La letra con sangre entra

Por Natalia Lara

En la parashá de esta semana se hace una ratificación del pacto del monte Sinai rociando al pueblo con sangre… ¿Por qué fue necesario “ensangrentar” al pueblo para formalizar este pacto? ¿Por qué el Eterno le da tanta importancia a la sangre?

La parashá de esta semana se llama  משפטים (Mishpatim: Ex 21:1 – 24:18) que significa “leyes y decretos” pero también juicios, derechos, veredicto, sentencia, decretos, o pena.  Al final de ésta porción, se hace una ratificación del pacto del monte Sinai: “La mitad de la sangre la echó Moisés en unos tazones, y la otra mitad la roció sobre el altar. Después tomó el libro del pacto y lo leyó ante el pueblo, y ellos respondieron: ―Haremos todo lo que el Señor ha dicho, y le obedeceremos. Moisés tomó la sangre, roció al pueblo con ella y dijo:―Esta es la sangre del pacto que, con base en estas palabras, el Señor ha hecho con ustedes” [Ex 24:6-8]. ¿Por qué fue necesario rociar al pueblo con sangre para formalizar este pacto? ¿Por qué el Eterno le da tanta importancia a la sangre?

La sangre es un líquido viscoso de color rojo compuesto por células (glóbulos rojos, blancos y plaquetas) disueltas en una solución coloide (plasma sanguíneo). Representa aproximadamente el 7% del peso corporal, de tal modo que un adulto de 70 kg tiene alrededor de 5 litros de sangre. El plasma se encarga del transporte de sustancias (azúcares, grasas, proteínas, medicamentos y sustancias tóxicas), la transmisión de señales (a través de hormonas y mediadores químicos para la inflamación), realiza la transferencia de calor/frío desde el ambiente y tiene una función amortiguadora sobre los ácidos. Las células por su parte se encargan del transporte de oxígeno (glóbulos rojos), la defensa frente a cuerpos extraños y microorganismos (glóbulos rojos) y el mecanismo de la coagulación (plaquetas) ¡Con tantas funciones, es fácil entender que el Eterno nos enseñe que “En la sangre está la vida” [Lv 17:14].

La palabra sangre en la biblia es  דָּם (S. 1818: dam) y dependiendo del pasaje en el que esté puede tener diferentes significados que van más allá del líquido rojizo y viscoso que “corre por las venas” de los seres vivos. Tenía un uso ritual [Lv 1:5,11; 7:12-14], pero también podía referirse a la venganza [Nm 35:19], el carácter sanguinario [Sal 55:23] o la culpa [Ez 22:4]. Es tan preciada que el derramamiento de sangre inocente contamina la tierra [Nm 35:33]. Es también un símbolo de la ira divina [Dt 32:42, Ez 14:19] o el poder del Eterno: la transformación del agua en sangre [Ex 4:9] o la luna en sangre [Joel 2:31].

Desde el judaísmo, El Rabi Najman de Breslov, enseña que la sangre, que es roja simboliza el calor y la ira, como Esav que era rojo –edom- [Gn 25:5], o como cuando alguien se enoja y se pone “rojo de ira”. También simboliza el sufrimiento y el dolor (por ejemplo cuando alguien se corta). Es así que, la sangre refleja los deseos de nuestra naturaleza: al ser bombeada desde la parte izquierda del corazón, está bajo la influencia del lado “necio” de nuestro ser, de la inclinación al mal [Eclesiastes 10:2], así que, una persona está en la elección de dejarse dominar por sus pasiones carnales o de dominar estos deseos y acercarse al creador.(1)

Pero eso es solo una cara de la moneda: dentro de la kabalá, el rojo representa las guevurot, es decir los juicios o fuerzas y está asociada al atributo del temor. Si alguien es juzgado por sus malas acciones puede enrojecerse por la ira o la humillación; pero, si el juicio es benéfico y se humilla delante del creador, esto le hará rectificar su camino y acercarse al Eterno…sin que esto signifique que su sangre necesariamente deje de ser roja. De tal modo, que cuanto mayor control tenga una persona sobre su sangre y las malas inclinaciones que ella transporta, mayor será su control sobre la frustración, el sufrimiento y la humillación (1).

