LA INSPIRACIÓN DEL ARCOIRIS

Por Martha Tarazona

“¿Te has preguntado de dónde viene la inspiración y el enigma del arcoíris?”

De acuerdo al strong arco iris es la palabra # 7198 qesheth ( קָ֫שֶׁת), que significa arco, flecheros, para el rodaje, el iris [1]. Según la guematría bíblica equivale a # 800 que significa: ojos abiertos, comprobar usted mismo, sinagoga, salvado. Pero también significa; símbolo del caos, apocalipsis fin.

En 1665, Isaac Newton, analizó por primera vez los detalles técnicos de la formación del arco iris. Su brillante trabajo de óptica referente a la refracción y reflexión de la luz; dividiendo este espectro en siete colores: rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul,  añil y violeta. Para que se forme un arcoíris se necesitas dos cosas: Luz (proviene del sol) y agua (nube). Un arco iris ocurre cuando las gotas de lluvia y los rayos del sol se atraviesan. Cuando la luz del sol penetra las gotas de agua, se refleja en las superficies interiores. Mientras pasa a través de las gotas, la luz se separa en sus colores que la componen, lo que produce un efecto muy similar al de un prisma. Y por un instante, cada gota de lluvia destella sus colores al observador, antes que otra gota de lluvia tome su lugar [2].

La luz que llega del sol es una mezcla de los colores que integran el espectro electromagnético, en este espectro lo que es visible al ojo humano es solo una ínfima parte de la totalidad que este abarca. El ojo puede ver solo longitudes de onda entre 390 y 750 nanómetros (nm). Los colores del arcoíris en el espectro visible incluye los colores que pueden ser producidos por la luz visible de una sola longitud de onda (violeta, azul, celeste, verde, amarillo, naranja y rojo).

Espectro electromagnético

Fuente: http://www.glosariografico.com/espectro_electromagnetico

De esto, podemos sacar una primera enseñanza: El eterno nos permite ver solo una parte de su grandeza y soberanía en la naturaleza. Sin embargo algunos animales pueden ver en longitudes de onda superiores al ojo humano, como es el caso de serpientes e insectos que pueden ver radiaciones infrarrojas (780 nm a 1400nm) y ultravioleta (380 a 200 nm). La ciencia utiliza equipos para poder ver lo que lo que es invisible para el ojo humano y poder así determinar compuestos específicos, defectos de calidad, imágenes médicas, por ejemplo, dentro del espectro están los rayos  X (10 a 0,01 nanómetros) utilizados para toma de radiografías, los rayos gamma (100 picómetros, 100 x1012 metros) utilizados en radioterapia para ubicar  e irradiar pequeños blancos dentro de la cabeza y del cerebro con alta precisión.

El arcoíris está compuesto por 7 colores,  número con un significado de perfección y plenitud; 7 días tiene la semana, el séptimo día es shabbat.

La inspiración y el enigma del arcoíris viene del todopoderoso, desde génesis: Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mí y la tierra. Y sucederá que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se dejará ver entonces mi arco en las nubes. Y me acordaré del pacto mío, que hay entre mí y vosotros y todo ser viviente de toda carne; y no habrá más diluvio de aguas para destruir toda carne [Gén. 9:13-15, RVR 60].

El arco iris representa la señal de la alianza establecida por Di-s con Noaj para la salvación de la humanidad. Los cabalistas consideran que la gama de colores correspondientes al espectro solar, refleja la matizada variedad de los atributos divinos [3].

Podemos extraer las siguientes enseñanzas:

