] se dieron por el periodo de duelo que debía guardar Noaj por la muerte de su abuelo Matushelaj. (2) Durante la Shiva se busca que los familiares puedan expresar su dolor, liberar la tensión causada por la perdida y aceptar el consuelo de los que le rodean. Es una mitzva -mandamiento- consolar a los dolientes, pues, así como Di-s consuela a los afligidos, así mismo estamos nosotros en la obligación de hacerlo [2 Cor 1:4]. Este es un periodo exclusivo para vivir el luto, por lo que los dolientes deben olvidar toda ocupación y son sus familiares y amigos quienes deben ocuparse incluso de las tareas cotidianas del hogar, y en vez de preguntar ¿Qué hay por hacer?, la mejor actitud es hacer algo por los dolientes y luego preguntar ¿Qué más puedo hacer? (3).

Pero no solo se cuidan los vivos, sino que existen mandamientos sobre el muerto, como el enterrar el cadáver el mismo día que fallece [Dt 21:23] y la obligación de guardarle luto [Lv 21:3]. Se debe reconocer que el cuerpo es un regalo de parte del eterno [1 Cor 6:19], un préstamo temporal para habitar en este mundo, por lo que es nuestra obligación entregarlo en el mejor estado posible y devolverlo integro, por lo que prácticas como la cremación están prohibidas pues Hashem ha dicho: “Regresarás al polvo de la tierra, porque del polvo de la tierra has venido” [Gn 3:19].

La importancia de la muerte se resalta en el libro de Kohelet – eclesiastes-: “…Vale más el día en que se muere que el día en que se nace. Vale más ir a un funeral que a un festival. Pues la muerte es el fin de todo hombre, y los que viven debieran tenerlo presente… El sabio tiene presente la muerte; el necio solo piensa en la diversión. Vale más el fin de algo que su principio” [Ecle 7:1-2,4,8].La muerte le da sentido a la vida, nos hace ser conscientes de cuan efímeros somos, valorar el tiempo actual que tenemos y aprovecharlo de la mejor manera para la gloria del Eterno, tal como le pedía Moshe “Enséñanos (Di-s) a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría” [Sal 90:12].

Del mismo modo que la muerte de Sara y Abraham enmarcaron la boda de Isaac, la muerte de Yeshua es el marco que permite la teshuva -retorno- de Israel para su casamiento con el Eterno y la posibilidad para que nosotros podamos acercarnos a Di-s.‬‬ Es esta muerte en particular la que le da un sentido especial a nuestra vida. Ya los escritos de Daniel [Dn 9:25] y Zacarias [Zc 13:7] hablan de que el Mashiaj -Mesías- tendría que morir, pero ¿Para qué? La torá enseña que es la sangre, por razón de la vida, la que hace expiación de pecado [Lv 17:11-14] ya que sin derramamiento de sangre no hay perdón ni purificación [Hb 9:22]; por lo que era necesario que Yeshua muriera para que su sangre derramada hiciese expiación por nosotros [Hb 9:26] ; pues si la sangre de los animales sacrificados en el tabernáculo lograba la expiación de pecados [Lv 8:15, 16:11-19], la sangre de Yeshua derramada no solo hace expiación por nosotros, sino que nos purifica y transforma [Hb 9:14]. Yeshua es el sacrificio perfecto, ya que al no haber transgredido la ley [2 Cor 5:21] pudo cargar con nuestras iniquidades y transgresiones [Is 53:4, 6,12] restaurando nuestra relación con Hashem.

Nuestro reto ahora es morir a nuestro yo, nuestros deseos e inclinaciones para permitir que su vida se manifieste en nosotros, tal como dijo Yeshua: “Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, lleve su cruz cada día y me siga. Porque el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará” [Lc 9:23-24]

¡Shavua tov!

REFERENCIAS:

  1. Oppenheimer D. Olam haze, olam haba. En:https://www.delacole.com/cgi-perl/medios/vernota.cgi?medio=lavozjudia…
  2. Shurpin Y. ¿Por qué la shiva dura siete días?. En:https://es.chabad.org/library/article_cdo/aid/2977658/jewish/Por-qu-la-shiva-dura-siete-das.htm
  3. Markma A.. 15 Lecciones del proceso de Shivá. En: http://www.aishlatino.com/judaismo/ciclo-de-vida/muerte-y-duelo/15-Lecciones-de-Shiva.html***

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    Soy hija de Di-s, recién casada, miembro de la Kehilat Mésianica Yovel, pediatra y por misericordia del Padre Eterno trabajo con los niños de la reclusión de mujeres El Buen Pastor en Bogotá.

     

     

 

 

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Alegres como niños

Por Natalia Lara

¿Por qué Di-s se interesa tanto en nuestra felicidad? Y ¿Qué tiene esto que ver
con los hijos?

