TERUMÁ (תרומה) MADERA PARA EL ENCUENTRO

Por Rocío Delvalle Quevedo

En la parashá (Porción de la escritura) Terumá (Shemot/Exodo 25:1-27:19) encontramos una descripción de los elementos que conformarían el mishkan (Tabernáculo de reunión) durante el tránsito de los hijos de Israel por el desierto. De entre todos éstos elementos casi todos (el arca y sus varas, la mesa y sus varas, los tablones y sus travesaños, así como el altar y sus varas) debían ser hechos de madera de acacia.

Acacia es el nombre común que reciben algunas especies de árboles de la familia taxonómica Fabaceae, y se encuentran dentro de la subfamilia Mimosoideae. Existen unas 1300 especies en el mundo (1) y numerosas variedades de este árbol, que se caracteriza por su frondosidad, su espectacular colorido y las espinas que cubren sus ramas (1). En el texto en hebreo se nombra como madera de שטים/shitim (2) y se cree que la variedad conocida como Acacia Roja o Acacia Seyal fue usada por los egipcios para la elaboración de ataúdes y fue la que usaron los israelitas en la construcción del mishkan (Tabernáculo de reunión)(3).

La acacia se usa de forma habitual en la decoración de jardines y parques (1). Pero es su madera la que se aprecia de forma más especial por su durabilidad, acabado brillante y variedad de formas(3). La madera resulta del tejido ya muerto y endurecido de lo que en principio constituye el sistema de vasos conductores a través de los cuáles el árbol transporta el agua y los minerales absorbidos del suelo por la raíz hacia todas las partes del árbol. Técnicamente se conoce como Xilema que da rigidez mecánica al tallo y transporta la corriente de agua y sustancias disueltas (savia bruta) desde la raíz hasta la hoja(4).

Parece interesante que el elemento (madera) con el cual se elaboraron varios de los implementos del sitio de Reunión entre el Eterno y su pueblo, corresponde a una parte sumamente vital para el árbol, que alimenta su interior con agua y minerales. Cuán importante es que en nuestros tiempos de reunión con el Altísimo su Ruaj HaKodesh (Espíritu Santo) cuyo templo es nuestros cuerpo [1 de Corintios 6:19], inunde nuestros labios con los manantiales de agua que vienen con la alabanza, así como lo hacía Miriam (Maria la hermana de Moisés) la profetiza [Shemot/Éxodo 15:20-21]; que en nuestro corazón rebosen las palabras de su Torá  que nos alimentan cual minerales a las plantas y que seamos repletos con la presencia en nuestras vidas del agua de vida que es Yeshúa nuestro Mashíaj  [Juan 7:37-38].

  1. http://www.bethaderej.com/estudios-semanales/madera-de-acacia/#.UQHoDR00EeM
  2. http://es.wikipedia.org/wiki/Acacia
  3. http://www.wisegeek.org/what-is-acacia-wood.htm
  4. SINNOTT EW & WILSON KS. Capítulo 7: El Tallo. Botánica: Principios y problemas. C.E.C.S.A. 1963.

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Soy Bióloga con maestría en Medio Ambiente y Desarrollo de la Universidad Nacional de Colombia. Creyente en el Mesías Yeshúa desde la cuna, miembro activo de la Comunidad Mesiánica Yovel y felizmente casada. El estudio de la Creación del Altísimo ha sido mi pasión, y me deleito en ampliar mi comprensión del texto bíblico desde el conocimiento de las Ciencias Ambientales. En ocasiones me doy licencia de poeta, siempre alabando al Altísimo por las maravillas de su creación.

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YITRO (ורת’) SOBRE ALAS DE ÁGUILA

Por Rocío Delvalle Quevedo

“… Subió Moisés para encontrarse con Dios. Y desde allí lo llamó el Señor y le dijo: Anúnciale esto al pueblo de Jacob, declárale esto al pueblo de Israel: “Ustedes son testigos de lo que hice con Egipto, y de que los he atraído hacia mí como sobre alas de águila”…” [Shemot (Exodo) 19:3-4]

En esta porción el Altísimo utiliza la metáfora “sobre alas de águila” con referencia a la salida del pueblo de Israel de Mitzrayim (Egipto). Algunos autores y comentaristas de la palabra afirman que se utiliza ésta figura porque las águilas para que el aguilucho aprenda a volar y a vencer el miedo a las alturas, lo tienen que empujar fuera del nido, incluso de la peña y los echan al vacío, pero mientras aprenden los reciben sobre sus alas y los llevan sobre ellas hasta que éstos logran desenvolverse en el aire (1, 2). Estuve consultando alguna literatura científica y con algunos compañeros que trabajan específicamente con aves al respecto de dicha explicación, y realmente no encontré ningún texto que documentara dicho comportamiento de enseñanza del vuelo, aunque tampoco encontré ninguna fuente que lo desmintiera. Es decir, no encontré fuente alguna que sustentara que las águilas llevan a sus polluelos sobre sus alas (3, 4).