El concepto de entender la sangre en relación con el juicio le da más relevancia al hecho que el Eterno use la sangre para ratificar los pactos. Durante la ceremonia del brit milá (circuncisión), se lee: “Mas yo pasé cerca de ti, y te vi revolcada en tu sangre. Y te dije: Por tu sangre vivirás, y te dije: por tu sangre vivirás” [Ez 16:6]. ¿A qué se refieren éstas 2 sangres? Se enseña que en el momento de la salida de Egipto, Hashem les otorgó dos “Sangres” al pueblo: la sangre de la circuncisión y la sangre de la ofrenda de Pesaj [Ex 12:7-13, 22-23], la primera representan el compromiso activo con la Ley y la segunda el alejamiento de lo negativo. (2) Este pacto es tan relevante que Di-s basa sus promesas en él: “En cuanto a ti, por la sangre de mi pacto contigo libraré de la cisterna seca a tus cautivos” [Zc 9:11].

Pero la ratificación del pacto no solo se hace en ésta parashá [Ex 24:6-8], sino que, años después otra sangre fue rociada sobre el pueblo: Cuando Yeshúa fue juzgado, antes de ser crucificado, Pilato se declaró inocente de su sangre, a lo que el pueblo respondió:―¡Que su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos! [Mt 27: 24-25].

Esta afirmación por un lado, puede entenderse como declaración de responsabilidad, pues decir que “la sangre está sobre alguien” es una forma en la Torá de indicar culpabilidad y de hacer a la persona responsable de su propia muerte [Lv 20:9-12, Ezq 18:13, Jos 2:19, Dt 19:10].

Sin embargo, en un sentido más profundo, puede entenderse como una figura profética de renovación del pacto con el pueblo de Israel, pues la sangre de Yeshua derramada sobre el pueblo, no solo les hará reencontrar al Eterno sino que es capaz de borrar toda culpa: La sangre es la que da vida al cuerpo… Y gracias a la vida que hay en ella, ustedes obtendrán mi perdón [Lv 17:11].

La palabra sangre también se usa de modo figurativo para referirse al vino [Gn 49:11; Dt 32:14, Ez 19:10], por lo cual no es extraña la metáfora que usa Yeshua de beber su sangre para tener vida eterna [Jn 6:53-56].

La sangre del pacto de Yeshua  fue derramada por muchos para el perdón de pecados [Mc 14:24, Mt 26:28], por lo que todos aquellos que creen en él, no solo entran a su pacto sino pasan a ser hijos del Eterno: “los cuales no nacen de la sangre, ni por deseos naturales, ni por voluntad humana, sino que nacen de Dios” [Jn 1:13].

Shavua tov!

Bibliografía

  1. Rb. Najman de Breslov. Anatomía del alma. Breslov Research Institute, 2 ed, 2013. 83-90,119.
  2. Jabad

***

 


IMG_20160260_092247

Soy hija de Di-s, recién casada, miembro de la Kehilat Mésianica Yovel, pediatra y por misericordia del Padre Eterno trabajo con los niños de la reclusión de mujeres El Buen Pastor en Bogotá.

 

Anuncios

Parashá de la semana: #18 Parashat Mishpatim

Lecturas

***

Quiz Parashat Mishpatim

Por Christian D. Hernández (Móshe)

Parashat Mishpatim, Prueba tus conocimientos sobre esta parashá en el siguiente quiz:

Inicia Aquí

***


IMG-20170506-WA0012

Psicólogo de la Konrad Lorenz Fundación Universitaria. Gabbai de la Comunidad Mesiánica Yovel y miembro del ministerio de danzas. Amante del hebreo.

