Espíritu de Caleb

Por Martha Tarazona

El Señor le dijo a Moshé: “Quiero que envíes a algunos de tus hombres a explorar la tierra que estoy por entregar a los israelitas. De cada tribu enviarás a un líder que la represente”. 

De acuerdo con la orden del Señor, Moisés envío un líder de cada tribu, entre ellos Caleb  hijo de Jefone, de la tribu de Judá. [Num. 13:1-6]. Las instrucciones de Moshé para que reconocieran la tierra de Canaán fueron: Que subieran al Neguev y al monte, y estas fueron las preguntas:

  1. Cómo era la tierra?
  2. Cómo era el pueblo que la habitaba? Si eran fuertes o débiles, si poco o numeroso?
  3. Cómo era la tierra habitada, si era buena o mala?
  4. Cómo eran las ciudades habitadas, si eran campamentos o plazas fortificadas?,
  5. Cómo era el terreno, si era fértil o estéril, si en él había árboles o no?

Finalmente, que tomarán frutos del país. Muchas preguntas debían ser contestadas por los 12 espías, y estas fueron las respuestas:

  1. Ciertamente fluye leche y miel
  2. El pueblo es fuerte y numeroso. Amalec habita le Neguev, y el heteo, jebuseo, etc. Es un pueblo más fuerte que nosotros. Hombres de gran estatura, gigantes, y nosotros éramos como langostas al lado de ellos.
  3. Es tierra que traga a sus moradores.
  4. Las ciudades son muy grandes y fortificadas
  5. La tierra es fértil, y este es el fruto de ella (racimo de uvas el cual trajeron dos en un palo, y de las granadas y de los higos).

De los 12 espías solo Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone, hablaron bien de la tierra a la congregación diciendo: “La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra en gran manera buena. Si Di-s se agradare de nosotros, él nos llevará a esta tierra, y nos la entregará; tierra que fluye leche y miel” [Num. 14:6-8].

De acuerdo a la concordancia bíblica, Caleb equivale al #3612, definido como el sonido y la sensación de Jefone por Moisés a reconocer la tierra [1]. Caleb significa “como un corazón” [2].

Características de Caleb:

  1. Hombre con determinación y seguridad

“Caleb hizo callar al pueblo ante Moisés, y dijo: Subamos a conquistar esa tierra. Estoy seguro de que podremos hacerlo” [Num. 13:30].

  1. Hombre que demostró su indignación

“Allí estaban también Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone, los cuales habían participado en la exploración de la tierra. Ambos se rasgaron las vestiduras en señal de duelo” [Num. 14:6].

  1. Hombre fiel a Hashem

“En cambio, a mi siervo Caleb, que ha mostrado una actitud diferente y me ha sido fiel, le daré posesión de la tierra que exploró, y su descendencia la heredará” [Num. 14:24]. “Solo la verá Caleb hijo de Jefone. A él y a sus descendientes les daré la tierra que han tocado sus pies, porque fue fiel al Señor”. [Dt. 1:36]

  1. Hombre bendecido

“Tomará posesión de la tierra que les prometí. Solo entrarán en ella Caleb hijo de Jefone y Josué hijo de Nun”[Num. 14.30]

  1. Representa la vida

“De todos los hombres que fueron a explorar el país, solo sobrevivieron Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone” [Num. 14:38].

  1. Representa buscar a Hashem con todo el corazón

“Ninguno de ellos la verá, con la sola excepción de Caleb hijo de Jefone, el quenizita, y Josué hijo de Nun, los cuales me siguieron de todo corazón” [Num. 32:12].

  1. Hombre que no olvida las promesas de Hashem

“…Caleb hijo de Jefone le pidió a Josué: «Acuérdate de lo que el Señor le dijo a Moisés, hombre de Dios, respecto a ti y a mí en Cades Barnea. Yo tenía cuarenta años cuando Moisés, siervo del Señor, me envió desde Cades Barnea para explorar el país, y con toda franqueza le informé de lo que vi. Mis compañeros de viaje, por el contrario, desanimaron a la gente y le infundieron temor. Pero yo me mantuve fiel al Señor mi Dios. Ese mismo día Moisés me hizo este juramento: “La tierra que toquen tus pies será herencia tuya y de tus descendientes para siempre, porque fuiste fiel al Señor mi Dios” [Josué 14:6].

