Parashá de la Semana: #6 Parashat Toldot

Lecturas

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LA BENDICIÓN DEL POZO

Por: Martha Tarazona

¿Deseas ser bendecido en todos tus caminos? Busca el pozo correcto y la hallarás.

El lugar donde nos encontramos o a donde vamos delimita un espacio de bendición en nuestra vida, lo vemos en la vida de Isaac. Su padre Abraham le pidió a su siervo que buscara una esposa para su hijo que no hiciera parte de las hijas de los cananeos, más bien que fuera una mujer de su tierra y de su parentela, así fue que el siervo llegó hasta la ciudad de Nacór, junto a un pozo de aguas, oró al Eterno y dijo “que la doncella a quien yo dijere: baja tu cántaro, te ruego, para que yo beba, y ella respondiere: Bebe, y también daré de beber a tus camellos; que sea ésta la que tú has destinado para tu siervo Isaac; y en esto conoceré que habrás hecho misericordia con mi señor” [Gén. 24:12-14].  Esta palabra se cumplió y Rebeca fue esta mujer, y desde el pozo llegó la bendición a Isaac, “Y la trajo Isaac a la tienda de su madre Sara, y tomó a Rebeca por mujer, y la amó; y se consoló Isaac después de la muerte de su madre” [Gén.24:67].

Pero la bendición del pozo continuaba, no solo era el haber encontrado mujer, había algo más, el lugar era muy importante. Dios le dijo a Isaac “habita en la tierra que yo te daré,  habita como forastero en esta tierra, y estaré contigo” [Gén. 26:2-3]. Esta tierra era Gerar (גרר) es la palabra # 6342 del strong que significa país montañoso, ciudad  filistea [1], equivale al # 403 por gematría, el cual tiene el mismo valor para shabat Shalom: “Shabat” se origina de la palabra “Shevitá”, que significa parar, detenerse, descanso, inactividad y “Shalom”, es una palabra usada como un saludo  y se refiere a un estado de armonía, de paz, tranquilidad, de bienestar tanto entre las personas como en su relación con el eterno [2].

¿Qué tenía que ver Gerar con los pozos? En Gerar Abraham su padre había abierto pozos pero los filisteos los habían cegado y llenado de tierra [Gén.26:15].

Sin embargo, Isaac, si sabía la bendición que traían los pozos “ Y volvió a abrir Isaac los pozos de agua”  [Gén. 26:18]. Y al hallar aguas vivas riñeron los siervos de Gerar con los siervos de Isaac. Y estos pozos fueron llamados Esek (contención), Sitna (Enemistad), Rehobot (lugares amplios y espaciosos) porque en este último pozo no riñeron. Llegó a Beerseba y abrieron los siervos de Isaac otro pozo (Sheba-juramento) y hallaron agua y el Eterno le dijo “te bendeciré y multiplicaré tu descendencia por causa de Abraham mi siervo” [Gén.26:24].

La vida de Abraham y su hijo Isaac tuvo similitudes, por ejemplo mintieron a Abimelec que Sara y Rebeca eran sus esposas por temor de que los mataran. En ambos casos el Eterno impidió que Abimelec o sus hombres deshonraran a estas mujeres. Tanto Sara como Rebeca eran mujeres hermosas y estériles. Sin embargo el Eterno abrió sus matrices. Abraham y Sara eran de edad avanzada, era Abraham de 100 años cuando le nació su hijo [Gén. 21:5] y Sara de 90 años [Gén. 17:17]. Isaac se casó con Rebeca cuando tenía 40 años [Gén. 25:20] y tenía 60 años cuando nacieron sus hijos. Según el zohar era necesario que alcanzara ésta edad de sabiduría para poder dotar a Jacob su heredero espiritual de la mayor perfección posible [3]. Es decir, que Isaac esperó 20 años que sus oraciones fueran respondidas “y oró Isaac al Eterno por su mujer que era estéril y lo aceptó el Señor y concibió Rebeca su mujer” [Gén. 25:21] y Rebeca tuvo a Esaú y Jacob. Y en la tercera generación, se repite la historia, con Jacob y Raquel, mujer hermosa y estéril, pero el Eterno abrió su matriz y concibió y dio a luz un hijo [Gén. 30:24].