Di-s está tan interesado en nuestras oraciones como nuestra felicidad: “Estén siempre contentos. Oren en todo momento” [1 Tes 5:16-17]. Tan es así que en la parashá de esta semana, ואתחנן Va’etjanan [Dt 3:23-7:11: Y suplique], la expresión “para que seas feliz” se repite en ¡6 ocasiones!: [Dt 4:40, 5:16, 5:28, 5:29, 6:3, 6:18]. En todas ellas aparece la palabra יָטַב yatab (S. 3190), que en el hebreo corresponde a un verbo que significa hacer algo bien ya sea de manera literal (como el sonido o la belleza) o de forma figurada (hacerse feliz, exitoso, correcto), y tiene la particularidad de ser un verbo causativo, es decir que quien realiza la acción genera una consecuencia directa sobre sí mismo.

La visión de la felicidad que nos brinda la Torá, no se parecen en nada al concepto del mundo actual sobre este tema. Para Hashem, la felicidad no depende de compras, excesos y placeres; de cuanto ganas o cuanto gastas, de lo popular que eres, cuantos amigos tienes, ni cómo te sientes… sino que la Torá la resume en una frase que se repite a lo largo de esta parashá “cumple estos mandamientos para que seas feliz”. Sí: la felicidad es el resultado del cumplimiento de sus principios para poder vivir una vida en el lugar más seguro del mundo, el centro de su voluntad.

Pero no basta con cumplir por religiosidad o por apariencias. Es necesario hacerlo de corazón y servir al Eterno con alegría. De hecho, el no hacerlo, trae maldición sobre nuestra vida “Todas estas maldiciones caerán sobre ti. Te perseguirán y te alcanzarán hasta destruirte… pues no serviste al Señor tu Di-s con gozo y alegría cuando tenías de todo en abundancia” [Dt 28:45-47].  

Para Di-s es tan importante la felicidad que existe el precepto de alegrarse en las festividades [Dt 16:14]; entendiendo que la alegría al ser un fruto del espíritu [Gal 5:22], es decir que es el resultado de la presencia continua de su espíritu en nuestra vida y tiene su fuente en la cercanía de Di.s con su pueblo, la herencia espiritual que se nos ha dado y el significado profundo y la santidad de cada festividad. La alegría necesita tener una intención pura y un corazón perfecto, ser capaz de reconocer el bien que el Eterno ha hecho por nosotros, es por esto que alegrarse es una forma de darle gracias a Di-s abiertamente. (Talmud: Introducción al tratado de Beitza, pág 54).

Es fácil entender la alegría como una emoción o como un sentimiento pero no como una obligación; sin embargo, si solo por un momento reflexionamos cuán bueno ha sido Hashem con nosotros, no deberíamos hacer nada distinto a lo que hizo el rey David, quien ordeno a su alma que se alegrara en el Eterno: “Alaba alma mía a Adonai y alabe todo mi ser su santo nombre” [Sal 103:1] y nos recuerda solo alguno de los motivos por los que deberíamos alabarle y alegrarnos: Él perdona todos nuestros pecados, sana todas nuestro dolencias, rescata nuestra vida del sepulcro, nos cubre de amor y compasión, colma de bienes tu vida, nos rejuvenece como a las águilas, hace justicia, nos defiende, nos muestra el camino, es clemente y compasivo, lento para la ira y grande en amor, no sostiene para siempre su querella ni guarda rencor eternamente, no nos trata conforme a nuestros pecados ni maldades pues conoce nuestra condición, echó lejos nuestras transgresiones y su amor es eterno [Sal 103:4-18].

De tal modo, que la felicidad no es una opción de vida, sino que es una consecuencia de cumplir sus mandamientos, un fruto de la relación con ÉL y una obligación para quienes reconocemos al Eterno como nuestro Di-s.  Pero hay algo más que nos enseña está parashá… y es la necesidad de los hijos en nuestra vida para que la alegría sea completa. Por un lado, en esta porción está la promesa explicita de que seremos padres, pues entre sus versículos se encuentra el shema [Dt 6:4-9], la proclamación de fe que afirma la creencia judía en un solo Di-s, del cual depende todo, afirmando que que nada existe fuera de él y no hay nada aparte de él. Pero también ordena que “(estas palabras del shema) las repetirás continuamente a tus hijos. Hablarás de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes” [Dt 6:7]. Es decir, que para para cumplir este mandamiento necesariamente debe haber hijos a quienes se les pueda repetir el shema.