Y hablando de normas sociales: una mirada a la cultura bogotana

Por Angie Ramírez

Siendo la parashá de esta semana referente a los mandamientos de carácter social, nada mejor que adentrarnos en nuestra cotidianidad bogotana, con las filas no respetadas en el transporte público, los empujones en SITP, Transmilenio o buses colectivos, la marcada dificultad para ceder la silla azul o de cualquier tipo de color, los gritos, las peleas, el estrés, las constantes infracciones a los semáforos peatonales y vehiculares; las peleas de taxistas vs todo carro particular con sospecha de ser Uber, los accidentes de tránsito que han aumentado la cantidad de muertos y heridos en la vía. La OMS (organización mundial de la salud) se encuentra alarmada ya que las cifras de mortalidad y morbilidad por accidentes de tránsito han sido muy altas, siendo el factor humano la mayor causa de dichas cifras.

En la Encuesta Bienal de Culturas (implementada entre 2001-2005 por la administración de Mockus), se obtiene como resultado que los bogotanos en su mayoría no rechazan radicalmente las conductas riesgosas, por el contrario un gran porcentaje piensa que el beneficio propio prima sobre el de cumplimiento de las normas de tránsito, aceptando justificaciones para violar la ley como por ejemplo: “yo lo hago porque otros lo han hecho y les ha ido bien”, “porque es lo acostumbrado” y “porque es provechoso económicamente”, convirtiéndose en un hábito vicioso (la función del hábito es secuenciar comportamientos repetidos, generando una predilección habitual que no implique toma de decisiones y refuerce las actitudes perdurables); datos e información que muestran que el control social (la vergüenza), el control moral (la autorregulación) dirigidos por las instituciones informales (cultura, costumbres y hábitos) y el control político regido por las instituciones formales (normas, leyes, planes nacionales) no están siendo eficaces a la hora de controlar y regular las conductas de la sociedad.

Dentro de mi labor diaria se encuentra la revisión de pruebas psicotécnicas y veo un número considerable de puntajes bajos en lo que Freud denominó superego, instancia que se internaliza en la infancia con la ayuda de padres (sobre todo figura paterna) quienes establecen normas y conductos para vivir en sociedad, y continúa con la influencia del entorno social. Al propender las familias monoparentales, la desestructuración familiar y la descomposición social, el superego no logra una consolidación en la persona siendo propicio el ambiente para incurrir en la violación de normas y leyes.

Somos una cultura acostumbrada al “cumplimiento” solo bajo vigilancia, es por ello que el año pasado ningún colombiano se acercó a quejarse por foto-comparendos recibidos, ya que el envío de la foto es la prueba reina de la infracción cometida, más triste es leer en la noticia que hace unas semanas salió en eltiempo.com que se exigía señalizar los lugares en los que se instalaba una foto-cámara, así que, solo ante una foto-cámara, eso sí, “debidamente” señalizada nos detenemos y “respetamos” la norma.

Aunque lamentable, es solo un ejemplo de por qué luego de la santidad en la que se encontraba el pueblo, el Señor inicia la entrega de las normas sociales y de convivencia previendo todo lo que hoy es nuestro diario vivir. En una sociedad por mayoría llena de niños sin padre, madre o ambos, y un entorno social que señala negativamente al que cumple la norma y aplaude al que la viola, el futuro es incierto si no se está cogido de la Mano del Eterno y por supuesto, cumpliendo sus preceptos y estatutos.

REFERENCIAS

http://app.eltiempo.com/colombia/otras-ciudades/proyecto-que-busca-regular-fotomultas-a-dos-debates-de-ser-ley/16812370 

http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2015/road-safety-report/es/

Forero, Mónica; Gómez, Karool; Ramírez, Angie (2011): “Seguridad Vial, normas y comportamiento en Bogotá” UNAD

Shavúa Tov!

