Primer Respondiente

El pasado 18 de enero se realizó en la congregación la capacitación de Primer Respondiente de la Secretaria de Salud de Bogotá. A la convocatoria acudieron cincuenta comunitarios quienes recibirán el certificado. La capacitación es parte del proceso que la brigada de la Kehilat Yovel viene adelantando en la búsqueda de que nuestros comunitarios se preparen ante la ocurrencia de contingencias al Interior de sus hogares y en la comunidad.

Curso Primer respondiente  (8 of 32).jpgCurso Primer respondiente  (1 of 32).jpgCurso Primer respondiente  (13 of 32).jpgCurso Primer respondiente  (10 of 32).jpgCurso Primer respondiente  (15 of 32).jpgCurso Primer respondiente  (22 of 32).jpgCurso Primer respondiente  (23 of 32).jpg

 

Anuncios

Parashá de la semana: #16 Parashat Beshalaj

Shabat Shirá

Lecturas

***

Sobre la navidad…

Hemos compartido en ocasiones anteriores este material que para esta fecha consideramos relevante para saber sobre el origen de esta festividad.

Audio del especial sobre la navidad del programa la Biblia en la historia:

Ir a descargar

el articulo de: La Navidad antes de Jesucristo:¡una verdad sorprendente!

RELACIONES ESTELARES

Por Rocío Delvalle Quevedo

(Marzo 20, 2010)

 

Voy paseando por el espacio del infinito universo

y diviso un planeta lejano, de tono verdes y azules

asomo mis ojos por la ventana del cielo

y me encuentro con un pueblo al que el afán sacude.

 

Corren de un lado al otro rodeados de mucha gente

pero parecen estar tan solos y sin a quién acudir,

lo importante ahora ha dado paso a lo urgente

es posible que ya nadie se atreva al otro sentir.

 

Me acerco más y noto, que solo máquinas acompañan

a quienes caminan y no paran, yendo de aquí para allá

muestran que se aman solo a sí mismos, con ellas hablan

tal vez con los demás, por fuera aparentan no necesitar más.

 

Sin embargo he podido por una extraña razón

abrir más mi ojos, permitiéndome ver no solo

sus cuerpos y rostros, también su corazón

y no es nada agradable lo que de ellos recojo.

 

En ellos abundan la arrogancia, el orgullo y la vanidad

la hipocresía, la envidia , el odio y la traición

la insensibilidad, la crueldad y la maldad

tanto me atemoriza, no se si haya solución.

 

Los pequeños retoños no quieren mostrar

ningún respeto por los grandes que les hablan.

Y a aquellas que en el altar juraron cuidar y amar

los esposos en el “hogar” solo insultan y maltratan .

 

Éstas entonces no se quieren someter,

se rebelan, hogar e hijos abandonan

por librarse del tirano que ni puede sostener

a esa familia, que ya los jóvenes no añoran.

 

El dinero tiende a ser en esta sociedad,

la única razón para nacer, reproducirse y vivir;

pero muchos no lo tiene por la poca caridad

porque otros pocos lo acumulan y no quieren compartir.

 

Cada vez más triste y agobiada me siento

cuando veo que incluso a los libros sagrados

la gente se acerca buscando solo conocimiento

y por las disputas ven al otro sin agrado.

 

A punto de partir y muy decepcionada

allá a lo lejos una luz comienza a brillar

me acerco, me acerco con cautela y asustada

y de mi rostro empieza una sonrisa a brotar.

 

Cual será mi sorpresa al mirar con atención

que en medio de la bruma, aunque dispersos

alumbran y destacan los que en su corazón

han aceptado al que los hace seres nuevos.

 

A Yeshúa el Mesías quien en el madero

en su muerte los pecados ha clavado,

entre toda autoridad y potestad el primero,

con su sangre el corazón ha limpiado.

 

En sus familias se observa orden y armonía,

el hombre al Rey de reyes sujeto, a su mujer ama

ella a su vez como ayuda idónea, a sus hijos guía

mientras ellos se comportan y juiciosos no reclaman.

 

Donde ellos se encuentran no hay problemas de dinero

porque el rico comparte con alegría en el corazón,

pues la confianza de su vida ha puesto en el Eterno

y el afán del mañana ya no es causa de aflicción.

 

Para ellos el trabajar no es carga ni rutina

y sus jefes no se enfadan ni se sienten ofendidos

porque el gozo del Señor les impulsa en la oficina

a realizar con excelencia los más pequeños oficios.