En ésta parashá también se dan varias instrucciones para educar correctamente a los hijos, desde casarlos bien para que no se desvíen hacia la idolatría [Dt 7: 3-4] hasta enseñarles a tener temor de Di-s [Dt 4: 5], no inclinarse a otros dioses [Dt 5: 9], guardar shabat [Dt 5: 14], tener un corazón dispuesto [Dt 5:29], honrar a los padres [Dt 5: 16] y a Hashem y cumplir sus mandamientos [Dt 6:1]. También se nos recalca en la importancia de enseñarles tener un corazón agradecido, lo cual se logra recordándoles todo lo que Hashem ha hecho por nosotros [Dt 4:4, 6:20-21]. Di-s por su parte promete que, si nos mantenemos en sus preceptos, no solo nosotros sino nuestros hijos, disfrutaremos de una larga vida [Dt 6:1-2], nos mostrará su amor por mil generaciones [Dt 5:10] y nos hará felices [Dt 5:29].

Tener hijos suena una locura en un mundo preocupado por la sobrepoblación, el costo de la vida, pero sobre todo por el “yo”, el individualismo y la autosatisfaccion. En un mundo interesado por los DINKs (siglas en inglés para doublé income no kids), es decir parejas con doble ingreso, pero sin niños, que prefieren invertir hasta ¾ partes de su sueldo en productos que no son de primera necesidad (ropa, calzado, viajes, restaurantes, espectáculos) a cambio de no tener hijos; todo esto orquestado por un mercado que entiende que mientras baja la cifra de nacimientos aumenta la de ventas. Incluso, hasta hay investigaciones que sostienen que las parejas sin hijos son más felices que aquellas que los tienen, o posturas que defienden el que las mujeres que se niegan a tener hijos como el reflejo de “una carrera profesional brillante y un conocimiento profundo de sus derechos”. 

¡Que visión más alejada de la Torá! Pues procrearnos, no solo es el primer mandamiento que ordena Hashem al hombre “fructifíquense y multiplíquense” [Gn 1:28], sino que los hijos son una muestra de la misericordia y el favor de Di-s [Ex 1:21]. Ellos representan la vida porque gracias a ellos el hombre se asegura continuidad y perpetuidad, hacen que la vida tenga una finalidad [Gn 48:4]. Los hijos son sustento, pues para ellos es que el Eterno envía provisión a una familia [Dt 7:13, Sal 37:25]. Los niños son alegría, pues cada movimiento, cada risa y cada sonido que emite proporcionan felicidad a un hogar [Sal 127:3]. Los hijos fortalecen el matrimonio, pues ellos no se pueden dividir y crean un lazo eterno entre la pareja [Sal 128:3]. Los hijos dan fuerza para superar las dificultades y apaciguar los conflictos. Los hijos son verdaderamente el éxito de los padres, porque mientras los padres son jóvenes es posible que sus ambiciones y objetivos les aporten suficiente satisfacción, pero cuando envejecen son los hijos quienes traen vitalidad a un hogar [Prov 17:6], una casa sin hijos es una casa sin vida y aquel que decide no tener hijos es considerado muerto.

Yeshua cumplió estos 2 principios: mantenía una “alegría perfecta” gracias a su relación con Hashem y su cumplimiento de mandamientos [Jn 15:10-11] y a la vez era motivo de alegría para su Padre celestial [Mt 17:5]. Y, si bien, no tuvo hijos físicos -porque no hacía parte de su propósito-, nos dio la oportunidad de ser hijos de Di-s, pues medio de él obtenemos conocimiento del Eterno [Mt 11:27] y la posibilidad de acercarnos a Di-s como padre: “Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios. Estos no nacen de la sangre, ni por deseos naturales, ni por voluntad humana, sino que nacen de Dios” [Jn 1:12-13].

¡Shavua tov!
¹ Jacqui Gabb, Martina Klett-Davies, Janet Fink and Manuela Thoma. Enduring Love? Couple relationships in the 21st Century. The Open University November 2013.

² Juan Carlos Vargas, director científico de Profamilia. En “La opción de vivir sin hijos”. El tiempo. 5 octubre 2013.

³ Rab. Shalom Arush. Educación con amor. Israel, 2014: 13-14

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Soy hija de Di-s, recién casada, miembro de la Kehilat Mésianica Yovel, pediatra y por misericordia del Padre Eterno trabajo con los niños de la reclusión de mujeres El Buen Pastor en Bogotá.

 

 

EL AYUNO DEL CUARTO MES – Shiva Asar BeTamuz –

Por Julio Rubio (Dudu ben Amí)

Así dice Adonai Todopoderoso: “Para Judá, los ayunos de los meses cuarto, quinto, séptimo y décimo, serán motivo de gozo y de alegría, y de animadas festividades. Amen, pues, la verdad y la paz”. [Zacarías 8:19]

El Ayuno del cuarto mes (Tamuz), instituido por los jueces de Israel desde tiempos de antaño y practicado por nuestro Mesías Yeshua y sus talmidim (discípulos) se debe al sitio que sufrió la ciudad de Jerusalén por manos del imperio babilónico según nos narra el segundo libro de Reyes en el capítulo 25 versos 3 y 4:

A los nueve días del cuarto mes arreció el hambre en la ciudad y, cuando el pueblo de la tierra no tenía ya nada que comer, abrieron una brecha en el muro de la ciudad.

