No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada

Por Patricia Gil García

Durante el año 2017 el ministerio de parejas tuvo una gran bendición al desarrollar diferentes actividades entre ellas el curso pre matrimonial en su tercer ciclo completo, el cual tuvo como resultado la celebración de cinco hermosas bodas.

Agradecemos al Eterno su gran misericordia y respaldo con nuestra Kehilat ya que a través de la conformación de estas nuevas familias no sólo damos testimonio a nuestro entorno cercano (iglesia y familia) si no a la sociedad en general, demostrando el modelo original creado por el Eterno para tener una vida completa y bendecida por Él.

El ministerio parejas en construcción desarrolla también un programa de charlas mensuales dirigidas a la pareja y la familia con el objetivo de reflexionar, edificar, animar y restaurar la relación en la pareja de forma integral. También estamos atentos a servir en consejería cuando somos requeridos para escuchar, apoyar y orar por las diferentes situaciones que se presentan en el seno del hogar.

Gracias a nuestro Eloim por su amor y misericordia en este año secular y a todo el equipo que de una u otra forma está presto a colaborar en cada actividad realizada.

Daniel + AngieDaniel + LauraJohn + Luz EnidSergio + KatherinYehuda + Alejandra

Anuncios

Profesión familia

Por Natalia Lara

De niños muchos sueñan con crecer y ser ingenieros, médicos, futbolistas o arquitectos…y ¿cuál es el sueño para nuestras familias? ¿a qué se dedicarán cuando crezcan?

La parashá -porción- que corresponde a esta semana es Naso נָשָׂא [Num 4:21-7:89].  Naso נָשָׂא (S. 5375) significa llevar, alzar, elevar, tomar. En ella Hashem levanta cada una de las familias de los hijos de Leví (Guersón, Coat y Merari) para que le sirvan en diferentes maneras: los coatitas cuidaban las cosas más sagradas [Num 4:4], los guersonitas se encargaban de su transporte [Num 4:24] y los meraritas de la armazón del santuario [Num 4:31]. Y es muy interesante la forma como el Eterno se refiere al servicio que prestarían:

זֹ֣את עֲבֹדַ֗ת מִשְׁפְּחֹת֙ “Éste (es) el oficio de las familias” [Num 4:31:32]

La palabra que aquí se usa para oficio es עֲבֹדַ֗ת abodah (S.5656). Significa además ministerio, servicio y trabajo de cualquier tipo. Para todos es lógico pensar en la profesión a la que se dedicaran los niños cuando crezcan, pero pocas veces pensamos en que nuestra familia también tiene una “profesión”, un propósito al cual dedicarse, como  lo enseña esta parashá.

A ojos del Eterno, la función de la familia va más allá de ser la célula fundamental y la estructura básica de la sociedad.  La historia de la humanidad comienza con una familia -Adam y Hava en el jardín del Eden- y termina con una familia -la kehila de Yeshúa, el Mesias-. Hashem usó una familia (Noaj y sus hijos) para repoblar la tierra después diluvio [Gen 8:15-17], prometió a Abraham bendecir a través de él a las familias de la tierra [Gen 12:3] y construyo una nación a partir de la familia de Jacob [Gen 46:27].  Si bien hay propósitos generales para todas las familias, tal como enseña esta parashá, hay un oficio particular para cada una de ellas.

Desde la perspectiva del judaísmo cada persona tiene la obligación de “reparar el mundo”, lo cual se traduce como Tikún Olam. Cada uno de nosotros tiene un que hacer por el mundo que nos rodea, así que entender el por qué y para qué Di-s nos trajo al mundo es fundamental; pero el reto que nos trae la parashá de esta semana es aún mayor: encontrar el llamado para nuestra familia.

Encontrar el oficio de una familia, es encontrar por qué permitió Di-s que 2 seres con culturas y vidas diferentes se unieran.  Cumplir el primero de los mandamientos: “fructificar y multiplicarse” [Gen 1:28] no solo tiene que ver con la reproducción de la especie humana. Las palabras hebreas que se usan para fructificar (פָּרָה para S.6509) y multiplicarse (רָבָה raba S.7235); significan también causar ser, crecer, aumentar y traer en abundancia. Cuando una pareja se casa, no solo es para moldearse mutuamente sino también para moldear al mundo que lo rodea. Ser un agente causal en la ciudad que el Eterno los ha puesto, en el lugar donde Di-s los ha plantado: “busquen el bienestar de la ciudad adonde los he deportado, y pidan al Señor por ella, porque el bienestar de ustedes depende del bienestar de la ciudad” [Jer 29:5-7].