 

Pero esperen un momento, algo empieza a suceder

la hospitalidad, humildad, gentileza y paciencia

de estos que tienen diferente proceder

se ha acompañado de un corazón amoroso que anhela

 

que todo el mundo pueda conocer la verdad.

Y contagiando a los demás con sus vidas y palabras

he notado que en el mundo con toda sinceridad

aún los de más duro corazón han devuelto sus miradas,

 

han empezado a aceptar la nueva forma de vivir,

de su corazón han sacado tantos malos deseos,

las palabras de su boca sus vidas pueden construir,

se acabaron las disputas y disensiones entre ellos.

 

Un enorme gozo ha inundado mi corazón

y no puedo más que al Dueño de todo alabar,

por la obra que el amor en esas vidas obró

y los corazones que fue posible transformar.

 

Ya debo partir pues mi tiempo se ha acabado,

pero en mi mente ha nacido el anhelo y la necesidad

que también en mi planeta todos juntos caminar podamos

con el Mesías en relaciones de vida y de verdad.

 

***


IMG_5236

Soy Bióloga con maestría en Medio Ambiente y Desarrollo de la Universidad Nacional de Colombia. Creyente en el Mesías Yeshúa desde la cuna, miembro activo de la Comunidad Mesiánica Yovel y felizmente casada. El estudio de la Creación del Altísimo ha sido mi pasión, y me deleito en ampliar mi comprensión del texto bíblico desde el conocimiento de las Ciencias Ambientales. En ocasiones me doy licencia de poeta, siempre alabando al Altísimo por las maravillas de su creación.

AMANDO A DIOS A TRAVÉS DEL SERVICIO

Por Richard Otálvaro Perez

Para servir a los demás he subsistido
y siempre me alegra hacerlo con amor
aunque mis enemigos han querido
infundir entre mi alma su terror.
En la trampa que para mi han cavado
y en la red que pusieron escondida
entre ella sus pies se han enredado
y esperaron sus hoyos su caída.
Si no he nacido Señor para servir
aunque sin interés, no quiero nada
me doy cuenta que no sirvo para vivir
o en otra voz: No sirvo es para nada.
Tu lo dejaste escrito y bien me acuerdo
en el segundo libro de Samuel
debo lavar del siervo de tu siervo
sus pies con amor y con placer.
***

Callados nos vemos más bonitos

Por Familia Zapata Delgadillo

“Si alguien se cree religioso, pero no le pone freno a su lengua, se engaña a sí mismo, y su religión no sirve para nada.” [Santiago 1:26]

En los primeros versículos de la parashat Vayeshev encontramos una de las enseñanzas más importantes y tal vez una de las cosas más difíciles de trabajar en nuestra vida porque es un hábito tóxico que se nos permite mantener desde niños: el hablar mal.

“Esta es la historia de Jacob: Yosef siendo de edad de diecisiete años, apacentaba las ovejas con sus hermanos; y el joven estaba con los hijos de Bilhá y con los hijos de Zilpá, mujeres de su padre; e informaba Yosef a su padre de la mala fama de ellos.” [Génesis 37:2]

Rashí nos cuenta que todo lo malo que Yosef observaba en sus hermanos se lo contaba a su padre para que él los corrigiera y por todo ello fue castigado posteriormente:

  • Yosef decía que sus hermanos comían carne de un animal vivo, y por eso cuando lo vendieron sus hermanos “degollaron un chivo y mojaron la túnica de Yosef en sangre”
  • Yosef decía que sus hermanos se degradaban entre sí llamando esclavos a los hijos de las ex-siervas Bilhá y Zilpá, y por eso Yosef fue vendido como esclavo.
  • Yosef decía que sus hermanos eran sospechosos de promiscuidad sexual porque hacían tratos comerciales con las mujeres casadas del lugar, y por eso la esposa de Potifar alzó sus ojos hacia él.

En el primer capítulo del Sefer Jafetz Jaim se establece que está prohibido relatar información derogatoria de una persona aún si esa información es una verdad absoluta y se citan innumerables versículos que explican la gravedad de hacerlo, por ejemplo:

  • “Maldito el que hiera a su prójimo ocultamente. Y dirá todo el pueblo: Amén” [Deuteronomio 27:24]
  • “No andes difundiendo calumnias entre tu pueblo, ni expongas la vida de tu prójimo con falsos testimonios. Yo soy el Señor.” [Levítico 19:16]
  • “No alimentes odios secretos contra tu hermano, sino reprende con franqueza a tu prójimo para que no sufras las consecuencias de su pecado” [Levítico 19:17]