En este día 9, en el siglo VI AEC (año 586), durante el reinado de Nabucodonosor de Babilonia, se agrietaron las murallas de Jerusalén, lo que llevó más tarde a la destrucción del Primer Templo. Así que originalmente teníamos el día 9 como día de luto y ayuno por lo sucedido. De manera interesante casi 600 años después, pero ahora bajo el imperio romano, las fechas de asedio y ruptura de la muralla fueron muy cercanas! Solo una semana de diferencia! Ya que en esta ocasión seria 17 de tamuz y es después del segundo “jurbán” (palabra hebrea para: “ruina, destrucción” del Templo) que el ayuno fue reinstaurado.

Como ayuno menor, comienza al amanecer y finaliza con las estrellas de la tarde

Día en el cual inicio todo el proceso de destrucción del Primer templo (templo de Salomón) y exilio del pueblo de Judah a Babilonia por manos de Nabujadnetzar (Nabucodonosor).

Dentro de otros acontecimientos que han sucedido sobre esta fecha hay que resaltar que fue en este día el que fueron rotas las Tablas de la Torá consecuencia del pecado del becerro de oro, ya que esta fecha es justamente 40 días luego de que Moshe subió a recibir la Torá y cuando descendió los encontró en el doloroso pecado.

También es la primera vez que se quema un rollo de Torá a manos del general romano Apostomus.

Maimónides escribe lo siguiente (Leyes del Ayuno 5): los ayunos fueron establecidos para lamentar la destrucción del Beit HaMikdash (Templo) y el exilio de Israel. Sin embargo, el propósito principal del ayuno no es el dolor y el lamento, pues la aflicción sentida cuando tuvieron lugar estos acontecimientos fue suficiente.

Por el contrario, su finalidad fundamental es la de estimular el arrepentimiento, recordarnos las malas acciones de nuestros antepasados, como así también las propias acciones que acarrearon, a ellos y a nosotros, grandes tribulaciones.

Mediante el recuerdo de todo esto nos arrepentiremos y obraremos correctamente, como expresa [Levítico 26:4]:

“Y confesarán sus pecados y los pecados de sus antepasados por el mal que Me han causado…”.Nuestros Sabios (Talmud Ierushalmí, Iomá 1) enseñaron: “Toda generación en la cual no es reconstruido el Beit HaMikdash, es considerada como si lo hubieran destruido”.

Y no es que estemos a la espera de un nuevo templo, que seguro se levantará dentro de poco, ya que dentro de nuestro sentir en el Mesías Yeshua sabemos que el próximo templo no será otro sino aquel en donde el anti-mesías hará su aparición.

Recordemos las palabras de nuestro Mashiaj

Llegará el día en que se les quitará el novio;  en aquellos días sí ayunarán.

[Lucas 5:35]

Este año (2018), el ayuno del cuarto mes fue trasladado para el domingo 1 de julio ya que caía en shabat, lo mismo sucederá con el de Tisha BeAv. No habrá actividad comunitaria y la invitación es a que nos unamos en oración, ayuno, intercesión para que El Señor tenga misericordia de nosotros.

Las lecturas designadas para hacer en los tiempos de oración son:

[Éxodo 32:12 – 14]

[Éxodo 34:1 – 10]

[Isaías 55:6 – 56:8] (en la tarde)

Así que hagamos de este día un tiempo de ayuno y oración por Jerusalén, por nuestro pueblo Israel y por la aproximación de nuestra redención final.

Bendiciones.

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Julio Rubio G. (Dudu)

Esposo de Andreina Castillo y padre de dos hijos (Eyal y Ayelet). Moreh (Maestro) de la Comunidad Mesiánica Yovel, trabaja con los jóvenes en su preparación para el bar mitzvah, dirige el ministerio de danza y audiovisuales. También enseña hebreo bíblico y moderno desde el año 2004.

“Si Papá lo dice… ¡hay que hacerlo!”

Por Familia Delgadillo Zapata

“Dichosos los que guardan sus estatutos y de todo corazón lo buscan.” [Salmo 119:2]

La parashat Jukat [Números 19:1 – 22:1] que significa “Estatuto”, es una parashá que está llena de mensajes con una comprensión espiritual inmensa que, sin la dirección divina, son casi incompresibles para la razón humana.

Al principio de la parashá se encuentra la purificación a través de la vaca rojiza, donde amorosamente nuestro Abba (Padre) brinda los detalles para que el cumplimiento de este estatuto sea exitoso y así cumpla con su propósito. Luego se nos narra el fallecimiento de Myriam lo que conllevo a una escasez de agua para el pueblo. También aquí el pueblo se queja una vez más, y es donde se presenta la escena que trajo como consecuencia la prohibición de la entrada a la tierra prometida para Moshé (Moisés). HaShem le indica a Moshé hablarle a la roca, pero en su lugar Moshé  la golpea dos veces y por su falta de confianza en el Creador le es negada la entrada a la tierra prometida. Aharón muere, el pueblo enfrenta Amalek, el pueblo recibe un ataque de serpientes como consecuencia de sus quejas, y la parashá finaliza con la guerra contra Sijón.