  1. Para que se forme un arcoíris se necesitas dos cosas: Luz (proviene del sol) y agua (nube): El sol es creado por Di-s, hecho para dominar [Gn. 1:16], representa la esfera de la acción de la tierra, la ley de Di-s y la gloria futura, se da para la luz [Jer. 31:35] y la luz es Yeshúa nuestro salvador. La nube representa el uso milagroso de guiar y defender a Israel, manifestación de la presencia y gloria divina, así como pecados y testigos. Cuando vemos el arcoíris, podemos ver solo un halo, pero realmente lo que se forma es una circunferencia, en la cual el mismo creador nos muestra su soberanía sobre toda la tierra que es redonda como está escrito en Isaías: Él está sentado sobre el círculo de la tierra [Is. 40:22].
  1. El eterno nos permite ver solo una parte de su grandeza y soberanía en la naturaleza. Si en el espectro electromagnético que se forma, es tan poco lo que podemos ver, cómo será lo que no podemos ver? Si el eterno abriera nuestros ojos espirituales podríamos ver un mundo espiritual que es real, y que no alcanzamos a percibir. Sea el eterno aumentando nuestra fe, para poder ver cosas que ojo no vio ni oído escuchó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman [1 Cor. 2:9].
  1. El arcoíris está compuesto por 7 colores. Y el séptimo día Di-s descansó [Gén. 2:2]. El arcoíris es un pacto entre Di-s y los hombres, es su cobertura perfecta y podemos descansar confiadamente en ÉL, porque este Di-s es Di-s nuestro eternamente y para siempre; Él nos guiará aún más allá de la muerte [Sal. 48:14].

 

REFERENCIAS

[1] Strong, James (2003). Concordancia Strong exhaustiva de la biblia. Editorial caribe.

[2]. Donald DeYoung. Cómo se forman los arcoiris. Disponible en: https://christiananswers.net/spanish/q-eden/ednks006s.html

[3] Munk, E. (2001). La voz de la torah. Comentario del Pentateuco. Segunda edición. Págs. 1876.

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Miembro de la comunidad Yovel, Dra. Ingeniería de Alimentos. “Nada tenemos que no hayamos recibido” [1 Cor. 4:7].

 

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Respirando bajo el agua

Por Natalia Lara

¿Por qué Di-s escogió el diluvio para destruir el mundo en tiempos de Noaj? Y ¿Por qué no podemos respirar dentro del agua?

El agua es un elemento fundamental para el mantenimiento de la vida. Al nacer el 90% de nuestro cuerpo está conformado por agua, la cual empieza a evaporarse por la piel y redistribuirse de tal manera que, al llegar a la vida adulta, alrededor del 50-60% de nuestro peso corporal es solamente agua. Es indispensable para mantener el equilibro adecuado de los minerales que permiten los procesos eléctricos vitales del cuerpo (corazón, cerebro y sistema nervioso), para mantener una adecuada tensión arterial y hasta para mover los alimentos en el tracto gastrointestinal. Si es tan importante en nuestro organismo ¿Porqué no podemos vivir bajo el agua? Está pregunta si bien puede ser relevante actualmente, en un mundo donde se están buscando nuevas formas de redistribuir y aprovechar el espacio habitable en la tierra, debió ser muy relevante en tiempos de la parashá que leemos esta semana [Gn 6:9-11:32], en el año 1656 desde la creación, en tiempos de Noaj, en donde un diluvio cubrió la tierra y borro de ella toda forma viviente.

Si bien tanto el agua como el aire tienen oxígeno disuelto en ellos, la membrana interna que recubre nuestros pulmones está diseñada de tal manera que solo puede tomar el oxígeno que esta disuelto en el aire. De hecho, aunque dentro del vientre materno estamos en un medio completamente acuoso, el oxígeno que requiere el bebé lo toma, no a través de los pulmones, sino a través de la sangre que recibe de la placenta por medio del cordón umbilical. Este diseño de los pulmones, no es exclusivo de los seres humanos, sino de todas las creaturas con respiración pulmonar y de otros tipos, a excepción de la respiración branquial (peces) y por difusión (esponjas marinas).

¿Y por qué escogió Di-s el diluvio para destruir el mundo? Por un lado, está parashá enseña que el mundo antediluviano fue destruido por la maldad, la corrupción y la violencia que existía entre la gente [Gn 9:5,12,13]. Explica además el Talmud (Sanedrín 57a) que la sociedad estaba llena de celos, avaricia, robo, violencia, mentira, intolerancia, engaño y fraude -cualquier parecido con nuestra realidad actual no es coincidencia-. Además, Rashi e Ibn Ezra comentan que lo más bajo en ese tiempo era la explotación sexual entre las personas (1). Pero más allá de eso vale la pena preguntar ¿Por qué uso Di-s agua, y no fuego, o un terremoto para borrar lo que había creado?