Abraham e Isaac tuvieron que ver con los pozos, pero Jacob también, lo vemos en  el relato de Yeshúa y la samaritana, cuándo ésta le dijo ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados?  Respondió Yeshúa y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed;  mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla. [Jn. 4:12-15].

Estos pozos de agua viva (חיים מים, Maim Jaim) representan a nuestro mesías Yeshúa, si nosotros le pedimos Él nos dará agua viva [Jn. 4:10] y sacaremos con gozo aguas de las fuentes de la salvación [Is. 12:3].

¿Deseas ser bendecido en todos tus caminos?  Busca el pozo correcto que es Yeshúa nuestro Mesías “Y Yeshúa dijo, Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva” [Jn. 7:37-38]. Amado lector, que realmente corra de nuestro interior el agua viva que nos limpie y purifique y seamos instrumento para llevar a muchos a beber de este pozo.

Referencias
[1] Strong, James (2003). Concordancia Strong exhaustiva de la biblia. Editorial caribe.
[2] Disponible en: https://www.delacole.com/expresiones-judias/shabat-shalom.shtml
[3] Munk, E. (2001). La voz de la torah. Comentario del Pentateuco. Segunda edición. Págs. 1876.

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Miembro de la comunidad Yovel, Dra. Ingeniería de Alimentos. “Nada tenemos que no hayamos recibido” [1 Cor. 4:7].

 

 

 

Doble identidad

Por Natalia Lara

Sabías que existen muchas dificultades para una gestación múltiple? Y entonces…cómo es que todos tenemos gemelos dentro de nosotros?

La mujer está diseñada para madurar, nutrir y cuidar un solo óvulo; de tal forma que los embarazos múltiples no solo son una condición de baja frecuencia entre la especie humana (gemelos 1/80-100 nacimientos) sino que representan todo un desafío para la biología humana. Son más prevalentes entre las mujeres altas, mayores, de contextura gruesa y tez oscura. Para la madre tienen un mayor riesgo de enfermedad hipertensiva, preeclampsia y diabetes gestacional; pero las mayores consecuencias son para los bebés, que van desde un menor crecimiento fetal y peso al nacer, hasta una mayor frecuencia absoluta de malformaciones congénitas, problemas neurológicos y mortalidad (1).

La parashá de esta semana תולדות toldot (generaciones): [Gn 25:19-28:9] narra precisamente la historia de un embarazo gemelar y su desenlace: luego de que Itzjak se casa con Rivka, pasan veinte años hasta que el Eterno responde sus oraciones y logran concebir, pero el embarazo es difícil pues los niños se pelean en su vientre, así que el Eterno le revela que hay “dos pueblos en su vientre” [Gn 25:22-23]. Al nacer, sale primero Esav y luego Yaakov agarrando el talón de su hermano. Al crecer hay diferencias muy marcadas entre estos dos hermanos: Esav es cazador, un hombre del campo, mientras que Yaakov es un hombre apacible, de tiendas [Gn 25:27] lo que se relaciona con el estudio de la Torá. Yaakov anhela a primogenitura, mientras que Esav la despreció [Gn 25:31-34]. Esav se guía por sus instintos y se casa con dos mujeres cananeas y luego con una hija de Ismael [Gn 27:46,28:9], mientras que Yaakov espera la indicación de sus padres para encontrar esposa en donde ellos le indican, las hijas de Betuel, su tío materno [Gn 28:1-5].