***

 


WP_20150403_003

A sus catorce años conoce al Señor en un contexto cristiano. Hace 6 años llegó a la comunidad Yovel . Casada con Sebastián Molina en la Kehilat y junto a su hijo Eitan, hacen parte de una de las familias que conforman la comunidad. En la actualidad, además de escribir artículos para la revista digital Shavúa Tov, sirve en el Ministerio de Jóvenes. Es mamá y esposa tiempo completo, y psicóloga organizacional en un hospital medio tiempo.  Vive agradecida con El Eterno porque a lo largo de su vida le ha mostrado Su Misericordia, Amor y Bondad.

Quiz Parashat Mishpatim

Por Julio Rubio (Dudu)

Parashat Mishpatim, Prueba tus conocimientos sobre la parashá en el siguiente quiz

Inicia Aquí

***


FB_IMG_1443589788094

Julio Rubio G. (Dudu)

Esposo de Andreina Castillo y padre de dos hijos (Eyal y Ayelet). Moreh (Maestro) de la Comunidad Mesiánica Yovel, trabaja con los jóvenes en su preparación para el bar mitzvah, dirige el ministerio de danza y audiovisuales. También enseña hebreo bíblico y moderno desde el año 2004.

MISHPATIM (משפטים) AVISPAS AL FRENTE DE BATALLA

Por Rocio Delvalle Quevedo

“… también me dijo no te mortifiques, que yo le envío mis avispas pa’ que lo piquen…” Juan Luis Guerra

“Avispa” es un nombre con el que comúnmente se nombran a muchas especies de insectos. Sin embargo, para este comentario nos restringiremos a las avispas con aguijón, más conocidas por todos nosotros en la cotidianidad, que usualmente se ubican en la familia taxonómica Vespidae y que en su mayoría son negras con marcas amarillentas, blancuzcas o marrón (Triplehorn & Jhons, 2005). Una de las características que las hace más temibles es su picadura venenosa, que a diferencia de las abejas (que pueden picar solo una vez porque enseguida pierden su aguijón), infringen múltiples picaduras. En la mayoría de los casos la picadura de una avispa no es letal, pero si la persona picada tiene alguna hipersensibilidad sí puede llegar a serlo (Diaz, 2007). Además, si la persona es atacada por un conjunto de avispas, y es picado por varias de ellas, aumenta la probabilidad de envenenamiento y muerte, por aumento en la dosis proporcional al número de picaduras que reciba. Así cuando dice en el texto de [Shemot/Éxodo 23:28] “Delante de ti enviaré avispas, para que ahuyenten a los heveos, cananeos e hititas”, y se toman en cuenta las características de las avispas, una efectiva arma que libera veneno y causa dolor cuando lo inyectan bajo la piel (E. C. Mussen, Entomology, UC Davis, 2011), realmente constituía una buena razón para abandonar la tierra huyendo de este temible ataque.

Lo interesante en este asunto es que, en general, las avispas tienen un comportamiento que favorece el vuelo antes del combate (E. C. Mussen, Entomology, UC Davis, 2011). Usan su aguijón para defenderse, cuando se molesta el nido, o desprevenidamente las presionamos si están sobre nuestra cabeza o piel, reaccionan y en defensa atacan con su aguijón (National Geographic, 2013). Pero en general, no se encuentran asechando al ser humano para cruelmente aguijonearlo. En teoría, si no hay una perturbación no tienen por qué utilizar su dolorosa arma. El Altísimo en varias ocasiones dice a través de sus profetas, que el juicio sobre las naciones vino por el pecado y la maldad, desde el tiempo del diluvio [Bereshit/Génesis 6:5-7], pasando por Sedom y Amorá (Sodoma y Gomorra, [Bereshit/Génesis 18:20]) e incluso en el contexto del pasaje en el que se menciona las avispas, el Altísimo menciona el pecado de éstas naciones [Shemot/Éxodo 23:24, 23:32-33]. Así como las avispas atacan solo si se les perturba, “…el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo, así la maldición nunca vendrá sin causa” [Mishlé/Proverbios 26:2, RVR 1960]. El Señor es un juez justo que castiga la maldad, pero cuya misericordia se extiende por mil generaciones a quienes lo aman y guardan sus mandamientos [Shemot/Éxodo 20:5-6].