Si bien para Di-s, cada uno de nosotros es importante, cumplir el llamado personal, tan sólo es posible cuando se hace parte de un todo; así como una obra de arte no es valiosa si no hay quien pueda contemplarla; nuestra vida solo tiene sentido cuando estamos inmersos en una familia y una kehila-comunidad-, con todo lo que ello implica: con las alegrías y con las tristezas, con los acuerdos, pero también con las diferencias. Para ello, se necesita unidad y una alta dosis de humildad, entender que no gana quién tiene la razón, sino que todos ganan cuandoceden para que las cosas funcionen…esa fue la oración de Yeshúa por nosotros “No ruego solo por estos. Ruego también por los que han de creer en mí por el mensaje de ellos, para que todos sean uno. Padre, así como tú estás en mí y yo en ti, permite que ellos también estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado” [Jn 17:20-21]

La familia no solo es la primer y más importante escuela para los niños, sino que es el sitio donde ellos podrán o no entender su propósito “Como flechas en las manos del guerrero son los hijos de la juventud” [Sal 127:4]. Y esto solamente es posible si los padres entienden en oración no solo su llamado personal, sino el oficio al que está llamado su familia y la razón por la que Di-s trajo a cada uno de sus hijos a la tierra.

Shavua tov!

***


IMG_20160260_092247

Soy hija de Di-s, recién casada, miembro de la Kehilat Mésianica Yovel, pediatra y por misericordia del Padre Eterno trabajo con los niños de la reclusión de mujeres El Buen Pastor en Bogotá.

El poder de la Sucá

Por Natalia Lara

Cómo la fragilidad del techo de la sucá nos recuerda la firmeza en la que se apoya nuestra vida

Cumplir con todas las especificaciones rabínicas que se exigen para construir una sucá no es un trabajo fácil; requiere tiempo, esfuerzo, dedicación y dinero. La sucá debe medir más de 70×70 cm, tener al menos 3 paredes que midan entre 96 cm y 9,6 metros de alto y …tener techo, pero no cualquier techo. Éste debe hacerse con productos que crezcan de la tierra (ramas, hojas) pero que ya no estén adheridos a ella. Debe organizarse de tal modo que durante el día pueda dar más sombra que sol, pero que en la noche las estrellas puedan verse a través de el. Esto es lo más importante de la sucá, y es por esto que idealmente debe ubicarse al aire libre (lo cual no es tan fácil en una ciudad). (Sukot: una guía para la alegre fiesta judía al aire libre. Rav Shraga Simmons. En:www.aishlatino.com)

En levítico 23:42 se nos ordena “Durante siete días vivirán bajo enramadas” ¿Cuál es el propósito del Eterno al pedirnos vivir en una estructura tan endeble como ésta, en donde de caer un aguacero podríamos mojarnos? …el versículo que sigue [Lv 23:43] nos da la respuesta: “para que sus descendientes sepan que yo (El Eterno) hice vivir así a los israelitas cuando los saqué de Egipto”.

Dejar la seguridad de una casa para vivir al aire libre, bajo un techo que brinda tan poca protección, debe recordarnos lo frágil que es nuestra vida, que somos solo pasajeros en ésta tierra. Tal vez eso pensaba Moshé viviendo en una sucá (cabaña) en el desierto, y así lo expuso en el salmo 90 “Arrasas a los mortales. Son como un sueño. Nacen por la mañana, como la hierba que al amanecer brota lozana y por la noche ya está marchita y seca” [Sal 90:5-6].

La mejor manera de recordar la transitoriedad de la vida es teniendo presente que existe la muerte. Ésta, biológicamente se define como el cese irreversible de 3 funciones vitales fundamentales: la respiración, el latido cardiaco y la actividad cerebral.  En el judaísmo la muerte es entendida como el momento en el que la neshamá (el espíritu, la esencia de la persona) ya no ocupa su cuerpo, aunque científicamente no sea posible medir cuando ocurre esto.  (¿Por qué es tan difícil definir la muerte? Rav Ben Tzion Shafier)

Aunque la sucá sea una morada transitoria, eso no significa que no se haga un esfuerzo para embellecerla y se adorne con frutas para hacerla más hermosa. Del mismo modo, la transitoriedad de la vida no debe llevarnos a pensar que nada vale la pena en este mundo, porque solo debemos concentrarnos en el mundo venidero. De hecho, nuestra principal debilidad se convierte en fortaleza cuando la ponemos en manos del Eterno, “Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad” [2 Cor 12:9].

La reflexión a la que llegó Moshé sobre la brevedad de la vida (posiblemente, estando bajo una sucá) fue darle valor a los días de los que disponía, su oración hacía el Eterno fue: “Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría.” [Sal 90:12]. Rav Shaul (Pablo) por su parte hace una exhortación similar: “(vivan) aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos “[Ef 5:16] ¿Y qué significa vivir la vida al máximo? ¿Iniciar una loca carrera por el placer, la fama y la riqueza? …la palabra enseña completamente lo contrario: “Tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios, sino como sabios, aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos. Por tanto, no sean insensatos, sino entiendan cuál es la voluntad del Señor”. [Ef 5:15-17].