Como ya mencionamos, el nombre de esta parashá traduce “estatuto”, basándonos en un nivel P´Shat, es decir en el sentido literal del texto, encontramos que estatuto es: “Aquel conjunto de leyes que se redactan y hacen públicas en una sociedad para ser respetadas y tomadas en cuenta por todos los ciudadanos de la región a la que se haga referencia. Sin embargo, yendo a mayores especificidades, podemos decir que el estatuto es una forma menor de leyes ya que por lo general se redacta en el marco de una región, ciudad o área específica, así como también puede ser el conjunto de leyes que rigen a una institución o entidad de manera particular.”1

Los estatutos son una categoría de las tres que conforman todos los mandamientos (Edot: Testimonios, Jukim: Decretos, Mishpatim: Disposiciones de sentido común)²  siendo los estatutos los de mayor dificultad para cumplir dado que generalmente estos trascienden el entendimiento humano y el sentido común, por lo que tontamente podemos encontrar esta excusa lógica para incumplirlos pero deberíamos tener en cuenta que es PAPÁ quien lo dice… debemos hacerlo, y aunque se escape de nuestra comprensión es nuestro deber obedecer ya que, es la manera más hermosa de manifestar nuestro amor y fidelidad hacia Él. Está escrito:

Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes; ¡más altos que los cielos sobre la tierra!” [Isaías 55:9]  

Tal vez no hallemos una explicación racional en especial a este estatuto de la vaca rojiza, o a la razón por la que HaShem le indicó a Moshé de hablarle a la roca y no de golpearla como ya había sucedido en otra ocasión, pero esto es lo hermoso de nuestro Creador, su magnificencia y grandeza manifestada en diferentes formas y es Él y solo Él, el único que puede devolver la pureza a lo impurificado, y hacer brotar agua de una roca.

Nuestro camino sencillamente se resume en obedecer, observar, practicar y caminar solo por amor, no para sacar provecho al hacerlo, eso en sí será la consecuencia, más NO debe ser el fin. Por eso es nuestra obligación enseñar a nuestros hijos a amar al Señor nuestro Di-s con toda su mente y con toda su alma, para que estas palabras nunca se aparten de ellos y así las obedezcan por amor y sean fieles al Creador del universo todos los días de su vida.

Es simple, nuestra oración es que amemos a nuestro Abba Kadosh (Padre Santo) con tal intensidad, por encima de todas las cosas y con todas las fuerzas de tal manera que nuestro sentir siempre sea sin duda alguna: “Si Papá lo dice…  ¡hay que hacerlo!” y que se diga de nosotros: “Dichosos los que guardan sus estatutos y de todo corazón lo buscan.” [Salmo 119:2]

Que así sea su voluntad para nuestras vidas, ¡Amen!

Shavua Tov!!!

Referencias:

1.https://www.definicionabc.com/economia/servidor-publico.php

2.Torat Emet, Un mensaje de vida – R. Sigal.

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Anthony Delgadillo y Paola Zapata, somos esposos e ingenieros electrónicos de profesión. Llegamos a la congregación en Mayo de 2014 y nos sentimos muy agradecidos con nuestro Abba por habernos traído a ser parte de esta hermosa y bendecida comunidad

KORAJ (קרח) Y LA VARA RETOÑÓ…

Por Rocío Delvalle Quevedo

“Diles a los israelitas que traigan doce varas… colócalas frente al arca del pacto… la vara que retoñe será la de mi elegido… la vara de Aharón no solo había retoñado, sino que también tenía botones, flores y almendras…” [Bemidbar/Números 17:2, 4-5 y 8b NVI]

Las plantas son organismos vivos de muchas células y con la capacidad de producir su propio alimento (Mitchell, 2007). Pueden reproducirse sexual y asexualmente. La reproducción sexual es la que conocemos tradicionalmente, en la que la planta produce flores que tienen estambres con polen y ovarios con óvulos y que al ser polinizada la flor y depositado el polen en su ovario se desarrolla un fruto con una o varias semillas en su interior.  Luego esta semilla se siembra y da origen a otras plantitas. En este tipo de reproducción es claro cuál es el progenitor y cuál es la nueva plántula. Sin embargo, las plantas también se pueden reproducir sin necesidad de flores, por medio de la reproducción asexual. Esto se da por una propiedad característica de la mayoría de las plantas, que consiste en que una pequeña parte del cuerpo (particularmente si incluye una yema), cuando se separa y se coloca bajo condiciones favorables, reemplazará las partes faltantes y se convertirá en un nuevo individuo. Osea se puede tomar una ramita o una estaca de una planta, ponerla en tierra, regarla y probablemente echará raíces, sacará retoños y se desarrollará como planta. Este tipo de reproducción asegura un alto grado de uniformidad entre la progenie, ya que cada uno de los individuos de hecho es una parte del individuo original (Renison & Cingolani, 1998; Sinnott & Wilson, 1963).