Por otro lado, según la escritura es el Eterno quien envía las avispas hacia los pueblos, es decir, literalmente pareciera no haber ninguna alteración del entorno de las avispas que las incitara físicamente en contra de las naciones mencionadas en el pasaje. La palabra “avispa” utilizada en el pasaje referenciado en este artículo, es la número H6880, del hebreo צִרְעָה (Tsirah) y según el Strong traduce avispa o avispón. Algunos eruditos plantean que es probable que la traducción no sea literalmente avispa, que puede ser también avispón o abeja, o incluso aludiendo al sentido metafórico de esta frase, podría referirse más bien a otro pueblo que el Eterno utilizaría para debilitar a los cananeos o al desánimo que sobre ellos pondría (wikicristiano). En cualquier caso, lo que llama poderosamente mi atención, es que es el Altísimo quien envía a las avispas. Él siempre va delante de nosotros, o como dice el pasaje manda a su Ángel delante de nosotros, es Él el que lucha por nosotros, las victorias en nuestra vida no son producto de nuestras fuerzas sino de la ayuda que él nos brinda. En varios relatos de la escritura, (Por ejemplo el de David con Nabal en [Shmuel Alef/1ª de Samuel 25:32-34 y el de Gedeón Shoftim/Jueces 7:21-22]) vemos como el pueblo no tuvo ni siquiera que manchar sus manos con la sangre del enemigo. También nuestro Señor Yeshúa (Jesús), también nos prometió que él estaría con nosotros hasta el fin [Mateo 28:20] y que en los momentos en que fuéramos juzgados por seguirlo a él, no nos preocupáramos de lo que diríamos porque en su apropiado momento su Ruaj HaKodesh (Espíritu Santo) hablaría por medio de nosotros [Mateo 10:19]. Nosotros por supuesto no nos quedamos echados sobre los laureles, debemos dedicarnos a la oración y a cumplir las instrucciones que el Eterno nos dio, obedeciendo a su voz, viviendo vidas de santidad. Pero bendito sea Él, Dios Todopoderoso, que está por encima de todo, que tiene su oído atento a nuestras peticiones y nos libra cuando estamos en angustia.

Referencias

Diaz, J. (2007). Hymenopterid bites, stings, allergic reactions and the impact of hurricanes on hymenopterid-inflicted injuries. J La State Med Soc, 159.

  1. C. Mussen, Entomology, UC Davis. (2011). Bee and Wasp Stings. Obtenido de University of California: Agriculture and Natural Resource: http://ipm.ucanr.edu/PMG/PESTNOTES/pn7449.html

National Geographic. (2013). Avispas. Obtenido de National Geographic: http://www.nationalgeographic.es/animales/avispas

Triplehorn, C. A., & Jhons, N. F. (2005). Borror and Delong’s Introduction to the study of insects (Séptima ed.). Thomson Books/Cole.

wikicristiano. (s.f.). Diccionario Bíblico: Avispa. Obtenido de Wikicristiano.org: http://www.wikicristiano.org/diccionario-biblico/912/avispa/

 

***

 


IMG_5236

Soy Bióloga de la Universidad Nacional de Colombia y creyente en el Mesías Yeshúa desde la cuna. En la actualidad estoy cursando una maestría en Medio Ambiente y Desarrollo también en la Universidad Nacional. El estudio de la Creación del Altísimo ha sido mi pasión, y me deleito en ampliar mi comprensión del texto bíblico desde el conocimiento de las Ciencias Ambientales.