Yeshúa enseñaba “…no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas” [Mt 6:34]. Eso no implica no planear, ni asegurarnos para el futuro. Pero … ¡desgastamos la vida en cosas tan poco importantes! Las personas antes de morir no piden que les traigan los extractos bancarios, ni los diplomas de grado, ni los títulos inmobiliarios…siempre lo que piden es la compañía de sus seres queridos. Al final de los días no hay opciones de tiempos extra. “¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida?” [Mt 6:27].

La invitación es aprovechar este tiempo de sukot para reorganizar prioridades: compartir comidas en familia, enseñarles Torá a los niños, visitar en vida a los padres. Entonces se cumplirá la promesa: “celebrarás durante siete días la fiesta de sukot (Enramadas). Te alegrarás en la fiesta junto con tus hijos y tus hijas…celebrarás esta fiesta en honor al Señor tu Dios, en el lugar que él elija, pues el Señor tu Dios bendecirá toda tu cosecha y todo el trabajo de tus manos. Y tu alegría será completa.” [Dt 16:13-15]

¡Shavua tov!

 

***


IMG_20160260_092247

Soy hija de Di-s, recién casada, miembro de la Kehilat Mésianica Yovel, pediatra y por misericordia del Padre Eterno trabajo con los niños de la reclusión de mujeres El Buen Pastor en Bogotá.

 

 

¡Y LES ENSEÑARÁS A TUS HIJOS!

Por Julio Rubio (Dudu)

¡Ay de los que llaman a lo malo bueno y a lo bueno malo, que tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo! [Isaías 5:20]

El pasado miércoles 10 de agosto de 2016 tuvimos una jornada especial a lo largo y ancho de nuestro país, en donde atendiendo a la invitación hecha a través de las redes sociales, ya que los “medios de comunicación” de nuestro país no quisieron o seguramente “no” los dejaron cubrir los plantones y marchas que se hicieron por la familia, por la educación. Estuvimos allí, como comunidad… como familia.

Difícilmente pensé que llegaría el día que tendría que pararme frente al Ministerio de Educación de mi país para defender el modelo educativo, que no debe ser cambiado solo porque ahora la ministra de turno, seguramente por sus inclinaciones sexuales, desea imponer a toda una nación!

No quise hacerlo solo, allí estuvimos precisamente con mi esposa y mis hijos… algunos nos dijeron que podría ser algo arriesgado, pero sabía que el espíritu que motivaba estos plantones y marchas era el adecuado, realmente era del Señor. A diferencia de cualquier otro tipo de marcha o plantones que vemos precisamente de quienes ahora nos acusan… son marchas que siempre terminan en vandalismo, grosería y antimotines (esas si las televisan)

Archivo_000

Mi hijo preguntaba: – ¿a quién le gritan Fuera!? Le decía: – hijo, a las cosas malas que quieren enseñar en los colegios y a la señora que lo representa. Entonces como que se animaba a unirse al grito común. Mi hija con un pito, ella aun no pregunta nada… pero seguro que más adelante cuando tenga conciencia me agradecerá que la haya hecho parte de la defensa de lo que será el sistema educativo en unos años.

Justo al finalizar el plantón, y recibiendo una imagen de cómo se veía la multitud de personas frente al ministerio tomada por una amiga comunitaria que por motivos laborales se encontraba allí, me avisa que tuvieron que desalojar el lugar por que tembló! Si… como en la época bíblica de los grandes, que luego de sus oraciones la tierra se conmovía ese sin duda fue el sello de nuestro amado Padre.

foto amiga

Igual considero que no va a cambiar mucho hacia dónde va el rumbo de nuestros dirigentes, pero si se debe contener y demostrar que no es el nuestro… Justamente la Parasha Vaetjanan que será leída el próximo shabat, nos trae el formato bíblico sobre la educación: “y les enseñaras a tus hijos…” si así dice el Shema! El texto icono por excelencia de la tradición hebrea, del modelo bíblico, de aquel que nos enseña que SON LOS PADRES LOS QUE DEBEN EDUCAR A SUS HIJOS, esa es nuestra sagrada, hermosa y máxima responsabilidad!.

Amados, Shavua Tov!

 

***

 


FB_IMG_1443589788094

Julio Rubio G. (Dudu)

Esposo de Andreina Castillo y padre de dos hijos (Eyal y Ayelet). Moreh (Maestro) de la Comunidad Mesiánica Yovel, trabaja con los jóvenes en su preparación para el bar mitzvah, dirige el ministerio de danza y audiovisuales. También enseña hebreo bíblico y moderno desde el año 2004.

DETRÁS DE LA ESTUFA

Por Patricia Caro

“El rabino volvió entonces a su casa y encontró el tesoro detrás de la estufa, poniendo fin a su miseria”.