En la Brit Jadashá por supuesto también hay innumerables exhortaciones:

  • “No juzguen a nadie, para que nadie los juzgue a ustedes. Porque tal como juzguen se les juzgará, y con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes. »¿Por qué te fijas en la astilla que tiene tu hermano en el ojo, y no le das importancia a la viga que está en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Déjame sacarte la astilla del ojo”, ¿cuándo ahí tienes una viga en el tuyo?  ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás con claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano.” [Mateo 7:1-5]
  • “Hermanos, no hablen mal unos de otros. Si alguien habla mal de su hermano, o lo juzga, habla mal de la ley y la juzga. Y, si juzgas la ley, ya no eres cumplidor de la ley, sino su juez. No hay más que un solo legislador y juez, aquel que puede salvar y destruir. Tú, en cambio, ¿quién eres para juzgar a tu prójimo? [Santiago 4:11-12]
  • “No se quejen unos de otros, hermanos, para que no sean juzgados. ¡El juez ya está a la puerta!” [Santiago 5:9]

El hablar mal es el primer pecado en la biblia, la serpiente combinó lashón hará (el chisme) y rejilut (la maledicencia) para destruir la comunión que tenía el hombre y su Creador, y tal vez no existe otro pecado al que Elohim haya asignado una enfermedad para corregirnos de inmediato:

  • “Cuando se trate de una infección de la piel, ten mucho cuidado de seguir las instrucciones de los sacerdotes levitas. Sigue al pie de la letra todo lo que te he mandado. Recuerda lo que el Señor tu Dios hizo con Miriam mientras andaban peregrinando, después de que el pueblo salió de Egipto.” [Deuteronomio 24:8-9]

Después de todas las pruebas, Yosef entendió que la voluntad de HaShem es que seamos protectores de la reputación de nuestros semejantes porque solo Él es juez, y por eso cuando Yosef termina la interpretación del sueño del copero, le pide que no se olvide de él y le explica su situación sin juzgar a sus hermanos: “Yo le ruego que no se olvide de mí. Por favor, cuando todo se haya arreglado, háblele usted de mí al faraón para que me saque de esta cárcel. A mí me trajeron por la fuerza, de la tierra de los hebreos. ¡Yo no hice nada aquí para que me echaran en la cárcel!” [Génesis 40:14-15]

Querido lector “Guarda tu lengua del mal, Y tus labios de hablar engaño” [Salmo 34:13] y Shavua Tov!!!

***


YOV-032 Article_Images(jp)1.1

Anthony Delgadillo y Paola Zapata, somos esposos e ingenieros electrónicos de profesión. Llegamos a la congregación en Mayo de 2014 y nos sentimos muy agradecidos con nuestro Abba por habernos traído a ser parte de esta hermosa y bendecida comunidad.

¿Cómo te llamas?

Por Sebastian Molina

El nombre no es un nombre por sí solo. Es más que eso, es una esencia. (Anónimo)

El nombre es para algunos colombianos la forma de identificar o diferenciar una persona del resto de individuos. Para otros, la oportunidad de rendir tributo a un cantante, futbolista, artista (actores), o simplemente para rendir honores a un presidente o miembro de la alta alcurnia farandulera.

Nimington Automan, Deyler Millonarios, James, Ronhaldo, entre otros se han convertido en los nombres más curiosos en nuestra sociedad. En cuanto a los que no gozan de curiosidad simplemente hacen parte de la tradición o del común social.

Para muchas culturas, en especial la hebrea, el nombre es mucho más que una forma bonita, curiosa o novedosa  de llamar a una persona. Va más allá de la moda o del boom del momento. El nombre representa la esencia de la persona.

La palabra esencia viene del latín essentia. La cual, proviene a su vez del infinitivo del verbo latino esse ‘ser’ (= existir), cuyo participio es el ente como ‘ser que existe’. Desde la creación del ser humano, el nombre hace parte fundamental de su existir y resalta la característica intrínseca especial del mismo.

He tenido la oportunidad de dar charlas vocacionales a miles de jóvenes que buscan ingresar a la educación superior, y una de las preguntas que casi siempre les hago es, ¿Cómo te llamas?. La mayoría me responden como esta sociedad los identifica, o simplemente como aparecen en su documento de identidad. Cuando lo hacen, insisto en la pregunta, ¿Cómo te llamas? y casi siempre me miran con extrañeza al no comprender en un principio a lo que me refiero y lo que quiero conseguir. Los que responden a mi insistencia por lo general me dicen: “No entiendo”. Por lo cual trato de bajar la pregunta a un nivel más entendible: les digo “¿Cuál es tu esencia?”. Es allí cuando realmente los jóvenes se sienten muy confrontados, o peor aún, perdidos.