Varias especies en diferentes partes del mundo responden al nombre común de águila. Es una de las aves de presa más conocidas y ampliamente distribuidas de la tierra (5). También es muy conocido, que aún entre éstas diferentes especies, las águilas tienen en común su gran envergadura alar que va de 1 a 3 m. Ésta característica del águila, con respecto a la metáfora utilizada en éste pasaje, me hace recordar, que así como las “alas sobre la que nos sacó de Mitzrayim (Egipto) el Eterno son enormes”, así es amplia su misericordia y su amor. Volvió su mirada hacia un pueblo esclavizado, de los más insignificantes [Devarim/Deuteronomio 7:7], y lo amó y lo eligió. Y lo sacó completo, sobre sus alas podían salir todos en familia, a pesar, de los varios intentos del faraón por separarlos, finalmente salieron tanto los padres, las madres y los hijos.

Es más, fue tanta la amplitud del Señor, que con el pueblo de Israel salieron personas de muchos otros pueblos [Shemot/Exodo 12:38]. Aún hoy a través de la obra de nuestro Mashiaj Yeshúa nosotros que éramos extranjeros, hemos venido a ser parte del pueblo de Israel y recibidos en la gran familia de Dios. Y podemos confiar en que los miembros de nuestra familia que no le conocen todavía, llegarán también a sus pies, porque cuando creímos en Yeshúa, se nos prometió que seríamos salvos nosotros y nuestra familia [Hechos 16:31].

Otra característica de las águilas, es que capturan presas de muy variados tamaños, algunas de las cuáles llegan a ser muy pesadas, y de todas formas se remontan al vuelo con esa pesada carga y logran llevarla (3,6). Durante la salida de Egipto, el Altísimo liberó a su pueblo de las pesadas cargas que tenía que soportar en Egipto y alivió el yugo que el faraón había puesto sobre ellos. De la misma manera Yeshúa tomó sobre sí el yugo y la consecuencia del pecado que pesaba sobre nosotros al morir en el madero. Y en varios pasajes nos invita a dejar la angustia a un lado y presentar nuestros afanes delante de él, y más bien recibir su yugo y aprender de él que es apacible y humilde y de esa manera encontrar descanso para nuestras almas [Mateo 6:25-34, 11:28-30].

Abriguémonos al amparo de nuestro amado Dios, permitamos que la sangre de Yeshúa nos limpie, y que nos introduzca en su pueblo, el pueblo de Israel, presentemos delante de él nuestros dolores y aflicciones. Caminemos de su mano, porque él es el mejor compañero de viaje.

REFERENCIAS

  1. BLAD, S. Comentarios a la torah. Parashá Yitró.
  2. Volar como Aguilas o como Pavos y Gallinas: http://jacobo2008icor.blogspot.com/2011/01/volar-como-aguilas-o-como-pavos-y.html
  3. LÓPEZ A. Sobre la existencia de una pareja de águila imperial en la provincia de Segovia. Argutorio nº13/33. 2º Semestre 2004.
  4. ALONSO JC, GONZALEZ LM, HEREDIA B & GONZALEZ JL. Parental care and the transition to Independence of Spanish Imprial Eagles Aquila heliaca in Doñana National Park. Southwest Spain. IBIS 129:212:224. 1987.
  5. http://es.wikipedia.org/wiki/Aquila_chrysaetos
  6. GONZALEZ LM. Aguila imperial ibérica – Aquila adalberti. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Salvador, A. Morales, M. B. (Eds). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid: http://www.vertebradosibericos.org/

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Soy Bióloga con maestría en Medio Ambiente y Desarrollo de la Universidad Nacional de Colombia. Creyente en el Mesías Yeshúa desde la cuna, miembro activo de la Comunidad Mesiánica Yovel y felizmente casada. El estudio de la Creación del Altísimo ha sido mi pasión, y me deleito en ampliar mi comprensión del texto bíblico desde el conocimiento de las Ciencias Ambientales. En ocasiones me doy licencia de poeta, siempre alabando al Altísimo por las maravillas de su creación.

RELACIONES ESTELARES

Por Rocío Delvalle Quevedo

(Marzo 20, 2010)

 

Voy paseando por el espacio del infinito universo

y diviso un planeta lejano, de tono verdes y azules

asomo mis ojos por la ventana del cielo

y me encuentro con un pueblo al que el afán sacude.