También, cada uno de nosotros está embarazado de gemelos: la inclinación al bien (Ietzer Hatov) y la inclinación al mal (Ietzer Hara). Una busca dirigir la voluntad hacia las aspiraciones y objetivos espirituales, hacia la neshama (la parte superior del alma), es el alma divina; la otra busca la satisfacción material y el placer, enraizada en el cuerpo, el alma animal. La palabra hebrea Ietzer deriva de la raíz Iatzar que significa formar o construir, de tal modo que la inclinación, viene con la concepción, el pensamiento y la motivación.  Ambas, hablan a través del “Yo”:  una desea mantenerse sano y la otra come alimentos incorrectos; una quiere estudiar, pero la otra ver televisión, chatear o dormir; una quiere ahorrar, mientras la otra prefiere gastar, “yo pienso que…pero prefiero…”. La lucha que vivía Rivka en su interior, es la lucha que cada uno de nosotros vive diariamente entre estas dos inclinaciones (2).

En un sentido más profundo, Yaakov y Esav representan esta dicotomía espiritual: el alma divina y el alma humana. Yaakov se esforzaba por buscar las cosas espirituales, mientras que Esav se concentraba en los asuntos materiales.  Rashi explica que cuando Rivka pasaba por una sala de estudio de Torá, uno de los fetos pateaba y trataba de salir. Y cuando pasaba por una casa de idolatría, ocurría lo mismo. (3) Amalec, era nieto de Esav [Gn 36:12] y se constituyó en el enemigo eterno de Israel [Ex 17:16].  

¿Por qué si ambos eran hijos del mismo patriarca –Itzjak- eran tan diferentes? El Midrash enseña que el plan original de Dios era que Esav y Yaakov trabajaran como socios: Esav, al ser un experto en el mundo material, sería el apoyo financiero para los emprendimientos espirituales de Yaakov; lo cual requería que Esav reconociera el carácter transitorio del mundo físico y trascendiera sobre sus propios objetivos (4). Del mismo modo, el Ietzer Hara (inclinación al mal) está en nuestro interior para permitirnos trascender de lo que ya somos: es el obstáculo que nos permite crecer.  Si no existiera el odio o el inconformismo es nuestro interior, sería fácil amar a todos, por eso Yeshúa nos enseñó que “Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen…Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa recibirán … si saludan a sus hermanos solamente, ¿qué de más hacen ustedes?… Por tanto, sean perfectos, así como su Padre celestial es perfecto” [Mt 5:44-48]. El poder llegar a la perfección implica que seamos capaces de superar la inclinación al mal y decidirnos por la inclinación al bien “hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del Hijo de Di-s, a la condición de un hombre maduro, a la medida de la estatura de la plenitud del Mesías” [Ef 4:13].

La luz no tiene que esforzarse por vencer las tinieblas: si hay un cuarto oscuro, basta con encender la luz para que la oscuridad se disipe. Del mismo modo, no se trata de reprimir la inclinación al mal sino de elegir siempre la inclinación al bien para que así la tendencia al mal mengue. El judaísmo nos enseña que, junto a la relación con Hashem, esto se logra mediante el cumplimiento de mitzvot -mandamientos, la plegaria personal y el ayuno.  La misericordia del Eterno nos ha dado a quienes creemos en Yeshúa una herramienta más poderosa para vencer la inclinación al mal, pues es Yeshúa quien hace la redención de nuestro ser pecaminoso [Rom 3:24] y nos permite crecer en nuestra relación con el Eterno e inclinarnos hacia el bien pues Yeshúa es la luz verdadera que alumbra a todo ser humano [Jn 1:9].

Shavua tov!

Referencias

  1. Martin Fanaroff and Martin’s. Neonatal-Perinatal Medicine, 8th ed. Mosby, 2006
  2. Greenbaum A. Bajo la mesa y como subir de allí. Azamra Institute, 2009: 39-41.
  3. Rashi. Midrash Rabá (Génesis 63:6-7)
  4. http://www.aishlatino.com/judaismo/la-tora/temas-principales/La-rivalidad-entre-Yaakov-y-Esav.html

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Soy hija de Di-s, recién casada, miembro de la Kehilat Mésianica Yovel, pediatra y por misericordia del Padre Eterno trabajo con los niños de la reclusión de mujeres El Buen Pastor en Bogotá.