Martín Buber, en sus Cuentos Jasídicos, cuenta la historia del rabino Eisik de Cracovia, que tuvo un sueño en el que se le ordenaba ir a Viena y buscar bajo el gran puente de Praga un tesoro escondido.  El sueño se repitió por tres veces.  El rabino estaba pasando por una situación económica muy difícil y decidió hacer el viaje.

Al llegar al puente no pudo excavar porque estaba vigilado de día y de noche por los guardias, pero al cabo de unos días con sospecha uno de ellos se acercó al Rabino para preguntarle que hacía allí.  Cuando el Rabino, inocentemente, le contó el sueño el oficial estalló de risa: “¡Pobre hombre!, ¿verdaderamente has gastado tus suelas en recorrer todo este camino por un sueño? ¿Qué persona razonable creería en un sueño?”.  También el oficial había oído una voz en sueños: “Me hablaba de Cracovia y me ordena ir hasta allí y buscar un gran tesoro en la casa de un rabino llamado Eisik, hijo de Jekel.  El tesoro debía ser descubierto en un polvoriento rincón, donde estaba enterrado, detrás de la estufa”.  El rabino volvió entonces a su casa, excavó y encontró el tesoro detrás de la estufa, poniendo fin a su miseria.

En un mundo realmente degradado es inevitable no reflexionar sobre lo que sucede, cada noticia supera la anterior por las actuaciones y comportamientos nefastos del ser humano, entendemos que  esto se debe a que el hombre se  ha alejado tanto de Dios y su luz, que la sociedad reemplazó lo bueno con lo malo, en consecuencia las prioridades también fueron cambiadas y aunque son varios los ejemplos, en este artículo me voy a centrar en un punto específico.

Una de las formas como Dios nos enseña a perfeccionarnos es a través de la conformación  de una familia, no es casualidad que la Toráh sea representada como una Ketubah (כתובה) o el Contrato Matrimonial, entre Dios y su pueblo y que estemos esperando al Mesías para una boda, más aún para formar un hogar, revelando con ello la importancia y relevancia que esto tiene en nuestras vidas.  Lo que sucedió con la humanidad es que perdió su compromiso de construir familia y subestimo el rol fundamental que ésta tiene en la formación de nuestro ser espiritual.

La enseñanza del cuento es que nos encontramos excavando afuera, cuando el tesoro está en nuestro hogar, nos esforzarnos en los diferentes ámbitos  de nuestras vidas, laborales, sociales, educativos, comunitarios,  buscando la satisfacción y felicidad que solo se encuentran en nuestra casa y no me refiero a que dejemos de estudiar, trabajar o relacionarnos, me refiero a que esto no debe reemplazar nuestra construcción de familia. En el judaísmo existe un término maravilloso conocido como “SHALOM BEIT” (paz hogareña), pero este estado se alcanza con esfuerzo, implica un trabajo diario personal; cuando una familia lo logra la gloria de Dios se manifiesta, sus miembros crecen, se desarrollan con sanidad y felicidad, necesitamos en nuestra sociedad individuos así y al igual que  el cuento debemos trabajar para encontrar ese tesoro.

Algo en la historia me conecta con la bendición de tener hijos, en esta tarea nos volvemos socios con Dios y como socio Él nos brinda todo el capital necesario para llevar a cabo esta obra, son innumerables las bendiciones que recibimos en todas las áreas al administrar esta responsabilidad de la mejor forma, por otro lado el cielo se cierra si no cumplimos con la tarea y si por el contrario las bendiciones que llegan a través de nuestros hijos les damos el uso incorrecto. En la Toráh está escrito: “Con sabiduría se construye la casa; con inteligencia se echan los cimientos. Con buen juicio se llenan sus cuartos de bellos y extraordinarios tesoros”, [Proverbios 23:3-4].

El rabino de la historia se encontraba en una situación difícil y al final cuando encontró en su casa el tesoro su miseria terminó.  Podemos encontrarnos descuidando nuestros tesoros y a razón de ello nuestro Socio detiene su inversión en el  hogar.  El acto de excavar en la tierra es señal de humildad y reducir nuestro ego, no importa el tiempo, ni la edad, es buena la época para restaurar las heridas causadas, en nuestro hogar y con nuestras familias, maximizar el capital que Dios nos estregó y  reconocer en nuestra genealogía el propósito sublime de perfeccionamiento en nosotros.

Shavua Tov!!!

 

***


_RFL0192.jpg

En el año 2005 El Eterno me unió junto a mi esposo Fabio Gracia, tenemos dos hijas maravillosas y estamos a cargo del Ministerio de jóvenes de la Fundación Yovel, una bendición que Dios nos permita servirle en Familia.  Contadora pública egresada de la universidad Externado de Colombia.