 

Corren de un lado al otro rodeados de mucha gente

pero parecen estar tan solos y sin a quién acudir,

lo importante ahora ha dado paso a lo urgente

es posible que ya nadie se atreva al otro sentir.

 

Me acerco más y noto, que solo máquinas acompañan

a quienes caminan y no paran, yendo de aquí para allá

muestran que se aman solo a sí mismos, con ellas hablan

tal vez con los demás, por fuera aparentan no necesitar más.

 

Sin embargo he podido por una extraña razón

abrir más mi ojos, permitiéndome ver no solo

sus cuerpos y rostros, también su corazón

y no es nada agradable lo que de ellos recojo.

 

En ellos abundan la arrogancia, el orgullo y la vanidad

la hipocresía, la envidia , el odio y la traición

la insensibilidad, la crueldad y la maldad

tanto me atemoriza, no se si haya solución.

 

Los pequeños retoños no quieren mostrar

ningún respeto por los grandes que les hablan.

Y a aquellas que en el altar juraron cuidar y amar

los esposos en el “hogar” solo insultan y maltratan .

 

Éstas entonces no se quieren someter,

se rebelan, hogar e hijos abandonan

por librarse del tirano que ni puede sostener

a esa familia, que ya los jóvenes no añoran.

 

El dinero tiende a ser en esta sociedad,

la única razón para nacer, reproducirse y vivir;

pero muchos no lo tiene por la poca caridad

porque otros pocos lo acumulan y no quieren compartir.

 

Cada vez más triste y agobiada me siento

cuando veo que incluso a los libros sagrados

la gente se acerca buscando solo conocimiento

y por las disputas ven al otro sin agrado.

 

A punto de partir y muy decepcionada

allá a lo lejos una luz comienza a brillar

me acerco, me acerco con cautela y asustada

y de mi rostro empieza una sonrisa a brotar.

 

Cual será mi sorpresa al mirar con atención

que en medio de la bruma, aunque dispersos

alumbran y destacan los que en su corazón

han aceptado al que los hace seres nuevos.

 

A Yeshúa el Mesías quien en el madero

en su muerte los pecados ha clavado,

entre toda autoridad y potestad el primero,

con su sangre el corazón ha limpiado.

 

En sus familias se observa orden y armonía,

el hombre al Rey de reyes sujeto, a su mujer ama

ella a su vez como ayuda idónea, a sus hijos guía

mientras ellos se comportan y juiciosos no reclaman.

 

Donde ellos se encuentran no hay problemas de dinero

porque el rico comparte con alegría en el corazón,

pues la confianza de su vida ha puesto en el Eterno

y el afán del mañana ya no es causa de aflicción.

 

Para ellos el trabajar no es carga ni rutina

y sus jefes no se enfadan ni se sienten ofendidos

porque el gozo del Señor les impulsa en la oficina

a realizar con excelencia los más pequeños oficios.

 

Pero esperen un momento, algo empieza a suceder

la hospitalidad, humildad, gentileza y paciencia

de estos que tienen diferente proceder

se ha acompañado de un corazón amoroso que anhela

 

que todo el mundo pueda conocer la verdad.

Y contagiando a los demás con sus vidas y palabras

he notado que en el mundo con toda sinceridad

aún los de más duro corazón han devuelto sus miradas,

 

han empezado a aceptar la nueva forma de vivir,

de su corazón han sacado tantos malos deseos,

las palabras de su boca sus vidas pueden construir,

se acabaron las disputas y disensiones entre ellos.

 

Un enorme gozo ha inundado mi corazón

y no puedo más que al Dueño de todo alabar,

por la obra que el amor en esas vidas obró

y los corazones que fue posible transformar.

 

Ya debo partir pues mi tiempo se ha acabado,

pero en mi mente ha nacido el anhelo y la necesidad

que también en mi planeta todos juntos caminar podamos

con el Mesías en relaciones de vida y de verdad.

 

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Soy Bióloga con maestría en Medio Ambiente y Desarrollo de la Universidad Nacional de Colombia. Creyente en el Mesías Yeshúa desde la cuna, miembro activo de la Comunidad Mesiánica Yovel y felizmente casada. El estudio de la Creación del Altísimo ha sido mi pasión, y me deleito en ampliar mi comprensión del texto bíblico desde el conocimiento de las Ciencias Ambientales. En ocasiones me doy licencia de poeta, siempre alabando al Altísimo por las maravillas de su creación.

BALAK (בָּלָק) ¿QUIÉN ERA EL TERCO?