Una parte de la respuesta se encuentra en ésta parashá: en la teivá (el arca). En un mundo cubierto por las aguas, solo quien estuviera dentro de una estructura como está podría haberse salvado… tal vez si hubiera sido fuego cayendo del cielo, como la destrucción de Sodoma y Gomorra [Gn 19:24-25] ni siquiera un refugio antiaéreo les hubiese guardado, o, si fuese un gran terremoto que abriera la tierra, por el contrario, pudieran haberse salvado más de los que entraban en el arca -como pasa hoy día en un temblor-. El diluvio, constituía una oportunidad indiscutible de elección entre la vida y la muerte, entre arrepentirse y sobrevivir dentro del arca o hacer caso omiso y perecer por el diluvio. No había otro sitio para escapar, y nadie estaba provisto de chalecos salvavidas ni nada por el estilo para sobrevivir. Era una decisión de todo o nada.

Por otro lado, Di-s necesitaba dejar evidencia histórica de lo que había pasado. Si bien, creer en la Torá es cuestión de fe, el Eterno en su infinita misericordia, nos permite descubrir las chispas divinas que confirman lo que Él ha hecho a través de la historia: el hecho que el continente norteamericano – desde Alaska hasta México – estuvo cubierto por el océano; pruebas arqueológicas que muestran que la ciudad de Shurupak (Bagdag) tuvo una gran inundación hace alrededor de 4000 años; grandes cumulos de fósiles terrestres (animales y plantas) que sugieren una extinción masiva y como fósiles marinos encontrados a gran altitud sobre el nivel del mar…

Pero más allá de eso, tiene que ver con lo que significa el agua a la luz de la palabra del Eterno. La palabra hebrea para agua es מָ֫יִם maim (S.4325) y aparece 581 veces en el Tanaj. La Torá nos enseña no solo que el agua es fundamental en el proceso de purificación [Lv 8:6, 14:8], sino que la equipara a su palabra [Dt 32:2, Is 55:10-11]. De tal modo que, el diluvio fue la purificación, la “tevilá” para el mundo de aquel entonces, no solo mediante agua sino por la palabra de Hashem [2 Pe 3:6].

Tal como Di-s mediante el diluvio purificó la tierra en tiempos de Noaj, Yeshua HaMashiaj purificó la kehila, lavándola con agua mediante la palabra [Ef 5:26], pues él es la fuente de agua viva [Jn 4:10-14, 7:38]. Por tanto si Di-s nos lava con esta agua -su palabra- somos limpios de toda inmundicia, pecado e impureza [Ez 36:25, Zac 13:1]. El Eterno ha prometido que un día habrá un nuevo diluvio, pero ya no para destrucción sino para salvación: “Porque, así como las aguas cubren los mares, así también se llenará la tierra del conocimiento de la gloria del Señor” [Hab 2:14].
Shavua tov!

 


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Soy hija de Di-s, recién casada, miembro de la Kehilat Mésianica Yovel, pediatra y por misericordia del Padre Eterno trabajo con los niños de la reclusión de mujeres El Buen Pastor en Bogotá.

 

Cuál es tu torre de Babel?

Por Patricia Gil García

En la parasha Noaj (descanso), hay una pequeña porción en [Génesis 11:2-4] que me llama bastante la atención, dice:  Al emigrar al oriente, la gente encontró una llanura en la región de Sinar, y allí se asentaron.  Un día se dijeron unos a otros: «Vamos a hacer ladrillos, y a cocerlos al fuego.» Fue así como usaron ladrillos en vez de piedras, y asfalto en vez de mezcla.  Luego dijeron: «Construyamos una ciudad con una torre que llegue hasta el cielo. De ese modo nos haremos famosos y evitaremos ser dispersados por toda la tierra.»

El pueblo se había establecido en una llanura lo que me da la imagen que todos eran iguales, todos se encontraban de una manera figurativa al mismo nivel (puede ser espiritual o material), pero repentinamente surgió la idea de hacer una torre para distinguirse, hacerse notar, llamar la atención o tal como dice en las diferentes versiones de la Biblia hacerse “famosos”.