Este versículo representa un hombre que no se olvida de las promesas de Hashem, un hombre de 40 años, número de gran significancia en el entendimiento de la Toráh, los 12 espías duraron 40 días para reconocer la tierra “Y volvieron de reconocer la tierra al fin de cuarenta días” (Dt: 13:25). Por 40 días Moisés estuvo en cielo para recibir la Torá, 40 días del diluvio, 40 días del embarazo, hasta la formación del feto. 40 valor numérico de la letra mem que significa agua.  Caleb fue un hombre sincero y fiel a Hashem. El espíritu de Caleb, está dado por la determinación, celo de las cosas del eterno, fidelidad, y por seguir al eterno con todo el corazón.

Que sea el eterno colocando en nuestras vidas un espíritu como el de Caleb, para poder tener la determinación de seguirle sin importar que sean más lo que desanimen e infundan temor; como el caso de los otros 10 espías. Que sea el eterno colocando en nosotros celo por lo santo, aumentando nuestra fidelidad, que cada día lo busquemos con todo nuestro corazón y que nunca olvidemos sus promesas, porque Él lo hará, “Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Di-s que tiene misericordia” [Rom. 9:16], que nos apeguemos a su poder, a su santidad y a su misericordia, cualquiera sea nuestra necesidad, “He aquí, yo soy el Señor, el Dios de toda carne, ¿habrá algo imposible para mí? [Jr. 32:27]. Y que sea en nuestra vida reviviendo un espíritu de determinación y fortaleza como el de Caleb.

 

Referencias

[1]  Strong, James (2003). Concordancia Strong exhaustiva de la biblia. Editorial caribe.
[2]. Nombres de hombres (2018). Disponible en:  http://www.aishlatino.com/judaismo/ciclo-de-vida/nacimiento/Nombres-de-Hombres.html?s=srcon. Consultado: Junio 2018.

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Por Christian D. Hernández (Móshe)

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Psicólogo de la Konrad Lorenz Fundación Universitaria. Gabbai de la Comunidad Mesiánica Yovel y miembro del ministerio de danzas. Amante del hebreo.

EL RACIMO DE UVA DE LOS DOCE ESPÍAS

Por Rocío Delvalle Quevedo

¿Alguna vez habías visto el relato de los doce espías desde la perspectiva de la vid?

En la porción Shelaj se relata, entre otros temas, la orden que el Altísimo da a los israelitas de ir a explorar la tierra que Él les había prometido. Según dice:

 Cuando Moisés los envió a explorar la tierra de Canaán, les dijo: «Suban por el Néguev, hasta llegar a la montaña. Exploren el país, y fíjense cómo son sus habitantes, si son fuertes o débiles, muchos o pocos. Averigüen si la tierra en que viven es buena o mala, y si sus ciudades son abiertas o amuralladas. Examinen el terreno, y vean si es fértil o estéril, y si tiene árboles o no. ¡Adelante! Traigan algunos frutos del país. Esa era la temporada en que maduran las primeras uvas.».” [Números 13:17-20] (NVI)

 Este es un texto quizá bastante conocido y también el desenlace de la historia, pero esta vez quisiera que nos fijemos en un detalle, que no se si ustedes, pero yo en otras ocasiones había pasado por alto, y es la última frase de esa porción que he citado: “Esa era la temporada en que maduraban las primeras uvas”.

Se podría suponer algunas razones del por qué esa frase esté ahí, tales como, justificar que más adelante los israelitas en respuesta a la orden de traer los frutos del país hayan traído un racimo de uvas, o quizá dar una aproximación de la estación del año en la que se encontraban para aproximar un contexto temporal del relato. Sin embargo, por mi formación ya conocida por muchos de ustedes, no me pude resistir a un acercamiento más desde el punto biológico, y en este caso particular, estrictamente botánico, de la especie mencionada como tal, la uva.

Esta especie de planta es bastante conocida por su uso para hacer el vino, cuyo producto y sus derivados son ampliamente mencionados a lo largo de la Escritura. Además, ha sido de tema de otros artículos de Shavua Tov, principalmente en lo referido a la producción del vino por parte de nuestra comunitaria y columnista Martha Tarazona. Mas, en este momento me gustaría revisar con ustedes algunas características morfológicas de esta especie y de la familia botánica a la que pertenece.