Por Rocío Delvalle Quevedo

El burro o asno, es un mamífero, de la misma familia taxonómica que los caballos. Son animales nobles, fuertes y con capacidad de sufrimiento. Por varias generaciones han sido utilizados como animales de carga. A pesar de no ser un animal kosher, ya que no tiene pezuña hendida ni es un rumiante, era utilizado por los judíos como un símbolo de realeza. Rav Shaul (Pablo), David, Shlomo (Salomón) y Absalóm, entre algunos reyes y sacerdotes de Israel, cabalgaron en burros, pues los caballos eran reservados para la guerra. El mismo Yeshúa (Jesús) en su entrada a Yerushalaim (Jerusalén), antes de ser entregado y sacrificado por nuestros pecados, lo hizo sobre el lomo de un pollino (cría o cachorro) de asno.

Personalmente pienso que  uno de los relatos más graciosos y coloridos que hace alusión a los burros es el de Bilám (Balaam) y su asna, que se encuentra en Números 22. Los asnos son animales solitarios que están acostumbrados a vivir en los márgenes de los desiertos. Curiosamente parece ser que Bilám (Balaam) era también un hombre solitario, tal vez como dice el refrán popular “las cosas se parecen a su dueño”. Según algunos entendidos en el hebreo, con las letras del nombre hebreo bilám (בִּלְעָם) que originalmente no tiene vocales, es posible entender el mismo nombre como “bli – am” osea “sin pueblo”. Se dice que este era uno de los problemas de Bilám (Balaam), que no estaba con el pueblo de Israel y aunque él podía haberlo hecho, prefirió no hacerlo. El Altísimo le había dotado con una capacidad natural para poder recibir y transmitir palabras de profecía, pero él no uso ese don para el bien común sino para sus propios beneficios.

Otro problema que parecía tener Bilám (Balaam), era que su amor por el dinero lo enceguecía espiritualmente. Fue tanto su afán por encontrarse con Balak, que no se percató de la presencia del ángel que estaba al frente, la cual sí fue percibida por su fiel asna. Los burros en general tienen la reputación de ser tercos pero ésta resulta de una mala interpretación del instinto de conservación altamente desarrollado que ellos tienen. Es difícil forzar un burro a hacer algo que vaya en contra de su supervivencia. Además los burros son capaces de detectar la presencia de depredadores con mayor facilidad que el ganado, alertando con rebuznos de la presencia del enemigo. En este caso, el asna, no solo salvó su propia vida al evitar en tres ocasiones continuar su marcha hacia el ángel, sino que salvó la vida de su terco amo, quien solo se dio cuenta de esto, cuando el Altísimo abrió la boca de la burra y los ojos de Bilám (Balaam).

Seamos sabios y aprendamos de este relato, procuremos no ser “llaneros solitarios”, sino que busquemos mantenernos dentro del pueblo de Israel, en el cual fuimos injertados, mediante la sangre de nuestro amado Mesías. Además no seamos obstinados, sino que pidamos al Señor, que nos haga sensibles a su voz y a su instrucción, para que no intentemos pasar por encima de los obstáculos que Él mismo pone en nuestro camino para evitar que vayamos en contra de su voluntad. Porque como dice el Pastor Rubio, el lugar más seguro, es el centro de la voluntad del Eterno.

Shavua Tov!

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Soy Bióloga de la Universidad Nacional de Colombia y creyente en el Mesías Yeshúa desde la cuna. En la actualidad estoy cursando una maestría en Medio Ambiente y Desarrollo también en la Universidad Nacional. El estudio de la Creación del Altísimo ha sido mi pasión, y me deleito en ampliar mi comprensión del texto bíblico desde el conocimiento de las Ciencias Ambientales.

 

EL RACIMO DE UVA DE LOS DOCE ESPÍAS

Por Rocío Delvalle Quevedo

¿Alguna vez habías visto el relato de los doce espías desde la perspectiva de la vid?

En la porción Shelaj se relata, entre otros temas, la orden que el Altísimo da a los israelitas de ir a explorar la tierra que Él les había prometido. Según dice:

 Cuando Moisés los envió a explorar la tierra de Canaán, les dijo: «Suban por el Néguev, hasta llegar a la montaña. Exploren el país, y fíjense cómo son sus habitantes, si son fuertes o débiles, muchos o pocos. Averigüen si la tierra en que viven es buena o mala, y si sus ciudades son abiertas o amuralladas. Examinen el terreno, y vean si es fértil o estéril, y si tiene árboles o no. ¡Adelante! Traigan algunos frutos del país. Esa era la temporada en que maduran las primeras uvas.».” [Números 13:17-20] (NVI)

 Este es un texto quizá bastante conocido y también el desenlace de la historia, pero esta vez quisiera que nos fijemos en un detalle, que no se si ustedes, pero yo en otras ocasiones había pasado por alto, y es la última frase de esa porción que he citado: “Esa era la temporada en que maduraban las primeras uvas”.