De acuerdo a lo anterior, realmente que una estaca o una vara retoñen, no es un fenómeno extraño, sino más bien algo que ocurre naturalmente. Bueno, puede ser un poco curioso que la vara retoñe sin estar enterrada, en condiciones “favorables”, y que a pesar de que las doce varas del texto de Bemidbar (Números) 17 se encontraban bajo las mismas condiciones frente al arca, solo una retoñó. Pero mi intención en estas líneas, realmente no es buscar la evidencia científica que sustente la probabilidad biológica de que la vara de Aarón retoñara, más bien quisiera resaltar algunos rasgos de la reproducción vegetativa que se conectan de una forma maravillosa con el contexto del relato.

Pongámonos un poco en contexto. Estamos ante una situación de sublevación de un pequeño grupo de personas en el pueblo de Israel, liderados por un miembro de la tribu de Leví, en contra del “mandato y gobierno” de Moshé (Moisés) y Aarón sobre el pueblo. El ETERNO trae juicio sobre los revolucionarios, y para dar fin a las murmuraciones utiliza como herramienta pedagógica doce varas y establece que aquella que retoñe (“reproducción vegetativa”), será la que represente a aquel a quien Él eligió para desempeñar una función específica dentro del pueblo, el sacerdocio. Si volvemos a la descripción de la reproducción vegetativa o asexual, nos podemos dar cuenta que todas las plantas en un cultivo (o una vid) que hayan nacido mediante este medio de propagación son clones, no hay diferencia entre ellas, tienen exactamente la misma información genética. Sin embargo, cada una es un individuo valioso dentro del bosque, de la vid o el cultivo, con la potencialidad de llevar fruto o de aportar una nueva estaca para una nueva “siembra”. Es decir, el ETERNO estaba dejando claro que Él en su soberanía había establecido a Aarón y su familia para el sacerdocio. Sin embargo, como el mismo Moshé lo expresó en la porción de la escritura que estamos estudiando [Bemidbar/Números 16:8-10], los levitas en general también habían sido elegidos por el ETERNO para que desempeñaran un servicio en la tienda de reunión, y así cada tribu tenía sus potencialidades, labores y responsabilidades establecidas por el ETERNO.

El ETERNO es un Rey de orden. Y aunque ante Él como dice Shaul (Pablo), no hay ni griego ni judío, ni hombre ni mujer en Yeshúa (Jesús), todos somos valiosos ante sus ojos y nos ama abundantemente [Gálatas 3:28]; Él nos ha dado a cada uno un rol, un lugar, un propósito en este mundo. Y cada uno de nosotros debe recibir con agradecimiento ese don dado por Él y desempeñarlo con amor, sin envidias hacia los demás, ni rencores. Las autoridades que usualmente están sobre nosotros, tales como nuestros padres, pastores, e incluso jefes y entes gubernamentales, son puestos en esos lugares por el ALTÍSIMO [Romanos 13:1-5] y como le aconseja Shaul a Timoteo, nosotros lo que debemos es, más que quejarnos y rebelarnos contra ellos, cubrirlos en oración [1° Timoteo 2:2]. Así, en oración y fe buscar y encontrar qué parte del cuerpo del Mashiaj (Mesías) somos nosotros [1° de Corintios 12:12-31], para trabajar mancomunadamente con las otras partes y que el cuerpo de Mashiaj funcione de tal manera que seamos sal, luz y testimonio a las naciones de que el amor y el reino del ALTÍSIMO se han acercado.

 

REFERENCIAS

  1. MITCHELL S (Editor de Producción). 2007. Colección llave de la ciencia: Diccionario de Biología. Grupo Editorial Norma, Bogotá, Colombia.
  2. SINNOTT EW & WILSON KS. 1963. Botánica: Principios y Problemas. Compañía Editorial Continental, S. A., México.
  3. RENISON D & CINGOLANI AM. 1998. Experiencias en germinación y reproducción vegetativa aplicados a la reforestación con Polylepis australis (Rosaceae) en las Sierras Grandes de Córdoba, Argentina. AGRISCIENTIA, VOL. XV: 47-53.

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Soy Bióloga de la Universidad Nacional de Colombia y creyente en el Mesías Yeshúa desde la cuna. En la actualidad estoy cursando una maestría en Medio Ambiente y Desarrollo también en la Universidad Nacional. El estudio de la Creación del Altísimo ha sido mi pasión, y me deleito en ampliar mi comprensión del texto bíblico desde el conocimiento de las Ciencias Ambientales.