 La uva es el fruto de la vid (nombre común de la especie Vitis vinífera L.) y que pertenece a la familia botánica Vitaceae. De las características de las plantas de esta familia hay dos que particularmente quiero resaltar esta vez: son plantas que crecen como enredaderas y que tienen zarcillos como estructuras accesorias de sujeción. Esta característica la comparten con otras familias botánicas, entre ellas la familia Cucurbitaceae (melón, calabaza, pepino guiso, ahuyama, etc.) y Passifloraceae (curuba, gulupa, maracuyá, granadilla, etc.). La pregunta a continuación sería: si las tres familias comparten dichas características ¿cómo hacen los botánicos para diferenciarlas? Y una de las respuestas, es por la posición que tiene el zarcillo con respecto a las hojas, tal como se observa en la siguiente imagen (Quer, 1953).

 

Como se puede observar en la imagen la familia a la que pertenece la vid tiene como principal característica que su zarcillo está en posición completamente opuesta a la hoja. Si comparamos esto con el pasaje citado al inicio podemos ver, que de la misma manera las características que el ETERNO les ordenó a los israelitas que observaran en la tierra y sus habitantes, fueron expresados en forma de opuestos: Fuertes o débiles, muchos o pocos, buena o mala, ciudades abiertas o amurallada, fértil o estéril, presencia o no de árboles.

 

Normalmente, cuando se revisa la historia, por lo menos a mí me pasaba, se piensa que el error de los israelitas era haber elegido todos los opuestos “malos”, por lo cual se desanimaron. Pero desde este análisis botánico que estamos haciendo, observamos que los dos opuestos en la planta de la vid (hoja opuesta a zarcillo) no son ni buenos ni malos, son solo opuestos. La planta necesita las hojas para hacer fotosíntesis y con sus productos llenar de dulzura sus frutos. Pero para una especie como esta los zarcillos también son súper importantes, porque como es una enredadera trepadora, los necesita para ir buscando soporte al cual aferrarse y seguir creciendo buscando precisamente que las hojas no dejen de recibir la luz.

 Pero si posteriormente en el texto habla de un castigo que el ETERNO trajo, quiere decir que sí se cometió un error. El mismo texto nos aclara cuál fue, pero para mí fue más claro cuando revisé otra característica botánica, ya más específicamente de la especie V. vinífera, la vid. A diferencia de otras enredaderas, como el melón, la guatila y la curuba, e incluso otras especies de la familia Vitaceae, que a lo largo de toda su vida se mantienen con una consistencia herbácea (verde y blanda), la especie V. vinífera en la medida en que su tallo y sus ramas se van haciendo más viejas se van lignificando, lo que se traduce en que, pierden movilidad de sus sustancias nutritivas, se llena de una sustancia endurecedora llamada lignina, cambia de color de verde a amarillo y luego a marrón y adquiere consistencia leñosa. Pero esto no sucede a toda la planta al tiempo, el tallo y las ramas viejas pueden tener ya consistencia leñosa mientras las ramas jóvenes que van generando el crecimiento y avance de la planta hacia el sol, empiezan con una consistencia herbácea. Y son estas ramas jóvenes, llamadas pámpanos las que sostienen las hojas, los zarcillos y las inflorescencias (a partir de las cuáles al ser polinizadas y fecundadas nacen los frutos). Mientras que el tallo ya lignificado y las ramas de consistencia leñosa son llamados sarmientos, son los que dan estructura y forma a la planta y sostienen a los frutos ya cuajados (Almanza, 2011).

Y fue investigando sobre esta forma de crecimiento que encontré un dato sorprendente. Los zarcillos son órganos caducos en la planta, es decir, que en la medida que la rama madura y envejece y se endurece, el zarcillo cae y no permanece. Hay una especificación a este respecto, y es que solo se lignifican y permanecen los zarcillos que se enrollan (Almanza, 2011). ¿Qué podemos entender por enrollarse? Como mencioné previamente los zarcillos son estructuras de sujeción, para esto deben extenderse y crecer enrollándose alrededor de algún soporte, en la vida silvestre probablemente árboles, en cultivos en ocasiones se utilizan un tendido de alambres a la altura que se espera llegue el dosel de las plantas del cultivo. Dicho de otra manera, solo los zarcillos que se aferran al soporte que el labrador ha dispuesto para esto, son los que permanecen y se fortalecen, pero los que no se aferran al sostén establecido, el ETERNO mismo estableció un mecanismo para que caiga de la planta.