Se podría suponer algunas razones del por qué esa frase esté ahí, tales como, justificar que más adelante los israelitas en respuesta a la orden de traer los frutos del país hayan traído un racimo de uvas, o quizá dar una aproximación de la estación del año en la que se encontraban para aproximar un contexto temporal del relato. Sin embargo, por mi formación ya conocida por muchos de ustedes, no me pude resistir a un acercamiento más desde el punto biológico, y en este caso particular, estrictamente botánico, de la especie mencionada como tal, la uva.

Esta especie de planta es bastante conocida por su uso para hacer el vino, cuyo producto y sus derivados son ampliamente mencionados a lo largo de la Escritura. Además, ha sido de tema de otros artículos de Shavua Tov, principalmente en lo referido a la producción del vino por parte de nuestra comunitaria y columnista Martha Tarazona. Mas, en este momento me gustaría revisar con ustedes algunas características morfológicas de esta especie y de la familia botánica a la que pertenece.

 La uva es el fruto de la vid (nombre común de la especie Vitis vinífera L.) y que pertenece a la familia botánica Vitaceae. De las características de las plantas de esta familia hay dos que particularmente quiero resaltar esta vez: son plantas que crecen como enredaderas y que tienen zarcillos como estructuras accesorias de sujeción. Esta característica la comparten con otras familias botánicas, entre ellas la familia Cucurbitaceae (melón, calabaza, pepino guiso, ahuyama, etc.) y Passifloraceae (curuba, gulupa, maracuyá, granadilla, etc.). La pregunta a continuación sería: si las tres familias comparten dichas características ¿cómo hacen los botánicos para diferenciarlas? Y una de las respuestas, es por la posición que tiene el zarcillo con respecto a las hojas, tal como se observa en la siguiente imagen (Quer, 1953).

 

Como se puede observar en la imagen la familia a la que pertenece la vid tiene como principal característica que su zarcillo está en posición completamente opuesta a la hoja. Si comparamos esto con el pasaje citado al inicio podemos ver, que de la misma manera las características que el ETERNO les ordenó a los israelitas que observaran en la tierra y sus habitantes, fueron expresados en forma de opuestos: Fuertes o débiles, muchos o pocos, buena o mala, ciudades abiertas o amurallada, fértil o estéril, presencia o no de árboles.

 

Normalmente, cuando se revisa la historia, por lo menos a mí me pasaba, se piensa que el error de los israelitas era haber elegido todos los opuestos “malos”, por lo cual se desanimaron. Pero desde este análisis botánico que estamos haciendo, observamos que los dos opuestos en la planta de la vid (hoja opuesta a zarcillo) no son ni buenos ni malos, son solo opuestos. La planta necesita las hojas para hacer fotosíntesis y con sus productos llenar de dulzura sus frutos. Pero para una especie como esta los zarcillos también son súper importantes, porque como es una enredadera trepadora, los necesita para ir buscando soporte al cual aferrarse y seguir creciendo buscando precisamente que las hojas no dejen de recibir la luz.

 Pero si posteriormente en el texto habla de un castigo que el ETERNO trajo, quiere decir que sí se cometió un error. El mismo texto nos aclara cuál fue, pero para mí fue más claro cuando revisé otra característica botánica, ya más específicamente de la especie V. vinífera, la vid. A diferencia de otras enredaderas, como el melón, la guatila y la curuba, e incluso otras especies de la familia Vitaceae, que a lo largo de toda su vida se mantienen con una consistencia herbácea (verde y blanda), la especie V. vinífera en la medida en que su tallo y sus ramas se van haciendo más viejas se van lignificando, lo que se traduce en que, pierden movilidad de sus sustancias nutritivas, se llena de una sustancia endurecedora llamada lignina, cambia de color de verde a amarillo y luego a marrón y adquiere consistencia leñosa. Pero esto no sucede a toda la planta al tiempo, el tallo y las ramas viejas pueden tener ya consistencia leñosa mientras las ramas jóvenes que van generando el crecimiento y avance de la planta hacia el sol, empiezan con una consistencia herbácea. Y son estas ramas jóvenes, llamadas pámpanos las que sostienen las hojas, los zarcillos y las inflorescencias (a partir de las cuáles al ser polinizadas y fecundadas nacen los frutos). Mientras que el tallo ya lignificado y las ramas de consistencia leñosa son llamados sarmientos, son los que dan estructura y forma a la planta y sostienen a los frutos ya cuajados (Almanza, 2011).