Dime como hablas y te diré como eres

Por Natalia Lara

Es de cobardes hablar de aquel que no está presente para defenderse… y de valientes reconocer las bendiciones del Eterno por encima de la pruebas.

En la parashá de esta semana, בהעלתך Beha’alotecha [Num 8:1-12:16], se cuenta cómo el pueblo de Israel era dirigido todo el tiempo en el desierto por la voluntad del Eterno: “Cada vez que la nube se levantaba de la Tienda, los israelitas se ponían en marcha; y donde la nube se detenía, allí acampaban. Dependiendo de lo que el Señor les indicara, los israelitas se ponían en marcha o acampaban; y todo el tiempo que la nube reposaba sobre el santuario, se quedaban allí” [Num 9:17-18]. Sin embargo, aunque eran guiados por el Eterno “como un padre guía a su hijo” [Dt 1:31], su conexión con Él se veía interrumpida constantemente por dos enemigos de la condición humana: la queja y el chisme.

Por un lado, aunque en el desierto recibían constantemente la provisión de Hashem, permitieron que surgiera entre ellos el descontento por lo que no tenían -carne- olvidando las bendiciones que poseían -provisión, protección y libertad- [Num 11:4-5] por lo que Hashem complació sus deseos mundanos dándoles codornices, pero envió contra ellos tal mortandad que llamaron a ese lugar Quibrot Hatavá sepultura de la glotonería” [Num 11:31-34].

Por otro, aunque Aharon y Myriam gozaban de un lugar especial delante de los ojos de Adonai, cayeron en el chisme al hacer un comentario mal intencionado acerca de la esposa de Moshé, lo que generó el castigo de tzaara -lepra- para Myriam y que el pueblo se detuviera 7 días en su camino [Num 12:1-16]. Y aunque ésta parashá no nos narra los motivos por los cuales cayeron en el chisme, la motivación para hablar de otros siempre son sentimientos negativos: avaricia, odio, envidia…

Hay dos palabras en hebreo para queja está אָנַן anan (S. 596: quejó, quejarse, murmullo) y תְּלֻנּוֹת tluwnah (S. 8519: murmuraciones, quejas, querellas, exaltado, elevado). Está ultima viene de la raíz לוּן luwn (S. 3885: noche, murmuró, morará, detener, quedarse permanentemente, ser obstinado) …Y es que precisamente la queja exalta nuestros deseos y obstinación pero detiene los planes del Eterno, como ocurrió cuando el pueblo se quejó de la tierra prometida [Num 14:27-35]. La Torá nos enseña que la queja enciende la ira del Eterno, como ocurre también en ésta parashá [Num 11:1].

La palabra para chisme en hebreo es רָכִיל rakil (S. 7400: chismes, chismeando, falsedades, escándalo) que viene de la raíz רָכַל rakal (S 7402: mercaderes, negociantes, viajar para comercio). Esto es porque los “comentarios inocentes” acerca de otros terminan en realidad comerciando con la integridad de una persona, exponiendo su vida [Lv 19:16] y produciendo división [Prov 16:28, 26.20]. El punto no es si el comentario es cierto o falso, sino que hablar en contra de otro es igual a hablar en contra del Eterno [Santiago 4:11-12] y si en verdad tenemos interés en corregir una actitud de otra persona lo correcto es buscar directamente al implicado y hablar con él [Mt 18:15-17].

El chisme es apetecible [Prov 18:8, 26:22] y parece “entretenido” pasar horas alrededor de un café hablando sobre los demás. De hecho, la escritura nos enseña que los chismosos son personas muy amables y cercanas a todos [Jer 9:4], se disfrazan de “interés por la obra de Di-s” mientras sutilmente esparcen comentarios maquillados de preocupación espiritual: opinan sobre cómo predica alguien, como ministra otro, porque este se viste así o aquel habla de esta manera. Sin embargo, el chisme es tan detestable para Hashem [Ez 22:9], que promete que será exterminado aquel que hace comentarios en secreto sobre su hermano, sean estos ciertos o no [Sal 101:5].

Tanto la queja como el chisme tienen algo en común: un espíritu de descontento, de insatisfacción constante que busca satisfacer solo sus propios deseos [Jud 1:16] y se concentra en aquello que le falta o que los otros tienen y que él no. Es un reflejo de una falta de relación con Hashem y de una baja autoestima, pues buscan ganar la atención de los otros bien sea quejándose para verse como “desafortunados” o exponiendo los defectos de otros para así realzarse a sí mismos.  

¿Qué actitud debemos tener?