 De la misma manera, cuando Josué y Caleb llaman la atención del pueblo desanimado, no niegan que el pueblo sea fuerte, ni que sea numeroso, ni que tienen ciudades fortificadas, no se enfrascan en los opuestos, sino que resaltan que los otros pueblos “No tienen quien los proteja” sino que por el contrario ¡el pueblo de Israel tenía al Altísimo de su parte! [Números 14:7-9] Los otros pueblos eran como zarcillos verdes que no tenían a que enrollarse, y que al pasar del tiempo caerían y no permanecerían, mientras que el pueblo de Israel contaba de su parte con un labrador, el Altísimo, quien era el soporte al que como zarcillos enrollados pudieran aferrarse y por eso fortalecerse y permanecer.

 Aún así, cuando estos zarcillos caen y las ramas se endurecen quedando desprovistas de todo órgano adicional y sosteniendo solo los racimos de uvas cuajados, nuevos pámpanos o ramas jóvenes siguen creciendo portando nuevas, buscando la luz del sol y cargando nuevos zarcillos con la oportunidad de encontrar nuevos espacios y aferrarse al soporte dispuesto. De una u otra forma los sarmientos, las ramas más maduras y endurecidas se sacrifican para dar lugar a las ramas más nuevas, y son su base. De la misma manera, esa fue la consecuencia que el ETERNO determinó por el error del pueblo, de haberse desanimado y no haberse aferrado con fe a la certeza que el ETERNO les iba a cumplir, fue que entrarían a la tierra, serían los niños tiernos y delicados, que ellos pensaban iban a ser devorados por los otros pueblos. Fueron estas nuevas generaciones de la mano de Josué y Caleb los zarcillos que se enrollaron y lograron permanecer y fortalecerse junto con el sarmiento y el resto de la vid, para guiar a las nuevas generaciones en la conquista de la tierra.

Para finalizar, este texto se conecta de una forma hermosa con Juan 15 y 16. Era inevitable sin recordar esa frase maravillosa en la que nuestro amado Yeshúa dice: “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto… Permaneced en mí y yo en vosotros”. Y en este mismo discurso que está dando Yeshúa al final concluye diciendo: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”. La invitación que surge de mi corazón para ti que estás leyendo es esto, que los opuestos y las oposiciones que se presentan ante ti y la expectativa de no permanecer en el futuro no te agobien, ni te desalienten hasta el punto de perder de vista el soporte que ha dispuesto el labrador para enrollarnos y aferrarnos. Enrollémonos en Yeshúa, y así como zarcillos bien sujetados podamos sobre él permanecer, fortalecernos haciendo parte del sarmiento que es él. Aprovechemos ahora que como nos llama Yeshúa, somos aún pámpanos y tenemos zarcillos frescos y nuevos para caminar hacia la tierra que el ETERNO tiene para nosotros. La oposición y la aflicción puede ser cierta, pero como dice nuestro amado Mesías, ¡no temamos porque él ya venció! Porque la oposición puede ser.

Referencias

Almanza, P. (2011). Determinación del crecimiento y desarrollo del fruto de vid (Vitis vinifera L.) bajo condiciones de clima frío tropical. Bogotá, D.C.: Universidad Nacional de Colombia. Obtenido de http://www.bdigital.unal.edu.co/4366/1/797009.2011.pdf

Quer, F. (1953). Sistemática de Plantas Tropicales: Morfología de Angiospermas. Obtenido de https://image.slidesharecdn..com/botnicamorfologadeangiospermas-110110140154-phpapp02/95/botnica-morfologa-de-angiospermas-23-728.jpg?cb=1294668139

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Soy Bióloga de la Universidad Nacional de Colombia y creyente en el Mesías Yeshúa desde la cuna. En la actualidad estoy cursando una maestría en Medio Ambiente y Desarrollo también en la Universidad Nacional. El estudio de la Creación del Altísimo ha sido mi pasión, y me deleito en ampliar mi comprensión del texto bíblico desde el conocimiento de las Ciencias Ambientales.

Quiz Parashat Sheláj Lejá 

Por Christian D. Hernández (Móshe)

Parashat Sheláj Lejá, Prueba tus conocimientos sobre la parashá en el siguiente quiz:

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Psicólogo de la Konrad Lorenz Fundación Universitaria. Gabbai de la Comunidad Mesiánica Yovel y miembro del ministerio de danzas. Amante del hebreo.