Y fue investigando sobre esta forma de crecimiento que encontré un dato sorprendente. Los zarcillos son órganos caducos en la planta, es decir, que en la medida que la rama madura y envejece y se endurece, el zarcillo cae y no permanece. Hay una especificación a este respecto, y es que solo se lignifican y permanecen los zarcillos que se enrollan (Almanza, 2011). ¿Qué podemos entender por enrollarse? Como mencioné previamente los zarcillos son estructuras de sujeción, para esto deben extenderse y crecer enrollándose alrededor de algún soporte, en la vida silvestre probablemente árboles, en cultivos en ocasiones se utilizan un tendido de alambres a la altura que se espera llegue el dosel de las plantas del cultivo. Dicho de otra manera, solo los zarcillos que se aferran al soporte que el labrador ha dispuesto para esto, son los que permanecen y se fortalecen, pero los que no se aferran al sostén establecido, el ETERNO mismo estableció un mecanismo para que caiga de la planta.

 De la misma manera, cuando Josué y Caleb llaman la atención del pueblo desanimado, no niegan que el pueblo sea fuerte, ni que sea numeroso, ni que tienen ciudades fortificadas, no se enfrascan en los opuestos, sino que resaltan que los otros pueblos “No tienen quien los proteja” sino que por el contrario ¡el pueblo de Israel tenía al Altísimo de su parte! [Números 14:7-9] Los otros pueblos eran como zarcillos verdes que no tenían a que enrollarse, y que al pasar del tiempo caerían y no permanecerían, mientras que el pueblo de Israel contaba de su parte con un labrador, el Altísimo, quien era el soporte al que como zarcillos enrollados pudieran aferrarse y por eso fortalecerse y permanecer.

 Aún así, cuando estos zarcillos caen y las ramas se endurecen quedando desprovistas de todo órgano adicional y sosteniendo solo los racimos de uvas cuajados, nuevos pámpanos o ramas jóvenes siguen creciendo portando nuevas, buscando la luz del sol y cargando nuevos zarcillos con la oportunidad de encontrar nuevos espacios y aferrarse al soporte dispuesto. De una u otra forma los sarmientos, las ramas más maduras y endurecidas se sacrifican para dar lugar a las ramas más nuevas, y son su base. De la misma manera, esa fue la consecuencia que el ETERNO determinó por el error del pueblo, de haberse desanimado y no haberse aferrado con fe a la certeza que el ETERNO les iba a cumplir, fue que entrarían a la tierra, serían los niños tiernos y delicados, que ellos pensaban iban a ser devorados por los otros pueblos. Fueron estas nuevas generaciones de la mano de Josué y Caleb los zarcillos que se enrollaron y lograron permanecer y fortalecerse junto con el sarmiento y el resto de la vid, para guiar a las nuevas generaciones en la conquista de la tierra.

Para finalizar, este texto se conecta de una forma hermosa con Juan 15 y 16. Era inevitable sin recordar esa frase maravillosa en la que nuestro amado Yeshúa dice: “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto… Permaneced en mí y yo en vosotros”. Y en este mismo discurso que está dando Yeshúa al final concluye diciendo: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”. La invitación que surge de mi corazón para ti que estás leyendo es esto, que los opuestos y las oposiciones que se presentan ante ti y la expectativa de no permanecer en el futuro no te agobien, ni te desalienten hasta el punto de perder de vista el soporte que ha dispuesto el labrador para enrollarnos y aferrarnos. Enrollémonos en Yeshúa, y así como zarcillos bien sujetados podamos sobre él permanecer, fortalecernos haciendo parte del sarmiento que es él. Aprovechemos ahora que como nos llama Yeshúa, somos aún pámpanos y tenemos zarcillos frescos y nuevos para caminar hacia la tierra que el ETERNO tiene para nosotros. La oposición y la aflicción puede ser cierta, pero como dice nuestro amado Mesías, ¡no temamos porque él ya venció! Porque la oposición puede ser.

Referencias

Almanza, P. (2011). Determinación del crecimiento y desarrollo del fruto de vid (Vitis vinifera L.) bajo condiciones de clima frío tropical. Bogotá, D.C.: Universidad Nacional de Colombia. Obtenido de http://www.bdigital.unal.edu.co/4366/1/797009.2011.pdf

Quer, F. (1953). Sistemática de Plantas Tropicales: Morfología de Angiospermas. Obtenido de https://image.slidesharecdn..com/botnicamorfologadeangiospermas-110110140154-phpapp02/95/botnica-morfologa-de-angiospermas-23-728.jpg?cb=1294668139

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SHEMINI שְּׁמִינִי ¿QUÉ SIGNIFICA SER RUMIANTE?

Por Rocío Delvalle Quevedo

“Todo animal que tenga la pezuña partida, completamente separada en dos pezuñas, y que rumia, lo podréis comer”. [Vayikrá/Levítico 11:3].