Es bien sabido que el hombre fue creado en forma dual, una parte física y una espiritual. Cuando el hombre fue creado El Eterno no le puso nombre, ¿Por qué razón?. Porque su esencia hablaba por sí sola; él se llamaba “tierra”. Eso implica que solo somos esencia física, ¿Dónde queda la parte espiritual (RUAJ), su otra esencia?, ¿Acaso debe prevalecer la carne? Por supuesto que no. No obstante la esencia física del hombre es el punto de partida para trascender a la espiritual. La forma sencilla de entenderlo es cuando el hombre pecó. El Eterno, bendito sea, le pregunto posterior al hecho: ¿Dónde estás?. ¿Acaso Él que todo lo sabe no sabía en qué lugar físico se encontraba Adam?

Sin lugar a duda le estaba preguntando por su esencia, no por la física, ya que su carnalidad se había manifestado. Le preguntaba por su esencia más importante, la espiritual. En ese orden de ideas  ¿por qué El Eterno no le puso un nombre espiritual, dejando así la esencia física en un segundo plano? estamos hablando de Adam, el hombre más cercano a la pureza espiritual! Creo que esto tiene un mensaje claro, debemos partir de nuestra carnalidad para buscar nuestra esencia verdadera y crecer en lo espiritual.

Ahora, conocemos las historia de Yakov. Un siervo del Señor cuyo nombre era “Usurpador” o “Engañador”! ¿Por qué Yitzhak y Ribka no le colocaron “El Justo” o  de una vez “Israel”?,  Así se hubieran evitado un gran dolor de cabeza. Yakov era un hombre que confiaba en su fortaleza y en sus trucos para salirse con la suya, esa era su esencia física y estaba impregnada en su nombre. Pero llegaría el momento en que estando “cara a cara” con el Señor se daría cuenta que está esencia no lo conduciría a nada bueno, y entendió que ya era suficiente de ser un “usurpador”. Fue entonces  que El Señor le preguntó ¿cómo te llamas? Él en un profundo arrepentimiento le dijo lo que hasta ese momento había sido su esencia, un engañador. Esa pregunta así no parezca fue la misma que recibió Adam (¿Dónde estás?). Algo así como ¿dónde estás respecto a la esencia espiritual que el Señor puso en ti? Yakov se arrepintió, y fue el Eterno quien “cambió” su esencia (ahora no te llamarás Yakov, te llamarás Israel).

La diferencia entre Adam y Yakov es que cuando al  primero se le preguntó dónde estás o cómo te llamas, él no respondió con arrepentimiento sino que le asignó la culpa a su mujer. Yakov sí reconoció su pecado y por eso El Eterno sacó a la luz su verdadera esencia, la espiritual. Aquella que traería bendición al mundo.

En la Brit Hadashá vemos cómo Yeshúa le cambia el nombre a sus talmidim. Esto implica que el reinado y la sujeción del Mashiaj parte del arrepentimiento. Existe un caso especial que nos relata la carta de Mateo y es sobre el caso del hombre endemoniado o poseído. Cuando Yeshúa se le acercó lo primero que le preguntó fue ¿Cómo te llamas? a lo que esté le respondió “Legion, pues muchos”. Inmediatamente estos demonios pidieron salir del cuerpo e irse a los cerdos. De ahí en adelante la verdadera esencia de aquel hombre salió a flote e iba de un lugar a otro diciéndole al pueblo lo que Yeshúa había realizado en su vida.

Día a día debemos hacernos esa pregunta ¿Cuál es mi nombre? O ¿Dónde estoy? Es allí donde podremos identificar nuestro verdadero propósito o esencia ante El Señor para poder andar y crecer en sus caminos.

Shavua Tov!

***

 


11150884_10152814909171593_7159711113410870744_n

Sebastian Molina M

A sus veintitrés años conoce al Señor en un contexto cristiano. Al poco tiempo de conocerlo siente un llamado a las raíces hebreas de la fe y es allí donde llega a la comunidad Yovel a finales del año 2009. Casado con Angie Ramírez en la Kehilat Yovel y con su hijo Eitan, hacen parte de una de las familias que conforman la comunidad. En la actualidad, además de escribir artículos para la revista digital Shavua Tov, sirve en el ministerio de jóvenes, y dicta clases a los chicos de “cerca al mandamiento”.