¡Atrás, ni para tomar impulso!

Por Angie Ramírez

“Caleb hizo callar al pueblo ante Moisés, y dijo: ―Subamos a conquistar esa tierra.  Estoy seguro de que podremos hacerlo” [Números 13:30]

Es interesante analizar el contexto de esta parashá y darse cuenta que todo en el Eterno tiene conexión. Nos encontramos en el mes de Sivan, que es el tercer mes del año y se puede relacionar con el tercer atributo del Eterno que es la Misericordia, este mes  contiene uno de los eventos más importantes: la entrega de la Torá, además es el mes en que se da inicio al libro Bemidbar “todos contamos para Adonai”, siendo el sentido del mes caminar.

Estamos en la parashá Shlaj, en la que Elohim le dice a Moshé “envía por ti” y en que se nos relata la misión de los doce espías, hombres que vale la pena resaltar, eran líderes dentro de sus tribus y de los cuales se dice contaban con un alto nivel espiritual; no obstante, vemos cómo diez de ellos desaniman al pueblo, y solo Calev y Iehoshúa brindan un buen reporte. Los sabios nos enseñan que esos diez espías se encuentran ante una tierra que ellos consideraron iba a alejar al pueblo de su nivel espiritual, ya que en el desierto no debían preocuparse por qué comer, qué beber o qué vestir, pues todo era sustentado por Hashem, lo que a su vez les permitía tener tiempo completo para alimentar su alma, es por ello que creían que al conquistar la tierra, terminarían alejándose del Eterno por estar inmersos en un mundo lleno de temas “mundanos” y terrenales. Tener que salir de su confort y adaptarse a un cambio drástico, era algo que les generaba temor.

Esto frecuentemente nos pasa en el diario vivir. Cuando nos encontramos en la comodidad física, es difícil pensar en emprender, en formar una empresa, o en hacer cambios positivos, ya que esto nos saca abruptamente de nuestra rutina, enfrentándonos a un mundo desconocido, por lo cual sale a flote la inseguridad, el miedo y el continuo “pero” se apodera de nosotros, ¡aún cuando se tenga confirmación del Eterno!. De la misma manera sucede cuando se habla del área espiritual, ya que al tener un rasgo negativo, es mucho más sencillo conformarse con vivir con el, se tiende a pensar que no es posible el cambio o que se necesita siempre de una supervisión constante de una tercera persona para no caer en el mismo. Pero en esta parashá, Hashem nos invita a tomar el primer paso, nos dice: “envía por ti”, un acto físico que implica tener iniciativa es el que nos llevará a conquistar la tierra prometida tanto a nivel físico como espiritual. Este es un mes especial, ya que el Eterno nos acompañará con Su Misericordia, en ÉL no hay casualidades y siendo el sentido del mes caminar, que implica progresar, este es un llamado para actuar; sea cual sea tu barrera, derríbala de la Mano del Eterno y pon tu confianza plena en ÉL.

Referencias

http://es.chabad.org/parshah/torahreading.asp?aid=868217&jewish=Parash-con-Rashi.htm&p=complete

http://www.dimensiones.org/canales/vidmodrn/viviendo%20con%20el%20tiempo/SIVAN/Sivan60.htm

http://es.chabad.org/library/article_cdo/aid/1190831/jewish/Tomar-la-Iniciativa.htm

http://es.chabad.org/library/article_cdo/aid/1190833/jewish/La-Tor-no-fue-Entregada-a-ngeles.htm

http://es.chabad.org/library/article_cdo/aid/805134/jewish/Shlaj-33.htm

Shavua Tov

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A sus catorce años conoce al Señor en un contexto cristiano. Hace 6 años llegó a la comunidad Yovel . Casada con Sebastián Molina en la Kehilat y junto a su hijo Eitan, hacen parte de una de las familias que conforman la comunidad. En la actualidad, además de escribir artículos para la revista digital Shavúa Tov, sirve en el Ministerio de Jóvenes. Es mamá y esposa tiempo completo, y psicóloga organizacional en un hospital medio tiempo.  Vive agradecida con El Eterno porque a lo largo de su vida le ha mostrado Su Misericordia, Amor y Bondad.