Los animales que tienen pezuña, son llamados ungulados por la ciencia, debido a que caminan sobre sus uñas. Dentro de este grupo hay unos que tienen pezuñas impares (perisodáctilos) y otros que tienen pezuñas pares, es decir, completamente divididas (artiodáctilos). Dentro de los ungulados también se encuentran animales con dos tipos de digestión: los rumiantes y los no rumiantes (Fermentadores post gástricos).

Los caballos y sus parientes (Equidae) son animales de pezuñas NO DIVIDIDAS y NO RUMIANTES. Los cerdos (Suidae) y los camellos (Camelidae) son animales de pezuñas DIVIDIDAS, pero NO son RUMIANTES. Los ganados (Bovidae), los ciervos (Cervidae), los hipopótamos (Hippopotamidae) y las jirafas (Giraffidae) son animales con pezuña completamente DIVIDIDAS y RUMIANTES.

En los rumiantes el alimento pasa lentamente a través del sistema digestivo, de esta manera se maximiza la nutrición y por éste motivo, los rumiantes pueden habitar zonas donde la comida escasea, pero esta poca comida que se encuentra es de excelente calidad. Por su parte, en los fermentadores el alimento pasa muy rápido por el tracto digestivo, así es muy poco lo que pueden asimilar de la comida ingerida, en consecuencia, viven en lugares donde la comida es muy abundante, pero de mala calidad, y deben comer demasiado.

Que el Altísimo permita que podamos meditar continuamente en su palabra, que como los animales de los que podemos comer rumian su alimento, su palabra se asimile lenta y provechosamente en nuestros corazones. Y que podamos cómo dijo Yeshúa nuestro Mesías, no trabajar por la comida que pasa, sino por la comida que queda para vida Eterna, la cual el Hijo del Hombre nos dará, y que aún en la escasez podamos acudir al Pan de vida que ha bajado del cielo, para nunca volver a tener hambre [Yohanan/Juan 6: 27 y 35].

Nota: Los tres párrafos iniciales se basan en información obtenida de El Tiempo. (2001). Mundo Animal. Bogotá: Casa Editorial El Tiempo.

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VAYAKEL/ PEKUDEI (ויקהל־פקודי) ACEITE DE OLIVO EN FLORES DE ALMENDRO

Por Rocío Delvalle Quevedo

“Cuando haya quien te asuste

Te incomode o te disguste

Cuando creas que alguien no merece amor…

Cuando sientas que encontraste a quién mirar con desprecio

Imagínate como mira Jesús [Yeshúa]…para que así mires tú.”

Canción: La mirada de Jesús.

Autor: Santiago Benavides

Las copas de la menorá (candelabro, הַמְּנֹרָה, Strong H4501), que contenían el aceite de olivas, debían tener la forma de flores de almendro [Shemot/Exodo 37:19]. Las flores de las plantas son conjuntos (o verticilos) de hojas modificadas para la reproducción de la planta. El cáliz es el primer conjunto y sus hojas se llaman sépalos, éstos casi siempre protegen el botón floral antes de que las flores se abran. El siguiente conjunto es la corola, cuyas hojas se nombran como pétalos y a menudo son de colores vistosos con el fin de atraer a los polinizadores. Los otros dos verticilos el androceo (estambres) y el gineceo (pistilos) son los encargados de portar las células reproductivas masculinas y femeninas, respectivamente (1). De acuerdo a las indicaciones recibidas por Moshé (Moisés), en la menorá debían ir esculpidas las flores de almendras con solo los dos primeros verticilos [Shemot/Exodo 37:19].

El almendro (Prunus dulcis de la familia botánica Rosaceae, la misma de los duraznos y las manzanas) es un árbol caducifolio (2), es decir, en determinadas épocas del año, luego de que ha florecido, deja caer todas sus hojas, pero mantiene las flores sobre sus ramas. A menudo éstos fenómenos se presentan porque las condiciones ambientales alrededor del árbol le exigen tanto, que no logra mantener los dos órganos (hojas y flores), y entonces utiliza todas sus reservas de energía que almacenó mientras tuvo sus hojas realizando fotosíntesis, en sostener a las flores que no producen energía pero aseguran que el árbol produzca semillas para así poder mantener su linaje a lo largo del tiempo. Las flores del almendro son muy vistosas con 5 pétalos (1.2-2 cm de longitud) que van de blanco a rojo (2), y se hacen más vistosas en la ausencia de las hojas. De las almendras (semillas de sus frutos) se puede sacar aceite, pero éste tiene compuestos que pueden ser tóxicos (2) y además su punto de humeo (Temperatura anterior al punto de ignición y combustión) es de 216 °C (3).