La inclinación al mal o “yetzer hara” (con la que todo ser humano nace y lucha constantemente) hace que todos los días, cada uno de nosotros queramos construir nuestras propia torre de Babel. En este mundo tan convulsionado, lleno de retos para los creyentes, con tantas distracciones; fácilmente caemos en esto y lo peor, no nos damos cuenta. Está en el instinto natural del ser humano superarse, ser mejor, estudiar más, tener más o mejores cosas pero dónde está el límite entre la superación y el hecho de querer mostrarme antes los demás?, dónde está el límite entre querer tener más comodidad, calidad de vida o el hecho de hacerme “famoso” ante los demás por sólo “tener” esto o aquello?

No puedo decírselo porque es algo que sólo cada uno de nosotros, cada uno de ustedes queridos lectores sabe en su propio corazón. Lo que sí puedo es pedirle que después de leer estas cortas palabras se tome un tiempo para reflexionar sobre su vida y revisar si con lo que el Eterno le ha bendecido: familia, estudio, conocimiento, sabiduría, dones, comodidades, bienes materiales, idiomas y muchos más tienes “Noaj- descanso” o al contrario son el motivo para querer llegas más alto, construir tu torre más arriba que la de otros, querer sobresalir solo para que otros te vean y no para dar gracias y gloria al Eterno que en esta parashá se manifiesta con gran bondad hacia la humanidad al darle una nueva oportunidad de vida, de misericordia a través de Noaj y su familia.

Unas semanas atrás, regresamos de nuestra sede Yovel en la Florida después de que mi esposo fue llamado a servir allí en Iom Teruah (conocido como la fiesta de las trompetas) fue un tiempo maravilloso de dependencia en el Eterno, pero también un tiempo en el que de forma personal sentí que no hacemos nada, no somos nada si no ponemos a disposición de los demás todo lo que nos ha sido dado, si lo guardamos para nosotros, si sólo  y construimos para nosotros, si sólo pensamos en nuestro propio bienestar, si todo lo guardamos para nosotros y no compartimos, ayudamos, enseñamos, colaboramos o damos a los demás de todo lo que hemos sido bendecidos, si sólo pensamos de una forma mezquina y no estamos constantemente viendo cómo podemos ayudar o servir  a otros.  Pero otros son como lo sembrado en buen terreno: oyen la palabra, la aceptan y producen una cosecha que rinde el treinta, el sesenta y hasta el ciento por uno. [Marcos 4-20].

Ahora, cuál es tu torre de Babel?

Shavua Tov!!!

 

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Perfil Patricia Gil García

Patricia Gil García, junto con mi esposo cabezas del Ministerio “Parejas en Construcción” y con mi familia, miembros de la comunidad Yovel desde su inicio.  Me siento profundamente honrada y agradecida con el Eterno por permitirme compartir con ustedes algunos conceptos que espero sean de bendición para sus vidas.

NOAJ (נֹחַ) LA CONSERVACIÓN DE LAS ESPECIES

Por Rocío Delvalle Quevedo

Acerca de las probabilidades científicas del diluvio, es realmente mucho lo que se ha escrito, por parte de científicos tanto creyentes como no creyentes. Algunos científicos creyentes se basan en evidencia geológica para sustentar que la narración que encontramos entre el capítulo 6 y 7 de Bereshit (Génesis) fue literalmente cierta. Toman, entre otros argumentos, la afirmación de Hohn Morris, quien explica que hay un tipo de roca, conocida como sedimentaria, que se forma por los sedimentos de fluidos en movimiento (agua), “y están hechas de piezas de roca u otro material que existió en otra parte y fue removido, transportado y depositado en el lugar que se encuentra actualmente. Se supone que el 70% de la superficie de la tierra es roca sedimentaria. Además, han encontrado que en dichas rocas hay árboles sepultados en todos los ángulos, a menudo pasando a través de múltiples capas de roca, obviamente resultado de un cataclismo marino, lo cual es un fenómeno mundial” (AllAboutCreation, 2002).