Es normal que algunas circunstancias nos produzcan incomodidad o malestar; pero en esos momentos debemos recordar tanto las bendiciones de Di-s sobre nuestra vida, como el hecho que Hashem controla todo y aún las situaciones difíciles no se escapan de su voluntad, sino que obran para nuestro bien [Rom 8:28]. Yeshúa nos invita a no afanarnos por nuestra vida pues el Padre sabe de qué tenemos necesidad [Lc 12:22-30]. Es ante Adonai -y no ante otros- ante quien debemos exponer nuestras preocupaciones y angustias [Sal 64:1, 142:2] y aunque no entendamos el porqué de las situaciones, un corazón humilde reconoce la mano del Eterno en pruebas aparentemente injustas que experimentemos [Lm 3:39].

Pero frente al chisme si ¡no hay ninguna excusa que valga! Yeshúa dijo “¿Por qué te fijas en la astilla que tiene tu hermano en el ojo y no le das importancia a la viga que tienes en el tuyo?” [Lc 6:42]… y esto es porque siempre la motivación de un comentario sobre otros es un sentimiento negativo, pues si nos ponemos en el lugar de aquel de quien se está hablando, de seguro no quisiéramos estar allí. Nunca se debe decir a espaldas de una persona nada que no podamos decirle en su cara, pues es de cobardes juzgar a los que están ausentes para defenderse. También debemos cuidarnos de ser muy curiosos o meternos en la privacidad de los demás sin ser invitados, así como evitar hacer comentarios hirientes o que provoquen risas a costa del prójimo o del sarcasmo.

Puede que no “contemos chismes” pero con frecuencia podemos prestarnos para escucharlos, lo cual nos hace cómplices de la destrucción del buen nombre de los demás; por eso debemos apartarnos de la gente que le gusta hablar de más [Pro 20:19], ignorar a los “excesivamente preocupados por otros”, no repetir sus comentarios, evitarlos y mostrarles oposición abiertamente cuando quieran hablar de alguien.

Lo más importante es recordar que “donde tengan ustedes su tesoro, allí estará también su corazón” [Lc 12:34] pues si nos concentramos en el propósito y la tarea que Di-s tiene para nosotros, en nuestra familia, nuestro trabajo y nuestro ministerio, no tendremos tiempo ni para quejarnos ni para participar en conversaciones de pasillo que no traen nada bueno.

“Todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar y tardo para airarse” [Stg 1:19]

¡Shavua tov!

Referencias

  1. Caccia G. Los peligros de murmurar en el trabajo.  30. 09.2016. En: http://www.piensaprofuturo.com/articulo/los-peligros-de-murmurar-en-el-trabajo-21
  2. https://movilizacionweb.wordpress.com/2010/09/04/el-pecado-de-murmurar-y-sus-conseecuencias/

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Soy hija de Di-s, recién casada, miembro de la Kehilat Mésianica Yovel, pediatra y por misericordia del Padre Eterno trabajo con los niños de la reclusión de mujeres El Buen Pastor en Bogotá.

 

Aseo, aseo y nada de paseo

Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal, porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales [Hebreos 13:4]

Por Familia Delgadillo Zapata

Al final de la parashat Naso, el Señor escribió dos versículos que resaltan un mismo hecho en dos tiempos diferentes:

“Las ofrendas de dedicación que los jefes de Israel presentaron cuando se consagró el altar fueron las siguientes: doce fuentes de plata, doce aspersorios de plata y doce bandejas de oro.” [Números 7:84]

“Los animales para el sacrificio de comunión fueron en total veinticuatro bueyes, sesenta carneros, sesenta machos cabríos y sesenta corderos de un año. Estas fueron las ofrendas para la dedicación del altar después de haber sido consagrado” [Números 7:88]

Esta es una carta del amado recordando los regalos de su amada al momento en el que se estaban dedicando el uno al otro, con amor el Señor quiso escribir lo que sucedió durante, pero también después de la consagración, ahora bien: ¿Qué escribiría tu pareja de tí en este momento en el que ya ha pasado algún tiempo juntos? ¿Recuerdas ese momento único del día de matrimonio, ese instante en el que con amor se vieron a los ojos y se declararon “אני לדודי ודודי לי” (Yo soy para mi amado como mi amado es para mí)? Claro que sabemos que lo recuerdas, el amor fluía y el cielo estaba más cerca de la tierra en ese hermoso día, pero ahora que ha pasado el tiempo y la efusividad ¿Qué es lo que estás ofrendándole a tu pareja? Presta atención a lo que estas ofrendándole a tu compañía eterna porque para el Señor es tan importante tanto el momento en el que se consagraron como el posterior.

Es nuestro deseo que el Señor acompañe nuestros matrimonios para que a lo largo de toda nuestra existencia nos podamos seguir ofrendando el uno al otro, con muestras de amor, admiración, afecto y por supuesto dedicación.

Amén y amén

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Anthony Delgadillo y Paola Zapata, somos esposos e ingenieros electrónicos de profesión. Llegamos a la congregación en Mayo de 2014 y nos sentimos muy agradecidos con nuestro Abba por habernos traído a ser parte de esta hermosa y bendecida comunidad