El olivo (Olea europaea de la familia botánica Oleaceae) es un árbol perennifolio, es decir, que mantiene sus hojas siempre verdes a lo largo de todo el año. Las flores son poco vistosas con solo 4 pétalos blancos de 1-2 mm de longitud, y que se diseminan entre las hojas (4). El aceite que se extrae de su fruto es de muy alta calidad, el extravirgen no contiene compuestos tóxicos (5) y el punto de humeo es de tan solo 160°C3, lo que quiere decir que genera combustión más fácil que el aceite de almendras.

Me llama mucho la atención que los dos árboles simbólicos involucrados en la estructura y función de la menorá, las flores del almendro como modelo en la forma de las copas y el aceite del olivo como combustible vertido sobre éstas, sean de características tan opuestas, pero tal vez de una u otra forma tan complementarias. Los dos tienen flores y de los frutos de ambos se puede extraer aceite, el Altísimo podía haber tomado tanto el aceite como el modelo de un solo árbol, pero la forma de las flores de uno era más vistosa y el aceite del otro era mejor. A lo largo de la Escritura vemos muchos ejemplos de cómo el Altísimo busca que entre todos se sobrelleven las cargas del ministerio. Desde el principio, el Eterno creó a Eva porque entre todos los animales no se había encontrado ayuda idónea para Adán [Bereshit/Génesis 2:20-23], Moshé era el encargado de guiar al pueblo y transmitir las palabras del Altísimo, pero fue Aharon (Aarón) y a su linaje a quienes les fue entregado el sacerdocio, no fue solo un explorador el que fue a inspeccionar la tierra sino fueron enviados doce [Bemidbar/Números 13:1-2], y nuestro amado Mesías Yeshúa tenía cerca de él a sus discípulos y cuando los envió los hizo ir de dos en dos [Marcos 6:7]. Como dice el pastor Raúl, el Altísimo nunca concentra el poder en una sola persona, para guardar su corazón.

Cuando Yeshúa oraba por sus discípulos y por todos los que íbamos a creer en él a través de las palabras de ellos, le pidió al Padre que pudiéramos ser uno y alcanzar la perfección en la unidad, para que de esa manera el mundo creyera que el Padre había enviado a Yeshúa [Yohanán/Juan 17:20-23]. Así mismo Shaul (Pablo) exhorta a los corintios diciendo que, si bien no todos podemos ser mano y no todos podemos ser oído, cada quien con el don que el Altísimo le dio es parte del cuerpo del Mashiaj (Mesías) y todos nos necesitamos, cada quien debe desempeñar de la mejor manera el don que le ha sido dado para el servicio del Señor y en unidad como un solo cuerpo [1 Corintios 12:12-31]. En la misma parashá (porción) Vayakel/Pekudei, se hace énfasis en cuanto a que toda la menorá era de una sola pieza, era una sola unidad. En el pueblo del Señor, puede que todos seamos diferentes aún dentro de nuestras propias familias encontramos diferencias, cada quien tiene sus propias virtudes y defectos, y muchas veces nos fijamos más en los defectos del hermano que tenemos al lado, y preferimos alejarnos, porque no lo soportamos. Pero el Altísimo nos llama a todos a ser parte del ministerio como partes del cuerpo de su hijo, a poner lo mejor de nosotros al servicio del Reino y a pesar de las diferencias, a caminar todos los hermanos juntos en armonía como una unidad, desempeñando cada quien de la mejor manera su función, que el Eterno nos faculte para lograr este hermoso propósito.

 

REFERENCIAS

  1. STERN-JANZKY-BIDLACK. Introductory Plant Biology. 9Th Edition. The McGraw Hill Companies, 2003.
  2. EOL: Encyclopedia of Life: Prunus dulcis: http://eol.org/pages/231567/overview
  3. MICHAEL CHU. Cooking for Engineers: Smoke Points of Various Fats. http://www.cookingforengineers.com/article/50/Smoke-Points-of-Various-Fats
  4. EOL: Encyclopedia of Life: Olea europaea: http://eol.org/pages/579181/overview
  5. HESS GUSTAV. Hoja de Seguridad Aceite de oliva extravirgen: http://www.gustavheess.com/pdf_esp/2102seg.pdf

 

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Soy Bióloga de la Universidad Nacional de Colombia y creyente en el Mesías Yeshúa desde la cuna. En la actualidad estoy cursando una maestría en Medio Ambiente y Desarrollo también en la Universidad Nacional. El estudio de la Creación del Altísimo ha sido mi pasión, y me deleito en ampliar mi comprensión del texto bíblico desde el conocimiento de las Ciencias Ambientales.