Otros científicos creyentes entienden el relato de forma más alegórica, basados en las numerosas incógnitas que se generan de la narración a la luz del conocimiento científico actual. Por ejemplo, la mención del río Éufrates y Tigris antes y después del diluvio, sugiere que la integridad de los ríos se mantuvo, en vez de los cambios en las formas de las cuencas hidrológicas que se habrían esperado de un cataclismo marino. También se propone que si la precipitación necesaria para cubrir la faz de la tierra, se hubiera dado por la condensación del vapor de agua presente en la atmósfera, la presión necesaria para la condensación de tal cantidad de agua habría sido fatal para todas las criaturas vivas, como quien dice no habría sido necesario el diluvio porque la sola presión los habría reventado. Otras dudas se generan sobre la capacidad que tenía el arca para poder haber albergado al menos una pareja representante de cada una de las especies animales, respecto a la diversidad que hoy observamos, y la ausencia de registros fiables sobre las rutas de migración que habrían tenido dichas especies en el repoblamiento de la tierra y la distribución geográfica de ellas que observamos actualmente (BioLogos, 2006).

A mí misma como estudiante de biología, me surgen inquietudes del relato al enfrentarlo a lo que he aprendido. Por un lado, sé que a pesar de la importancia que tiene el agua para las plantas y que las plantas durante la fotosíntesis producen oxígeno, éstas a la vez necesitan tomar oxígeno para suplir algunas de sus necesidades fisiológicas, y que cuando sus raíces están en un terreno con demasiada agua, también mueren por la reducción en su capacidad de tomar oxígeno. Entonces, haciendo una lectura literal, como bióloga hubiera esperado que el Altísimo también hubiese ordenado a Noaj (Noé) tomar representantes de las especies vegetales y protegerlas en el arca. Por otro lado, entiendo que para llevar a cabo la conservación de especies que en la actualidad están en riesgo de extinción, hay un tamaño mínimo de población viable, es decir, un número mínimo de parejas de la especie que se necesita para que ésta se mantenga en su ciclo biológico como población, y éste número usualmente está por encima de una pareja por especie.

Pero más allá de si el relato narra literalmente o no el suceso climático por el cual el Altísimo ordena a Noaj construir un arca, y más allá de las fascinantes preguntas que surgen dentro del relato para toda clase de científicos, entre ellos antropólogos, geólogos, físicos, biólogos, economistas, etc. al leer nuevamente el texto me encontré con que en la traducción NVI cada vez que el ETERNO justifica la razón de introducir a los animales en el arca, habla de asegurar su supervivencia y conservación. Al buscar el término en hebreo que aparece en los versos 6:19, 6:20 y 7:3, en los tres casos es la misma palabra חָיַה (h2421) del diccionario Strong (QBible, 2016), y se refiere a la raíz del verbo vivir. El Altísimo quería que su creación sobreviviera a su juicio.

Aún más bello me parece que el ETERNO haga partícipe a Noaj, de ésta misión. En su infinito poder, bondad y soberanía, Él podría haber salvado a los animales que había creado de múltiples formas independientes de un transporte y resguardo de madera hecho por un “simple mortal”. Pero no!!! Él hizo partícipe a Noaj, del cuidado, de la supervivencia, de la conservación de su creación. Y recuerdo entonces uno de los pasajes que más me motivó a estudiar biología, Romanos 8:19-21: “La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de Di-s, porque fue sometida a la frustración. Esto no sucedió por su propia voluntad, sino por la del que así lo dispuso. Pero queda la firme esperanza de que la creación misma ha de ser liberada de la corrupción que la esclaviza, para así alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de Dios”. El ETERNO ama y cuida de su creación, y nosotros como hijos suyos, ¿no haremos lo mismo? Todos podemos poner un granito de arena para desacelerar el deterioro en el que se encuentra el planeta.

 

Referencias

AllAboutCreation. (2002). El Diluvio – Evidencias Físicas. Obtenido de Todo sobre la creación: http://www.allaboutcreation.org/spanish/el-diluvio.htm

BioLogos. (2006). How should we interpret the Genesis flood account? Obtenido de BioLogos: http://biologos.org/common-questions/biblical-interpretation/genesis-flood

QBible. (2016). Hebrew Dictionary (Lexicon-Concordance). Obtenido de QBible: http://lexiconcordance.com/hebrew/2421.html

 

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Soy Bióloga de la Universidad Nacional de Colombia y creyente en el Mesías Yeshúa desde la cuna. En la actualidad estoy cursando una maestría en Medio Ambiente y Desarrollo también en la Universidad Nacional. El estudio de la Creación del Altísimo ha sido mi pasión, y me deleito en ampliar mi comprensión del texto bíblico desde el conocimiento de las Ciencias Ambientales.